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El Oviedo se la pega en la Copa: eliminado por el Andratx (2-1)

Los azules caen en la primera ronda ante el conjunto de Segunda RFEF tras dos errores graves defensivos y sin capacidad de reacción. Arribas reclamó un gol fantasma que el árbitro no dio

Mossa, en el partido

No se le da bien la Copa al Oviedo. Es un asunto histórico. Y año a año se encarga de demostrarlo. Pero una cosa es que no se te dé bien el asunto y otra muy distinta ni siquiera intentarlo. Es la primera sensación que aflora tras la temprana eliminada copera. Esta vez fue ante el Andratx, conjunto de Segunda RFEF, dos por debajo de los azules (de naranja hoy), que le ganó en intensidad y acierto en las áreas. Y en ilusión, por supuesto. La experiencia copera se esfuma a las primeras de cambio y deja algunos protagonistas señalados.

Ziganda optó por darle foco a los efectivos con menos protagonismo y un toque de ilusión, el que transmite la cantera. Yayo, centrocampista con visión, como principal novedad, en un equipo que también vio el estreno de Tomeu Nadal. Y aunque el equipo salió con la carga de intensidad que exige una cita de estas características (en su primera llegada, minuto 3, le anularon un gol a Sangalli por fuera de juego previo de Lucas), en césped sintético, ante un rival más animado y sin margen de un choque de vuelta, no tardaron en verse las costuras.

Las grietas se ocasionaros en la defensa, línea con una remodelación profunda. Hoy por hoy, no contar con Costas ni Calvo es una concesión demasiado costosa para los azules. El primer seísmo en Sa Plana llegó a los 24 minutos. Fue un saque de esquina en el que Luismi y Christian llegaron medio segundo más tarde que sus rivales en la marca. El balón fue prolongado en el palo más cercano a la esquina y Pomar, tras deshacerse de Christian en el desmarque, remachó pegado al segundo palo.

Tampoco es que el Oviedo hubiera hecho méritos para ir por detrás en ese momento. Ya se ha dicho que no parecía haber falta de actitud. Pero la propuesta fue tan ramplona como tantas veces, acentuada esta vez por la falta de ritmo de algunos de los protagonistas. El inicio de jugada dejaba en evidencia la escasez fluidez carbayona. Luismi recibía incrustado entre los centrales para lanzar diagonales sin éxito. El Andrxt, bien plantado, solo tenía que enfrentarse a balones frontales, llovidos del cielo: la bendición para cualquier defensa.

El roto fue a más cuando a los 30 minutos los locales hicieron el segundo. Lucas despejó de forma defectuosa y Llabres se coló entre Christian y Mossa para cabecear a la red. El 2-0, con el actual formato copero, ponía a los de Ziganda contra las cuerdas.

Necesitaba reaccionar el Oviedo antes del descanso y lo hizo con una pizca de canterano y otra de suplente. Yayo por fin encontró espacio para lanzar un pase un largo, tocado, preciso, a la carrera de Jirka. El eslovaco controló en carrera y batió por bajo al portero. Ya llovía menos.

Todo parecía preparado para la reacción de los azules en el segundo acto. Ziganda quiso añadir pólvora e introdujo a Obeng, pero prescindió de Yayo, el único que había dado un pase profundo en todo el primer acto. El Andratx se parapetó atrás, ordenado, para repeler cada ataque azul. Intensificó el dominio el Oviedo, ya con Pombo y Borja Sánchez en el terreno de juego, pero solo logró algunos rasguños en la carrocería balear.

La opción más clara llegó con polémica. Arribas cabeceó un córner abajo y Vicenç, meta loca, detuvo debajo del larguero. Los azules reclamaron que el balón había rebasado la línea y así areció en la repetición pero el fútbol sin VAR, el de las primeras rondas, no dio opción a la reclamación azul.

De ahí al final, más impulso que fútbol. Una falta peligrosa de Pombo seguida de un derechazo claro de Mossa arriba. Más y más balones largos, pocos al pie. Y otra ocasión en un rebote tras el que cayó Arribas, parece que con contacto. Pero el colegiado anuló la jugada por fuera de juego. No hubo tiempo para más: el Oviedo está fuera, otra vez, de la competición que más se le atraganta.

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