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La soledad del director deportivo del Oviedo: las razones por las que el club quiere ampliar la estructura

El Oviedo quiere formar una secretaría técnica potente que ayude a Rubén Reyes | Solo Francesc Arnau y Michu contaron con un colaborador en el día a día del club

Arnau, Michu, Ángel Martín González y Carmelo del Pozo

Arnau, Michu, Ángel Martín González y Carmelo del Pozo

La sensación que da el Oviedo es de reinicio. En silencio, a la espera de que llegue Rubén Reyes y asuma la dirección deportiva, en los despachos del Tartiere se intentan poner los cimientos de un nuevo modelo. Más allá de los nombres se busca una premisa: instaurar una estructura que lleve al éxito. Es lo que ha faltado en los últimos años, admiten en el club. Esa, la estructura, ha sido una parcela casi desierta en el Oviedo. Con cada nuevo director deportivo –cuatro diferentes en las últimas seis temporadas– debía empezarse de cero.

El Oviedo tiene pensado apostar por formar un fuerte armazón que ayude a Rubén Reyes, algo de lo que carecieron sus antecesores. Es lo que se repite entre bambalinas en las oficinas azules mientras se espera por el directivo gijonés, todavía en el Rayo Vallecano.

La soledad en el puesto del director deportivo del Oviedo ha sido una constante. Los que ocuparon la silla en el club azul en los últimos años coincidieron en que era una dificultad en el trabajo. Hay un dato clave: solo Francesc Arnau y Michu, los dos últimos, tuvieron una persona de su máxima confianza trabajando codo con codo en la dirección deportiva. Se trata de una anomalía respecto a otros equipos que compiten con el Oviedo en Segunda. El Sporting, el eterno rival, tuvo la pasada a tres personas ayudando y asesorando a Javi Rico, actual director deportivo.

En el Oviedo, solo estaban Francesc Arnau y David Comamala. Roberto Suárez, Mario Prieto y Álex Díaz llegaron a formar parte de la secretaría técnica, pero en los últimos tiempos no tuvieron influencia real en las decisiones del primer equipo. Suárez se centró en la cantera y Díaz y Prieto tomaron las riendas del juvenil A del Oviedo a mitad de temporada. La misión del Oviedo es que Rubén Reyes pueda tener un equipo de trabajo fuerte. Suárez, Prieto y Álex Díaz estuvieron en contacto con Ziganda en las últimas semanas, algo poco habitual durante el curso, aunque será el propio Reyes el que defina sus personas de máxima confianza una vez llegue a la ciudad.

Si Arnau tuvo a David Comamala, que hoy firmará su nuevo contrato como secretario técnico del Granada, en Primera División, Michu se apoyó en el ovetense Sergio Fernández. Teóricamente analista y encargado del área de “big data”, Fernández actuó como la mano derecha de Michu en el Oviedo. Cuando el exjugador azul se echó a un lado, el Oviedo prescindió de los servicios de su ayudante. Como el catalán, Fernández encontró rápidamente acomodo tras salir del club. Estuvo con Michu en el Burgos y desde hace unas semanas es el director deportivo del Algeciras, que competirá la temporada que viene en la Primera RFEF.

Los otros dos directores deportivos que ha tenido el Oviedo en esta etapa en Segunda, Carmelo del Pozo y Ángel Martín González, no contaron con casi ningún apoyo en el día a día. Los dos, como Michu al inicio, tenían por encima a Joaquín del Olmo, pero a nadie por debajo. Ahí está el reto del Oviedo: montar una estructura.

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