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El Oviedo, toque o músculo: el análisis del momento azul

Matheus irrumpe en los planes del Cuco con su golazo ante el Mirandés, una jugada que ensayó en El Requexón durante la semana

Obeng, en un entrenamiento Luisma Murias

El Oviedo lleva diez semanas resignándose. Tras cada empate suele suceder lo mismo: no deja satisfecho a nadie. Ni fuera, ni dentro. Ante el Mirandés, en “uno de los peores partidos que hicimos esta temporada”, según dice un jugador, el equipo azul sumó su décimo empate en la temporada. Solo consigue tantas tablas el Zaragoza. En un día señalado como clave para dar un estirón en la clasificación y arrimarse el play-off, bajón. Y debate.

El Oviedo, toque o músculo

¿Toque o músculo? El Cuco le dio la alternativa a Pombo como titular por primera vez en toda la temporada ante el Mirandés. El sacrificado fue Obeng. El maño llevaba tiempo pidiendo un sitio en el once. El objetivo, tener más el balón. El resultado, mejorable: el Oviedo solo tuvo la posesión durante el 42% de los minutos. Un punto menos, incluso, que su media habitual, que se sitúa en el 44%.

En global, fue un mal partido, también en la fase ofensiva. Pero fue en la construcción donde el Cuco fue especialmente crítico: “No fuimos capaces de dar tres pases seguidos”. El técnico del Oviedo tiene razón y además los datos indican que se trata de un problema que se viene arrastrando. Las cifras lo ponen sobre la mesa: el equipo es el quinto de Segunda que más envíos falla y está a la cola en cuanto a pases buenos, tanto en campo contrario (17.º) como en el propio (19.º).

Matheus, Obeng y Pombo. La titularidad de Pombo supuso perder la fiereza en la presión que da Obeng. También influencia en el juego directo. Y fue precisamente tras un balón largo de Brugman como llegó el gol del Oviedo, después de una maniobra de quilates y un gran disparo genial de Matheus. El brasileño, sin llamar mucho la atención, se ha colado en los planes del Cuco y su candidatura es fuerte porque el ariete se sitúa a medio camino entre Obeng y Pombo, los representantes de ese debate existente entre fiereza en la presión o fútbol control. Matheus es un delantero con buena técnica, pero que también destaca en la labor defensiva. Su gol puede marcar un antes y un después para el Cuco, que es consciente de sus habilidades. La jugada del gol se ensayó mucho en El Requexón durante los entrenamientos a puerta cerrada. El Cuco felicitó al brasileño tras su buen partido ante el Mirandés, el que fuese su equipo. Pombo, pues, ha perdido una oportunidad clave para afianzarse en el once. El Cuco le defendió tras el partido y dijo que las circunstancias no ayudaron a su juego. Él era el único jugador azul, junto con Sangalli, que suele pedir el balón al pie. Otro podría ser Borja Sánchez, que casi no ha coincidido con el maño. Como mucho, han estado juntos media hora en el duelo ante el Burgos.

Esta vez la defensa falló. El Oviedo concede de media once remates cada partido. Ante el Mirandés fueron quince. Cinco de ellos a portería. No es lo habitual y delata que esta vez la retaguardia no estuvo como acostumbra. Costas y Calvo, centrales inamovibles, tienen además un hándicap: no parece haber recambio fiable para el Cuco. El navarro confía mucho en Arribas, pero los problemas físicos le están privado de tener más continuidad. Christian Fernández, en cambio, únicamente ha jugado seis minutos en un partido estando completamente sano.

La Copa como revulsivo. El Oviedo empieza esta mañana a preparar el duelo de Copa ante el Andratx mallorquín. El Cuco dará la alternativa a los menos habituales. Uno de ellos apunta a ser Montiel, que ante el Mirandés al menos jugó los últimos quince minutos.

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