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El Oviedo se juega dinero y orgullo lo que resta de Liga: "Falta rematar la permanencia"

El club respira tras conseguir los 47 puntos, pero no da la permanencia por lograda

Por la izquierda, Ziganda, Bingen Arostegi, Jorge Mier y Christian Fernández, ayer, en El Requexón. | L. Murias

Por la izquierda, Ziganda, Bingen Arostegi, Jorge Mier y Christian Fernández, ayer, en El Requexón. | L. Murias

Sensación de alivio y calculadora en mano sin dar nada por hecho. Respiración a pleno pulmón tras ver muy cerca el precipicio: “Nos libramos de una buena”. El ambiente que se respira en el Oviedo tras la victoria vital ante Sabadell (2-1) es de sosiego. Nada que ver con la semana posterior a la derrota ante el Girona. El equipo azul quería evitar meterse en líos y vivir con el corazón en un puño en las últimas citas. “Salvamos la papeleta; ahora falta rematarlo”, recalcan en el Oviedo, que sacan a relucir el carácter del equipo en el momento más sensible. Faltan cuatro citas. Luego tocará reflexionar.

La victoria necesaria en casa: los puntos llegan al galope. Pesaban las malas cifra del Oviedo en el Tartiere: el peor equipo azul en casa desde el ascenso. De un tiempo a esta parte, los jugadores se acostumbraron a rendir mejor lejos de Asturias que en su propio feudo. He ahí la victoria en el derbi ante el Sporting o la buena versión en la segunda parte en Almería. Por eso, el partido ante el Sabadell era un arma de doble filo. El Oviedo respondió y además lo hizo cumpliendo una ley no escrita esta campaña. A menos posesión, mejor responden lo del Cuco. El equipo solo tuvo el balón el 41,8% del tiempo, pero gozó de las mejores oportunidades.

Si no anotó el tercero fue por la pericia del meta Mackay en el inicio de la segunda parte. El Cuco pidió a sus jugadores en el descanso que intentasen combinar para dormir el partido. Dicho y hecho, ya que el equipo azul respondió con el balón en la segunda parte. Solo sufrió al final, cuando apareció la mejor versión de Femenías.

Jimmy y Borja Sánchez, la cara; Leschuk y Borja Valle, la cruz. La dirección deportiva del Oviedo toma nota del fin de campaña, un buen baremo para empezar a esbozar ya el boceto del año que viene. En los nombres de esa lista se ha colado Jimmy, intrascendente los últimos partidos y notable desde que el Cuco le ha dado la oportunidad. También Borja Sánchez, recuperado de sus molestias y otra vez líder del ataque. Los que bajan puestos son Leschuk y Borja Valle, dos fichajes en los que había puestos muchas esperanzas. Al delantero argentino le han faltado goles –lleva 5– aunque en el Oviedo se considera que ha aportado diferentes variantes durante el curso. Con Borja Valle sucede que no ha encontrado su sitio desde su llegada en invierno. Leschuk volverá al Antalyaspor turco tras concluir su cesión. Borja Valle, que tiene un alto caché, deberá sentarse con el club. Acaba contrato en junio.

El objetivo del equipo y el dinero que se juega el club. La plantilla del Oviedo, aliviada tras despachar al Sabadell, quiere acabar el curso lo mejor posible y el reto interno es ganar al menos lo de casa (Málaga y Mirandés) y rascar algo fuera (Tenerife y Rayo). Por orgullo propio, por quedar lo más arriba posible y al menos superar la marca actual del 11.º clasificado y por darle más dinero al club de cara al año que viene. LaLiga distribuye dinero según el puesto en la tabla. El Oviedo marcha ahora mismo 13.º y recibiría algo más de 400.000 euros de acabar en esa posición. A partir del 8.º puesto se recibe más de un millón de euros, unos ingresos que serían muy importantes de cara a la confección de la plantilla del curso que viene.

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