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David Comamala Exsecretario técnico del Oviedo

“Hay trabajo avanzado, depende del club aprovecharlo”

"He sentido mucho apoyo en el club y estoy agradecido a la entidad", dice el ya exsecretario técnico azul

Comamala, en El Requexón

Comamala, en El Requexón

David Comamala se desvinculó hoy del Oviedo tras año y medio como secretario técnico de la entidad. El catalán llegó al club en diciembre de 2019 de la mano de Francesc Arnau y fue su mano derecha. El club anunció su salida de “mutuo acuerdo”. El ya exsecretario técnico atendió la llamada de LA NUEVA ESPAÑA tras su marcha para exponer los motivos de su adiós.

-¿Por qué se va?

-El club ha cogido un nuevo camino. Yo llegué al Oviedo de la mano de Francesc Arnau y tengo que ser honesto conmigo mismo y con la entidad. Mi camino debe ir por otro lado.

-¿Cómo se produce su adiós?

-De forma muy normal y con mucho respeto. Lo he tratado con los responsables del club. He estado unos días con trámites y ayudando a lo que pueden necesitar, hasta donde pudiésemos avanzar. A partir de ahora todo lo que venga en materia deportiva quedará en mano del director deportivo.

-¿Qué ha hecho en los últimos días?

-He hecho lo que se estaba haciendo ya: mantener contacto con agentes y con varios futbolistas. Y al servicio del Cuco Ziganda, de Federico González y de David Mata. Les he ayudado en lo que han necesitado.

-¿Qué balance hace de su etapa en el Oviedo?

-A nivel personal ha sido positivo. He conocido un club inmenso, de la élite, y muy profesional en todo. El Oviedo tiene una estructura de primer nivel. Asturias es una tierra fantástica y la valoración es muy buena a nivel personal. A nivel deportivo, como mínimo, la experiencia es buena. Llegamos la temporada pasada en unas circunstancias complicadas y sacamos la papeleta. Esta temporada, sin ser buena, tampoco ha sido un desastre. No hemos sufrido con la zona baja, pero tampoco en la zona media alta.

-¿Qué se hizo mal en la planificación de la plantilla?

-No me gustan los extremos. ¿Se podrían mejorar cosas? Evidentemente. Pero cuando la cosa no acaba de funcionar, o no sale la temporada redonda, no es cuestión de buscar culpables. Se juntan muchas circunstancias.

-¿Por ejemplo?

-Una parte muy importante de este club es su afición. Jugar sin público en el Tartiere ha restado. Eso no es culpa de nadie, pero es la fuerza que tiene este club y este año no ha sido posible. Diciendo esto no me quito responsabilidad: se podrían haber hecho cosas mejor.

 -¿Cuál ha sido el problema futbolístico?

-Nos ha faltado capacidad y saber dominar los partidos en momentos puntuales. En total han sido 19 empates. En varios momentos no hemos sido maduras y nos faltaron cosas a nivel ofensivo para materializar los partidos. El equipo, no obstante, siempre dio la cara y siempre compitió.

-¿Qué opina del Cuco?

-Ha hecho un trabajo de nota y cuando llegó se encontró con una situación complicada que gestionó de diez. Esta temporada ha puesto mimbres a lo que puede ser un concepto de futuro. El Cuco es un entrenador para tener un proyecto. Es honrado y trabajador.

-También coincidió con Rozada.

-Trabajamos poco tiempo con él no puedo tener una opinión certera. La gente de Oviedo puede tenerla, yo no.

-¿Qué ha aprendido en el Oviedo?

-Mucho. He estado en un club con exigencia y presión. He sacado mis propias conclusiones en el día a día.

-¿Cuáles son?

-Sean buenas o malas, es un tema mío.

-¿Deja trabajo hecho en el club?

-Hay trabajo hecho y avanzado, ahora depende de la dirección deportiva nueva o del club aprovecharlo. La idea para la temporada que viene estaba muy hablada y era muy clara, pero todo lo que venga ahora es cuestión del club.

-¿Qué idea era?

-Nos lo quedamos para nosotros, pero en general se trata de mejorar y ser más competitivos. Cada año intentamos mejorar en lo que no estamos bien.

-¿Se ha sentido apoyado en su trabajo desde su llegada?

-Sí, al 100%. Se lo he agradecido a la propiedad, en este caso a Federico González. El respeto ha sido máximo a nivel personal. A nivel profesional, yo controlaba mi parcela, pero no tomaba muchas decisiones. Siempre sentí apoyo y respeto.

-¿Con qué se queda?

-Con la salvación de la temporada pasada tras muchísima tensión. La gente quizá no es consciente de lo que nos costó. A nivel personal es un momento bonito.

-¿Qué es el Oviedo para usted?

-Pasión.

-¿Qué le parecieron los derbis?

-Algo que me llevó de recuerdo. No perdí ni uno (risas…).

-¿Qué va a hacer ahora?

-De momento, llegar a casa y estar con mi familia. No me preocupa el futuro inmediato, aunque me han llamado algunos clubes. Hasta que no solucionase el tema con el Oviedo no he querido sentarme con nadie.

Comamala REAL OVIEDO

-¿Pesa mucho tener a la familia fuera para trabajar en el mundo del fútbol?

-Es un hándicap que conozco y una parte más. Ha sido complicado por las circunstancias y lo llevé de la mejor manera posible.

-¿Qué necesita el Oviedo para crecer?

-No soy nadie para decirlo, no tengo información a nivel global y no sería justo. Es cierto que el Oviedo tiene una propiedad fuerte, una estructura profesional y deportivamente, con tranquilidad, y haciendo las cosas con coherencia, va a estar o debería estar siempre entre los diez primeros y meter la cabeza en la parte alta. Hay otra realidad que no queremos ver: a nivel económico, con los descensos, cada año hay equipos con un potencial enorme respeto al resto.

-¿De qué está orgulloso?

-Creo que he sido honesto y honrado con la institución y con la gente de mi alrededor. Habré hecho cosas bien o cosas mal, pero lo mínimo que uno puede hacer es ser honesto.

-Usted era la persona más próxima a Arnau, ¿cómo asumió su fallecimiento?

-Es una circunstancia diferente y peculiar y no estamos acostumbrados a que nos pase. Prefiero no hablar mucho sobre ese tema.

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