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La reválida de Bingen: el asistente del Cuco quiere cantar bingo en el Tartiere

El club le aisló de las críticas tras la derrota en Cartagena y el vestuario valora su cercanía

Bingen Arostegi, esta semana en El Requexón. | Luisma Murias

Bingen Arostegi, esta semana en El Requexón. | Luisma Murias

Será la reválida para la mano derecha del Cuco Ziganda. Bingen Arostegi (1959, Bermeo, País Vasco) volverá a sentarse hoy en el banquillo del Tartiere para dirigir al Oviedo frente al Sabadell por la expulsión del Cuco ante el Girona. El navarro cumple su segundo y último partido de sanción y el vasco afronta una nueva prueba: quiere ganar como líder único en el banquillo por primera vez en el Tartiere.

A Bingen le tocó dirigir al Oviedo en casa ante el Albacete durante el contagio por covid del Cuco, un encuentro que acabó con dura derrota para los azules: 0-1 ante el colista. Una semana después, el vasco tuvo que volver a dirigir al equipo. Lo hizo en Cartagonova ante el Cartagena. Y otra derrota difícil de digerir: 2-0.

La mano derecha de Ziganda tuvo que dar la cara tras esa caída y el club se esforzó en aislarle de las críticas por una frase que le costó el enfado de una buena parte de la afición: “No percibo ningún tipo de alarma, no estamos ni en descenso”, dijo entonces el técnico vasco.

Hoy, a las 16.00 horas, Bingen vuelve a sentarse en el Tartiere, aunque como ha sucedido en las anteriores ausencias del Cuco el contacto telefónico es constante entre los dos para tomar las decisiones durante el partido.

El vestuario del Oviedo buscará darle una alegría a un segundo entrenador que ha calado en la plantilla por su temple y su carácter. Siempre en un segundo plano, pegado a una gorra, el método de trabajo ha convencido a varios jugadores, que lo definen como “cercano en el día a día, perfeccionista, pendiente de los pequeños detalles y obsesivo con la táctica”. En la ciudad deportiva aseguran que no se recuerda un segundo técnico con los métodos de Bingen desde la etapa de Hierro, que tuvo a Julián Calero como mano derecha y hombre fuerte. El madrileño, centrado en la táctica como Bingen, es ahora el entrenador del Burgos y junto con Saúl Berjón lucha por ascender a Segunda División.

Esta semana, en las primeras sesiones en El Requexón para preparar el duelo ante el Sabadell, Bingen estuvo más cerca de los jugadores de ataque y el Cuco se centró en la defensa. Ayer, durante el último entrenamiento antes del encuentro, ambos departieron con varios jugadores de la plantilla a pie de campo. También con Guille Bernabéu, centrocampista del filial.

La predilección por la cantera es otro de los puntos fuertes del técnico vasco y algo que valora mucho el club. Sus exitosos años al frente del División de Honor del Athletic de Bilbao, donde entrenó a jugadores como Muniain, San José o Iturraspe, le valieron hacerse un nombre en el fútbol formativo y en El Requexón es habitual verle seguir los partidos del Vetusta y la actualidad de la cantera.

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