José Ángel Zigada, entrenador del Real Oviedo, dio esta mañana su última rueda de prensa previa a un partido de esta temporada. El que juegan mañana (18:30 horas) en Tenerife. El encuentro es lo de manos, puesto que ninguno de los dos se juega nada. Eso sí, Ziganda espera que "no sea un trámite y afrontarlo con la seriedad que requiere. Está en juego la clasificación y para el club es importante. Nos enfrentamos a un rival con el que estamos igualados y según lo que pase el sábado (mañana) estaremos un puesto más arriba o abajo".

En cuanto al futuro de la actual plantilla, Ziganda reconoció que habrá muchos cambios: "Se va a ir mucha gente, jugadores que acaban contrato y otros que están cedidos; se quedará gente que empezará su tercer o cuarto año en el club, gente que llevan años. Luego están los más jóvenes, solo viendo el tema contractual tendrá que venir mucha gente. Gente que tiene que ser muy importante, junto con los que están aquí y la gente joven, ser un bloque". añadía.

También reconoció el técnico azul que el Oviedo está atravesando ahora por una situación complicada tras el fallecimiento de Francesc Arnau: "El club tiene que tirar hacia adelante y lo va a hacer. Hemos recibido un palo a nivel emocional tremendo, pero no debemos olvidar que lo más duro es para la familia, para ellos es imborrable. Para nosotros también, pero tenemos que ser capaces de tirar para adelante".

En cuanto a su renovación reconoció que todo lo que ha sucedido pueda ralentizar el proceso: "Lo comentaremos todo cuando haya una decisión final. Los tiempos, con todo lo pasó la semana pasada, se retrasan todavía más, de momento estamos intentando asentarnos, adaptarnos a la situación y esperemos que lo antes posible el club vuelva a funcionar de una manera más funcional y consistente".