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La única vez que el Cuco perdió los papeles: "Hubo mucha tensión"

El técnico azul, premio a la deportividad en 2007, se las tuvo con los árbitros y con el mediático Cristóbal Soria en un duelo ante el Sevilla

Ziganda, sujetado por un empleado de Osasuna, intenta aproximarse a Cristóbal Soria, a la derecha de la imagen.

Ziganda, sujetado por un empleado de Osasuna, intenta aproximarse a Cristóbal Soria, a la derecha de la imagen.

No es habitual que el Cuco Ziganda resulte expulsado. Mucho menos que lo haga dos veces en la misma temporada. Nunca le había pasado al técnico del Oviedo y le sucedió el pasado domingo ante el Girona (0-1). El navarro acudió en busca del árbitro al final del encuentro para hacerle una “apreciación”, según el mismo dijo, y Sagués Oscoz le expulsó por hacerle una protesta “ostensible y reiterada”, según recoge el acta del partido.

Ziganda lleva 14 temporadas sentado en un banquillo y siempre se ha caracterizado por tener un buen trato con los colegiados. La Federación Española le llegó a dar el “Premio a la deportividad” de la temporada 2006-2007. Con el equipo rojillo solo fue expulsado una vez, tras interceptar desde el banquillo un balón que no había salido del terreno de juego en un partido contra la Real Sociedad, y también vio otra roja siendo entrenador del Xerez contra el Valladolid de Mendilibar.

Sin embargo, sí tuvo sonados encontronazos con el estamento arbitral en los duelos Osasuna-Sevilla, que durante su etapa como técnico de los navarros se vivieron con muchísima tensión. Hubo uno especialmente caliente en el que Ziganda perdió los papeles y tuvo que ser sujetado por sus propios jugadores. El partido se jugó el 26 de enero de 2008 en el Sánchez Pizjuán y acabó 2-1 a favor del Sevilla. Iturralde González era el colegiado y un dudoso penalti señalado a favor del Sevilla en los últimos instantes del partido provocó la bronca final. Hubo dos expulsados, empujones y una tangana para el recuerdo. Los que conocen bien a Ziganda recalcan que nunca habían visto así al navarro, que al final del partido se lanzó a directo a por Cristóbal Soria, delegado sevillista por aquel entonces y en la actualidad tertuliano de “El Chiringuito”. A Ziganda le cayó un partido de sanción.

La polémica continuó durante la semana porque desde el bando sevillista se acusó a Ziganda de proferir graves insultos a los jugadores. Él siempre lo negó. Tras el partido, el Cuco explotó. “Hay un gran problema: cada vez que un equipo presiona al árbitro le favorecen y así no puede ser. Nunca digo nada, pero llevamos siete u ocho partidos en los que han sido decisivos y lo siento árbitros, no puedo más. A algunos les toca a veces a favor y otras en contra y a nosotros todo el año, siete u ocho penaltis clarísimos, expulsiones… El que me conoce puede confirmar que no hablo por hablar. Lo siento, pero han podido conmigo”, dijo el Cuco, que desde ese citado incidente decidió no hablar más de la labor de los colegiados.

Héctor Font, exjugador del Oviedo y actual director de la cantera del Villarreal, jugó ese partido con Osasuna y defiende al Cuco. “Su comportamiento con los árbitros siempre fue exquisito, pero ese día se vivió mucha tensión. Se le acusó de hacer unos comentarios que no eran ciertos. Fue solo un calentón. El Cuco es un fenómeno, vive mucho el fútbol y en aquellos duelos había mucha ansiedad. Meses antes nos habían eliminado de la UEFA”, recuerda Font.

Ziganda, de momento, sigue a la espera de conocer cuántos partidos de sanción le caerán con el Oviedo tras su expulsión contra el Girona, su segunda con los azules. El navarro entra en el “club” de técnicos expulsados en esa etapa en Segunda. Salvo Hierro y Generelo, todos vieron alguna roja por protestar. Rozada vio dos, Egea una (le cayeron seis partidos por sujetar al cuarto árbitro) y Anquela otra.

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