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Análisis

El bisturí del Oviedo: sopor y problemas antes del derbi

El lío táctico del ataque de Ziganda: dos arietes solo en el descuento y Borja Valle de medio

Edgar intenta tapar el ataque de Mujica, con Sangalli presionándole a la derecha. | Irma Collín

Edgar intenta tapar el ataque de Mujica, con Sangalli presionándole a la derecha. | Irma Collín

Si hace una semana ante el Castellón no le tiraron y perdió, ayer ante Las Palmas tampoco lo hicieron y empató. No hay manera de que el Oviedo gane: solo dos triunfos en 2021. Y la situación se agrava y se agrava porque el equipo del Cuco parece disminuir un peldaño más en cada jornada. Ayer se le vio sin ideas, sin físico, sin ambición y con muchos agobios porque el equipo azul podría afrontar el derbi ante el Sporting con solo tres puntos de ventaja sobre el descenso. Hace dos meses tenía ocho. Ante Las Palmas, en un soporífero partido, con parones interminables, errores desesperantes y un árbitro que tampoco estuvo a la altura, incidió en sus errores y sumó un triste punto ante un rival que no propuso nada porque prácticamente no se juega nada. El Oviedo sí se lo juega: tiene 40 puntos en el zurrón y está a 10 de la barrera de los cincuenta cuando quedan 24 puntos en juego. Dijo Ziganda al final del partido que defensivamente habían estado “muy bien”. Razón tiene, porque a su equipo no le tiraron ni a puerta. El problema es atacar. El Oviedo no sabe, no tiene plan. Lo intenta por impulsos, a rebato por las prisas y sin ningún orden. Tampoco ayuda el desbarajuste táctico de defensa para arriba. He ahí la disposición final del Oviedo: Borja Valle de mediocentro y un ataque formado por dos delanteros únicamente en los dos minutos finales. Mala pinta.

El efecto Javi Cueto

Al final, el “efecto Javi Cueto” fue más mediático que deportivo. Ziganda agitó la coctelera ante la falta de gol y la crisis en el ataque, pero la opción Cueto quedó solo como fuego de artificio de cara a las cámaras en El Requexón. El ariete gijonés fue protagonista en la semana, sí, pero solo en los titulares y en los entrenamientos. A la hora de la verdad, nada. Hoy el delantero jugará con el Vetusta ante el Salamanca (17.00 horas) y ayer con los mayores ni siquiera salió a calentar durante el encuentro ante Las Palmas. El elegido fue Leschuk, que jugó con Nahuel por detrás. Luego entró Rodri y cuando quedaban cuatro minutos fue Obeng el que salió. Los dos estuvieron por debajo de su nivel y el Oviedo solo formó con dos delanteros durante unos minutos al final. Ninguno de ellos fue Cueto.

El Cuco cumple 50 partidos

Aniversario amargo. El Cuco Ziganda cumplió ayer cincuenta partidos dirigidos con el Oviedo en su peor momento desde su llegada, hace poco más de un año, y todavía pendiente de despejar su futuro más allá de junio. 16 victorias, 19 empates y 15 derrotas. Ese es el bagaje del Cuco como entrenador azul. Tiene un porcentaje de victorias del 32% y ha conseguido el 44% de los puntos en juego. Números de media tabla. Ni para arriba, ni para abajo. Exactamente dónde está el Oviedo esta campaña, que no ha sido capaz de pasar del 11.º puesto en todo el curso. En sensaciones, Ziganda ya ha pasado por todas las escalas. Subidón inicial por su llegada el año pasado que acabó siendo salvadora y bajón actual por la peor racha de la temporada, con el descenso acechando. Finaliza contrato y tiene pendiente renovar (o no). México no lo veía mal hace unos meses, ahora...

¿El once para el derbi?

No es Ziganda un entrenador que tenga un once fijo. Tardes de rotaciones por allí, noches de revoluciones por allá. Cambios y más cambios. Sin embargo, en los dos últimos partidos ha repetido el mismo once. El de ayer ante Las Palmas es sin duda su alineación tipo en el Oviedo esta temporada. La que más le convence pese a los numerosos vaivenes del curso. Antes del segundo derbi de la temporada, el Cuco parece querer tirar de estabilidad en uno de los momentos más complicados. Aunque el año pasado en Gijón sorprendió a todos, y acertó. Veremos...

A Jesé no le gustan los asturianos

Jesé, superestrella de Las Palmas, duró en el campo 65 minutos. El árbitro no dudó en mostrarle la roja por una dura entrada a Sangalli por detrás. Ni siquiera la interminable intervención del VAR le salvó: expulsado antes de tiempo. Antes prácticamente no había hecho ningún peligro en todo el partido. Las Palmas no tiró ni a puerta. La de ayer en el Tartiere es la segunda expulsión de Jesé en partidos oficiales en su carrera. Curiosamente, la anterior fue ante el Sporting, eterno rival del Oviedo, en un partido de Segunda División celebrado en Valdebebas en la temporada 2012-2013. Los rojiblancos ganaron 2-4 ese día y el canario, que de aquellas era la joya de la cantera madridista, solo duró 17 minutos. Fue expulsado por una patada sin balón a Gregory y no contento con eso luego escupió a Nacho Cases. Pidió disculpas.

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