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¿Dónde estabas en el Oviedo-Génova?: los treinta recuerdos de los treinta años de historia de un día inigualable

Destacados oviedistas relatan cómo vivieron el partido ante el Genova, el día en el que más aviones llegaron a Asturias

La alineación del Oviedo ante el Génova: De pie, de izquierda a derecha, Viti, Jerkan, Gorriarán, Luis Manuel y Zúñiga. Agachados, Lacatus, Elcacho, Bango, Viñals, Berto y Carlos. LNE

Hoy y ahora, hace justamente treinta años, Oviedo se preparaba para un desembarco italiano que haría historia en la ciudad. El equipo azul contaba las horas para debutar en competición europea ante el Génova en el Tartiere. “Cuando fuimos los mejores”. Mañana se cumplen tres décadas de ese momento, sin duda uno de los más felices en la historia del oviedismo. 1-0, gol de Ricardo Bango, y la ciudad de bote en bote entre abrazos ovetenses e italianos, celebrando juntos unas vibrantes fiestas de San Mateo marcadas por el inolvidable partido de UEFA.

La noche fue larga y nadie se quiso perder esa cita en un abarrotado viejo Tartiere, que hasta ese día no había vivido nada similar. “Me acuerdo de que estábamos en el Tartiere como sardinas en lata”, cuenta Miguel Ángel Blanco, aficionado azul, de tertulia mateína ayer en un bar ovetense mientras la tromba de agua golpeaba en la ciudad.

“Fue algo totalmente diferente. El ambiente nos marcó a todos y la buena relación con los italianos nos llenó de orgullo”, apunta Juan García, “Chan”, ilustre oviedista y fundador de la histórica peña Chiribí. Hoy, el Oviedo-Génova es un recuerdo imborrable, como atesoran los 30 testimonios recogidos por LA NUEVA ESPAÑA en el 30 aniversario de aquella gran noche. Hay exdirectivos, exjugadores protagonistas de aquel partido y aficionados y aficionadas que mantienen intacta la pasión por el Oviedo.

Tres décadas después, el equipo azul viaja en el tiempo y se prueba hoy en Ibiza. Son circunstancias diferentes, pero el objetivo sigue siendo el mismo: volver a ser grandes, como aquel día ante el Génova que el oviedismo jamás podrá olvidar.

Javier Irureta, extécnico

“Lo más especial fue que el Tartiere se llenó hasta los topes. Recuerdo bien el partido por el ambiente. Oviedo estaba viviendo un momento histórico, pero nosotros preparamos la semana como si fuese una más para que la presión no nos superase. Sentíamos la tensión habitual, pero teníamos la ilusión de saber que podíamos vencer a los italianos”.

Rivas, exjugador

“En el vestuario éramos conscientes de la dificultad que entrañaba el rival, pero también teníamos una gran confianza en nosotros mismos. Recuerdo que Oviedo fue una fiesta. El ambiente en la grada era especial y se notaba en el Tartiere. Cuando Ricardo Bango anotó el gol el estadio tuvo un estallido de alegría inmensa. Es un recuerdo imborrable”.

Jorge Menéndez Vallina, presidente del Oviedo

“Del debut del Real Oviedo en la Copa de la UEFA ante el Génova recuerdo la cantidad de italianos que invadieron la ciudad durante esa semana y el ambiente vivido en el viejo Tartiere. Fue un partido muy intenso, tanto en la grada como en el césped, que acabó con victoria del Oviedo. Fue uno de esos partidos en los que sales afónico por animar a tu equipo”.

Manuel Lafuente, expresidente

“El día del partido me coincidió con un viaje familiar a Lanzarote. Embarqué justo el día en el que jugábamos y recuerdo que mi hijo, Héctor, que era pequeño, se levantó a mitad de vuelo para preguntarle al piloto cómo había quedado el Oviedo. ¡Lo mejor es que se lo dijo! Fue un momento histórico que me perdí, pero pude viajar a Génova para el partido de vuelta”.

Ricardo Bango, exfutbolista

“Durante los primeros minutos del partido sentí que la intensidad de los italianos nos iba a superar, pero con trabajo nos recompusimos a su inicio. Tuve suerte de estar ahí y meter ese gol que ha adquirido valor con el paso de los años. Jugar con el Oviedo el primer partido en Europa fue algo inigualable y un orgullo para todos nosotros”.

Paco, exfutbolista

“Para la ciudad y sobre todo para los seguidores del Real Oviedo fue un hito en la historia del club y un momento inolvidable. Como oviedista me sumo a las emociones vividas esa semana por los aficionados. Vivirlo desde dentro fue además un privilegio; primero por lo que significaba como futbolista y después por el sentimiento de estar en casa. Ganar fue brutal”.

