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Aquel flechazo en la gasolinera: así se fraguó la relación entre el Oviedo y Rubén Reyes

La directiva se reunió a finales de 2019 con el asturiano en un área de servicio de Benavente para planificar su fichaje | El Rayo frustró entonces su llegada pero nació una amistad entre el analista y Federico González

Arriba, Jorge Menéndez Vallina y Federico González, saliendo del Tartiere. Abajo, Rubén Reyes, en un partido ante el Atlético, con Armando detrás. | |  IRMA COLLÍN/ LNE

Arriba, Jorge Menéndez Vallina y Federico González, saliendo del Tartiere. Abajo, Rubén Reyes, en un partido ante el Atlético, con Armando detrás. | | IRMA COLLÍN/ LNE

Como si se tratara de una reunión diplomática, se buscó un territorio neutro. Unos estaban en Oviedo y otro, en Madrid, así que el emplazamiento elegido fue Benavente, Zamora. ¿El escenario? Una discreta área de servicio. Una de esas gasolineras que los asturianos que toman el camino a la capital emplean para estirar las piernas y repostar. Desde Oviedo acuden a la cita Federico González (asesor de Carso), César Martín (relaciones institucionales) y Javier Rozada (entrenador del Oviedo por entonces). Jorge Menéndez Vallina (presidente) se desplaza desde Segovia, donde estaba por razones profesionales. Rubén Reyes conduce desde Madrid. Es noviembre de 2019 y el secretario técnico del Rayo es el elegido para suceder a Michu en la dirección deportiva. Las cosas se truncarían después por la negativa del Rayo a dejarle salir (una situación que guarda paralelismos con la actual), pero de aquel encuentro surge un flechazo. Ahí, en aquella gasolinera se empezó a fraguar una relación que en las próximas semanas podría desembocar en la llegada de Reyes a la dirección deportiva del Oviedo.

Aquel flechazo en la gasolinera

Pongámonos en situación. El Oviedo buscaba director deportivo, con las urgencias de un equipo en zona de descenso y con Michu estirando su labor hasta encontrar un sustituto. La salida de Del Olmo le había hecho decidir dar un paso al costado y la publicación de LA NUEVA ESPAÑA del “casting del Marriot”, una serie de entrevistas con directores deportivos en el hotel madrileño, le hizo acortar los plazos. Un Oviedo en crisis se acercaba al mercado de invierno sin director deportivo. Hay guiones que suelen repetirse.

Tras cerrar el casting, el Oviedo elige a Rubén Reyes, asturiano y que fue futbolista del Oviedo. El consejo y Federico eligen a Reyes, habría que matizar. Porque la decisión siempre depende de Arturo Elías, el que levanta o baja el pulgar. Esta vez, el mexicano no interviene: el Oviedo tiene director deportivo. En teoría. Solo falta que el Rayo le deje salir.

Como se considera que no habrá problemas para superar ese trámite, el Oviedo quiere reunirse con Reyes para planificar cosas. No solo la vinculación, también aspectos inmediatos de la plantilla. Urge reconstruir ese equipo para salvarlo.

Todos se ven las caras en Benavente en un encuentro que parece una reunión de trabajo. Aunque clandestina, huyendo de los focos. Tal es la seguridad en que Reyes será el director deportivo que se habla decisiones sobre la plantilla. De las salidas, por ejemplo. El nombre de Lunin, que acabaría vistiendo de azul semanas después, ya está sobre la mesa. Y Reyes también sugiere jugadores: Jair, actualmente en el Zaragoza y que por entonces estaba en Israel tras destacar en el Huesca. El analista cree que al Oviedo necesita un central y que Jair encajaría.

En la cita, Reyes también sugiere jugadores: Jair, actualmente en el Zaragoza y que por entonces estaba en Israel tras destacar en el Huesca

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El conocimiento que demuestra Reyes del mercado es lo que más convence a los dirigentes. Hay otro detalle que gusta: cuando se habla de la plantilla del Rayo, los directivos se sorprenden con los sueldos discretos de algunos futbolistas que destacan en el Rayo. Fichar barato y rendir: fórmula redonda.

El idilio se rompe de forma abrupta por la negativa de Martín Presa, presidente del Rayo, a romper el contrato. De aquella intentona, Reyes saca una mejora de contrato. Y el Oviedo, un contacto. Alguien de confianza para Federico González.

César Martín, en Oviedo

Porque el asesor de Carso, con una dilatada carrera en el deporte formativo en México, no cuenta con tantos contactos en el competitivo fútbol español. Con Reyes se entiende desde el primer momento y los dos mantienen un contacto fluido desde la cita en Benavente.

Por eso, el nombre de Rubén Reyes fue el primero en apuntarse en la nueva entrega de la búsqueda de un responsable deportivo. Su candidatura siempre ha estado ahí, aunque el club, instado por Elías, se reuniera con candidatos de la más diversa índole. En uno de esos encuentros, los dirigentes se encuentran con un candidato que, a pesar de gozar de un nombre importante, demuestra desconocimiento de la categoría. Vistas las circunstancias, el Oviedo no puede permitirse un plazo de adaptación, razonan los directivos.

La candidatura de Reyes gana aún más cuerpo tras esta y alguna otra experiencia porque representa justo lo contrario: conocimiento del escenario y una amplia cartera de jugadores analizados. Reyes, dicen, puede comprometerse y cinco minutos después ponerse a negociar por futbolistas que encajarían en el Oviedo. Pero la elección no es reciente. Hace tiempo que el analista se había colado en las preferencias de la directiva azul. Especialmente, tras aquel flechazo en una gasolinera remota de Benavente.

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