Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El pivote que fue tentado por “media España”: así es Mangel, el último en debutar con el Oviedo

El centrocampista fue niño prodigio con 16 años: se salió en juveniles, recibió numerosas ofertas y se fue al Dépor. Firmó el pasado verano con el Vetusta y Ziganda le dio la alternativa ante el Eibar por su despliegue físico

Mangel presiona a Esteban Burgos, del Éibar. | Luisma Murias

Tal fue su despliegue en su primer año de juveniles, temporada 2017/18, que las ofertas se acumularon sobre su mesa. Lo que más llama la atención es que aquel centrocampista del Roces no acabara en el Oviedo o en el Sporting. “No estuvieron rápidos”, repiten los que vivieron aquella situación. Así que a Miguel Ángel Prendes (Candás, 2001), conocido en el mundo futbolero como Mangel, le tocó hacer maletas y acabar en Coruña. “Le quería media España y él eligió el Dépor”, recuerda José Mariano Rodríguez, presidente del Roces. Cuatro años después de convertirse en niño prodigio, y tras un camino no tan recto como algunos vaticinaron, Mangel tocó el fútbol profesional. Lo hizo el lunes pasado, de la mano de Ziganda, que se ha especializado en los últimos tiempos en darle la alternativa a los chicos del filial. Y Mangel aprovechó su ocasión para dejar un muy buen sabor de boca.

Mangel, en el Roces TSK Roces

Nada que sorprenda a los que le vieron crecer como futbolista y romperla en aquel año en el Roces. “Esa temporada demostró lo que es: un pedazo de futbolista”, resume Miguel Martín, entrenador por entonces del primer juvenil del Roces y que ahora dirige al Gijón Industrial. Él vivió de cerca la explosión de un futbolista con dotes de centrocampista total: “No hay muchos jugadores con su perfil. Es fuerte, se lleva los duelos, va bien por arriba y abarca mucho campo. Y con el paso del tiempo ha ido ganando calidad en el pase. Tácticamente siempre fue de los que destacaban”.

Esa capacidad física es la que, cuentan, hizo que Ziganda apostara por él en la lista frente al Eibar. Preveía que en algún momento el duelo podía irse por el camino de los balones directos y segundas jugadas. Sin Luismi ni Mier había una vacante en el medio. Y al Cuco le convenció la capacidad de Mangel para imponerse en los duelos. En los 20 minutos sobre el campo, el pivote mostró un poso impropio en un debutante. “Tiene carácter y temple en el campo. Nunca le vi ponerse nervioso en ninguna situación”, señala José Mariano Rodríguez.

“Siempre fue un chico serio, competente y, además, muy buena persona. Es educado, formado, con la cabeza asentada”

José Mariano Rodríguez - Presidente del Roces

decoration

Y está, por supuesto, el factor humano. Algo que, repiten en el Oviedo, Ziganda da una importancia esencial. “Tiene la cabeza muy bien amueblada. Tanto su familia como él son de diez”, le define Miguel Martín. “Siempre fue un chico serio, competente y, además, muy buena persona. Es educado, formado, con la cabeza asentada”, completa el presidente del conjunto gijonés.

Desde el Roces, Mangel despegó con dirección al fútbol profesional. El Depor se hizo con él en su segundo año de juvenil. La situación de la entidad coruñesa no ayudó a su progresión. “Para mí eligió bien. Tenía muchos destinos donde elegir. Recuerdo que incluso se habló del Madrid. Pero el Depor le ofrecía un proyecto serio. Lo que pasa que hay cosas que no puedes controlar y le pilló una mala época, con el descenso del primer equipo. Si le toca un periodo más tranquilo no tengo dudas de que de Coruña no vuelve”, dice su exentrenador, que corona la descripción: “Si todo va bien, creo que será un jugador top en Asturias en los próximos años”.

Compartir el artículo

stats