Manuel Paredes, vicepresidente del Oviedo

“Recuerdo que llegué de Cangas del Narcea con una bufanda del Oviedo atada a cada uno de los retrovisores del coche. El ambiente fue extraordinario en la ciudad y en el viejo Tartiere. La hinchada italiana puso mucho color y fue respetuosa, creo recordar que no se produjeron incidentes entre las aficiones. Un partido memorable e inolvidable para mí y para todo el oviedismo”.

José Manuel Lobato, exvicepresidente

“Lo que más recuerdo es la impresionante flota de aviones italianos que llegó al aeropuerto de Ranón. Cuando los ‘tifossi’ pisaron Oviedo era el día de América y pensaron que el desfile era en su honor. Lo que vivimos fue impresionante y para los que estábamos en el club en ese momento fue un antes y un después. Lo recuerdo como algo apoteósico”.

Javi Rozada, extécnico

“Recuerdo que era el Día de América y en el desfile con mi familia pasé hasta miedo al ver a todos los italianos por la ciudad. Luego fui al partido con mi padre y me acuerdo del ambiente que se vivía en el estadio. Era una fiesta y todo el mundo estaba contento. Disfruté como un enano y nunca se me olvidará los rugidos de la afición”.

Nacho Suárez, portavoz de Symmachiarii

“Yo era un enano, el partido era ante el Génova se jugaba por la noche y mis padres no me dejaban verlo por ser tan tarde. Recuerdo seguirlo por la televisión detrás del sofá, con mi padre y con mi hermano mayor. Me escondía para poder enterarme del resultado, pero no era consciente de casi nada. Es un recuerdo que tengo difuminado con el paso de los años”.

Elena Ruiz, socia y peñista

“Ojalá que no, pero creo que me voy a morir y no veré otra cosa parecida como oviedista. Soy muy nerviosa y ese día no lo olvido. Los italianos se portaron muy bien y estar en el campo era una maravilla. Recuerdo las bengalas, los cánticos, la ola del público... Los chiringuitos de San Mateo televisaron el partido y la ciudad era una fiesta”.

Enrique Rivero, socio y peñista

“Fue un día espectacular. El ambiente que daban los genoveses por Oviedo y el colorido de nuestra afición fue increíble. Había banderas del Real Oviedo por todos los sitios, y coincidió con las fiestas de San Mateo. Los italianos alucinaron y se portaron muy bien. Fue una gran fiesta para Oviedo y se remató ganando el partido con gol de Bango”.

Juan Mesa, expresidente

“Tengo clavado un momento en mi mente de ese partido: el genial cambio táctico que hizo Irureta, clave para llevarse la victoria ante los italianos. Quitó a Bango y a Carlos y sacó a Paco y a Viñals. No olvidaré nunca lo que disfrutó la gente durante esa semana y tampoco el orgullo que sentí al acudir al sorteo de la UEFA para representar al Oviedo”.

Toño Bernardo, socio

“Era pequeño y estaba caminando hacia el campo con mi padre y mi primo. Vimos a unos italianos con bufandas delante de LA NUEVA ESPAÑA y les pedimos intercambiarlas. Nos dijeron que no, siguieron caminando, pero luego se arrepintieron y nos las cambiamos. Recuerdo entrar al estadio y sentir miedo al ver el fondo del Génova. Quedé asustado”.

Rosa Requejo, socia del Oviedo

“Fui al partido, era socia y vivía al lado del campo, en Buenavista. Recuerdo que el ambiente era muy sano, de compadreo y bromas entre ovetenses y genoveses. Compartíamos todo y estuvimos de fiesta con ellos todo el día. ¡Nunca vimos tal cantidad de aviones como aquel fin de semana! A ver si alguna temporada podemos vivir algo similar”.

Higinio Iglesias, socio del Oviedo

“Fue una semana muy intensa no solo por lo deportivo, sino por lo que supuso el desplazamiento de los hinchas del equipo italiano. En la sala de llegadas de autoridades del aeropuerto se Asturias hay una foto impresionante: no había sitio en Ranón para aparcar los aviones que llegaron de Italia. Hasta hoy, fue el día con mayor tráfico de aviones en la historia del aeropuerto”.

Paco González, periodista de "Cope"

“La verdad es que lo único que recuerdo es a mí mismo, de pie ante una de las teles de la redacción, insultando al árbitro del partido de vuelta en Génova. De la ida no me acuerdo de nada. De la vuelta solo de la sensación de atraco. Como dice Pepe Domingo Castaño, el secreto de la felicidad es tener buena salud y mala memoria. Y yo lo segundo lo cumplo”.

José Moro, presidente del Oviedo Femenino

“Al partido en casa contra el Génova fui con varios amigos y recuerdo ver todos los bares llenos desde el centro de Oviedo hasta el viejo Tartiere. Se hacía raro ver al Oviedo en un partido que no fuese de Liga. La ciudad estaba metida y sabía que el club se jugaba algo muy importante. El nerviosismo era común entre todos y como lo disfrutó la gente fue tremendo”.

