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El momentazo azul

El poema que se convirtió en “viral” hace 50 años y celebró un ascenso del Oviedo

El aficionado Matías del Campo fue su autor y su familia conserva el original: “Fue un regalo a un amigo”

Beatriz Suárez y María Gloria del Campo, con el poema. Luisma Murias

Fueron los primeros versos de aquel poema los que se colaron en el imaginario colectivo del oviedismo allá por abril de 1972, cuando los azules, como ahora, luchaban por ascender a Primera.

“¿Quién para más cada día? Lombardía.

¿Quién en fuerza es un torete? Carrete.

Tensi, el defensa central… ¡Colosal!

¿Facultades a granel? Juan Manuel”.

Y así, el poema iba repasando uno a uno los héroes vestidos de azul que en la temporada 1971-72 lograron el ascenso a Primera. Las rimas fueron publicadas por varios medios, entre ellos la revista “Gol”, editada por LA NUEVA ESPAÑA y que costaba 25 pesetas. Y no tardaron en alcanzar la cultura popular de la época. Con una peculiaridad: se desconocía al autor de la obra. La obra nunca apareció firmada.

“La escribió mi abuelo, que tenía bastante de artista y, sobre todo, era muy oviedista”. Beatriz Suárez del Campo despeja las dudas: Matías del Campo fue el autor. Y para sostener su teoría, enseña el original, un folio amarillento mecanografiado que la familia guarda como un tesoro con un plástico a modo de protección. Un manuscrito de enorme valor sentimental. María Gloria del Campo, hija de Matías, asiste al encuentro para relatar la historia de un poema que empezó como un guiño a un amigo antes de convertirse en lo más parecido a un fenómeno viral muchas décadas antes de que existieran las redes sociales.

Los poemas L. Murias

Siguiendo la historia de la familia, Matías del Campo es el origen de los versos. Funcionario de Obras Públicas y acérrimo seguidor del Oviedo, Matías no se perdía ningún partido en el Tartiere. Acudía al campo junto a su amigo y compañero de oficina, José María Suárez. Y a él, en un arrebato de optimismo, le dedicó aquellas líneas. En el original que custodia su familia puede leerse la dedicatoria: “A mi querido compañero José María Suárez, forofo de primera fila del Real Oviedo”. La hoja de la familia está datada en marzo de 1972 y las primeras publicaciones en los medios son de abril.

La segunda parte, la de su popularidad, hay que buscarla en el compañero de trabajo. “Eso tuvo que ser cosa de Chemita, que se lo facilitaría a algún periodista. Para Matías solo era un regalo a un amigo”, supone María Gloria del Campo. Ni Matías ni José María están vivos para confirmar esta hipótesis.

La familia conserva dos versiones del poema, como puede observarse en las imágenes que acompañan esta información. Estaba la original, la ideada por Matías. A su lado, una versión ligeramente modificada en una de las publicaciones. Matías había reescrito su poema inicial a boli.

“Sentía auténtica devoción por el Oviedo. Era muy tranquilo, sosegado, todo lo contrario que yo”, cuenta su hija María Gloria. “Al principio me llevaba con él a la tribuna. Luego me mandó para abajo del estadio, a una zona en la que podía expresarme con más intensidad”, añade entre risas. De aquella generación que llevó al Oviedo a Primera, Matías tenía auténtica devoción por Prieto. Con el paso de los años, unos problemas de visión le alejaron del Tartiere. Pero le quedó el recurso de la radio para no perderse ni un detalle de su equipo.

Esa pasión azul de Matías se propagó de generación en generación. Ahora es Beatriz, su nieta, la que más sufre con el Oviedo. “Todavía me acuerdo del disgusto que cogió con la muerte de Dubovsky y lo que lloró con el descenso de 2003”, señala la madre. Pero Beatriz, que reside en Madrid y ya ha contagiado de oviedismo a sus sobrinas Alma y Laura, ve la luz al final del túnel: “Soy optimista. Ya echamos todas las lágrimas que teníamos que echar. Todavía me acuerdo de aquel viaje a Arteixo… Estoy convencida de que nos metemos en el play-off. Y luego, a pelearlo…”. Quién sabe, igual hay que actualizar hasta la fecha del poema.

“Pues si dijo Campoamor

¡no subáis que ye peor!

También dijo D. Quevedo

y corroboró Galdós

que subiría el Oviedo

pal añu setenta y dos”.

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