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Llegar al mismo sitio por un camino diferente: A estas alturas del pasado curso, el Oviedo tenía dos puntos menos y también luchaba por la salvación

Diegui Johannesson, autor del gol del Real Oviedo en el derbi

Diegui Johannesson, autor del gol del Real Oviedo en el derbi Marcos León / Miki López

El camino que ha seguido el Oviedo esta temporada es diferente al del pasado curso, pero el objetivo ha terminado por ser el mismo: salvar la categoría. Si el curso pasado el cuadro azul empezó mal y hubo que reconducir la situación al final, en la actual ha estado casi siempre entre dos aguas, mirando desde lejos la zona alta de la tabla y cuidándose de que no se le acercaran los equipos de la parte de abajo. Y en los dos casos la victoria a domicilio en el derbi ante el Sporting supuso un paso casi definitivo para asegurar su presencia una temporada más en Segunda División.

El Oviedo, con 35 partidos disputados, tenía la pasada campaña 41 puntos, dos menos de los que tiene ahora, y su colchón era de tres puntos con los puestos de descenso, mientras que en la actual tiene 43 puntos, es decimocuarto y dispone de una renta de siete puntos con el cuarto por la cola, el Cartagena, que bajaría en caso de acabar ahora la competición.

La gran diferencia de una temporada a otra está en que el camino ha sido distinto. El Oviedo comenzó el pasado curso muy mal, sumando un punto en las cinco primeras jornadas. Un mal inicio que le costó el cargo a Sergio Egea y que condicionó el resto de la temporada. Tras la llegada de Javi Rozada, el Oviedo enderezó un poco el rumbo pero nunca terminó de estar en una posición cómoda en la clasificación. La derrota por 2-1 ante el Alcorcón en la vigésima octava jornada le costó el cargo al técnico ovetense. Eran ya dos entrenadores despedidos en una sola temporada.

Los jugadores azules celebran el tanto en el Sporting-Oviedo de la temporada pasada. | Miki López

Ziganda cogió al Oviedo en descenso, vigésimo, con 29 puntos, a uno de la salvación. El técnico navarro fue capaz de enderezar el rumbo azul en esa recta final de la temporada y de evitar que la permanencia se lograra con demasiados apuros. Y eso que en su primer partido, ante el Lugo, el Oviedo perdió 1-0 y se complicó todavía más la situación.

Pero todo cambió a partir de entonces. El equipo sumó dos victorias seguidas, ante Tenerife (1-0) y Extremadura (1-2), empató otros dos partidos, con la Ponferradina (0-0) y el Deportivo (2-2), y, como ha sucedido ahora, llegó al derbi asturiano en El Molinón con la necesidad de sumar una victoria que les diera, además del golpe de moral que necesitaba, un poco de aire en la clasificación. La victoria ante el Sporting tuvo un guion similar a la de esta campaña: fue el mismo resultado (0-1) y el gol, obra de un canterano. El año pasado fue Borja Sánchez y esta temporada, contra todo pronóstico, Diegui Johannesson. Todavía le quedaron curvas por sortear al Oviedo tras la victoria ante el Sporting, pero ya el camino estaba mucho más despejado y los azules se permitieron el lujo de llegar con el trabajo hecho a la última jornada.

Los altibajos que se experimentaron la pasada campaña no han sido tan evidentes en la actual y el Oviedo apenas ha transitado por los puestos de descenso. En lo que más se ha notado la diferencia es en que el Oviedo no ha cambiado de entrenador tras la apuesta por Ziganda. Pero, aunque el camino haya sido distinto, el equipo llegó al derbi en una situación similar. Entonces tuvo lugar en la jornada 34ª. y en la actual en la 35ª., en el tramo final del curso. Una derrota del Oviedo el sábado pasado en El Molinón le hubiera dejado en una situación muy similar a la del pasado curso y, sin embargo, la victoria les otorga un colchón de siete puntos con el descenso. El tanto de Diegui Johannesson, suplente casi toda la temporada, ha llegado al rescate de los azules como hace un año sucedió con el de Borja.

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