María Álvarez, socia del Oviedo

“Recuerdo el Oviedo-Génova y se me pone inmediatamente una sonrisa en la cara. Es el partido por excelencia del oviedismo y para mí, el mejor que he vivido. El ambiente en las gradas y en la ciudad es irrepetible. Del gol de Bango, en el minuto 41 me acordaré toda la vida y le estaré eternamente agradecida por hacerme tan feliz como oviedista”.

Pepe Mosteirín, socio del Oviedo

“Estábamos en plenas fiestas de San Mateo y el partido del Tartiere fue algo muy especial y con mucha euforia colectiva. Yo me creía en una nube tras la victoria. Son gratos recuerdos para el oviedismo y vaticino que en dos o tres años repetiremos y está vez será grandioso. La pena fue la vuelta del partido con Lacatus, que nos la armó bien...”.

Fernando Corral, portavoz del consejo

“El recuerdo que más se me viene a la mente es el ambiente de la ciudad y la cantidad de gente que había en la previa del partido. Pero, sobre todo, recuerdo el minuto 44 con el gol de Bango, la acústica del viejo Tartiere y el estallido de alegría de la gente al saber que estábamos haciendo historia. Espero que más pronto que tarde se vuelva a dar en el nuevo Tartiere”.

Toni Gorriarán, exfutbolista

“Siempre he tenido mala memoria para el fútbol, pero si me preguntan por mis dos momentos favoritos como jugador tengo dos. El primero es el partido ante el Génova y el segundo es el del ascenso ante el Mallorca. Jugar la UEFA con el Oviedo es un recuerdo inmejorable, prueba del gran equipo que formamos durante aquella etapa”.

Eugenio Prieto, expresidente del Oviedo

“Yo no me enteré de nada y no tuve tiempo de disfrutar. Para mí fue una semana de agobio y de trámites, porque todo eran problemas. Me marcó definitivamente todo lo que sucedió. Recuerdo la que se montó con la llegada de los aviones de los italianos. ¡Por lo menos ganamos! Porque aunque el ambiente fue festivo, yo de fiesta no estuve nada”.

Viti, exfutbolista

“No había sitio en los hoteles y en Asturias nunca habíamos visto tantos aviones en Ranón. El ambiente en el campo fue inolvidable y lo recuerdo bien porque me tocaron detrás los italianos, en la tribuna Silvela, y me tiraron una moneda a la cabeza. Me tuvieron que atender durante varios minutos, pero pude recuperarme. Lo importante fue que ganamos”.

Edelmira Riestra, socia

“El Oviedo-Génova Fue un partido muy guapo y yo lo seguí en Oviedo desde una pantalla de algún bar. Había muchísimos italianos por la ciudad y el ambiente era guapísimo, que además era pleno San Mateo. Ganamos, aunque no nos sirvió para mucho y nos robaron en la vuelta, pero la alegría de jugar la UEFA y disfrutarlo ya no nos la puede quitar nadie”.

Esteban, exjugador

“Tenía 16 años y estaba en Bayas (Castrillón). Desde ahí veía el aeropuerto y me impactó ver a todos los aviones en el ‘prao’ de Ranón. Para los chavales que estábamos por allí era algo como de otro planeta. Yo iba al Tartiere en Liga con Joaquín ‘La Bala’, pero ese partido lo tuve que ver desde casa por la televisión. Fue un momento especial”.

Isabel de la Grana, socia

“Recuerdo que tenía miedo de encontrarme a los italianos después del partido, a ver si iban a estar rabiados por perder. Eran todos muy educados, amables, y disfrutaron de San Mateo con los ovetenses. Lo que más me quedó grabado del partido fue la ola que se hacía en la grada y el golín de Bango. Son cosas que no se olvidan como oviedista”.

Álvaro Fernández, socio

“Desde el Oviedo Antiguo hasta el viejo Tartiere estaba lleno de banderas italianas y del Oviedo. Aquello fue inigualable y un momento muy feliz para todo el oviedismo. Los italianos se portaron fenomenal. Sin duda fue el mejor San Mateo de la historia y solo un mal arbitraje en la vuelta de la eliminatoria nos privó de que el sueño fuese completo”.

Toni Fidalgo, expresidente del Oviedo

“Yo estaba en Madrid, trabajando en la Liga, y recuerdo que semanas antes del partido estuve reunido con Eugenio Prieto y hablé sobre el encuentro. Estuve toda la semana pendiente de los periódicos para seguir la actualidad. Se notaba que era algo excepcional cuando llamaba a amigos y conocidos por teléfono. Vi el partido en casa con mucha emoción”.

Jerkan, exfutbolista

“No era una semana normal porque estábamos en San Mateo, pero la sorpresa fue ver la enorme afición del Génova. Yo conocía a los ‘tifossi’, pero me impactó verles en el viejo Tartiere. Era algo inusual y fue la primera vez que veíamos el campo en llamas gracias a las bengalas. Nos dejamos todo en el campo por defender el escudo del Oviedo”.

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