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El partido

El partido

Llega el partido soñado y quizá poco imaginable al inicio de año. Coincido con Ziganda en que no es el más importante desde que él es el entrenador. El más importante fue el que nos confirmó la salvación en la 19/20 frente al Racing de Santander. Aquel 17 de Julio de 2020 el gol de Obeng hacía que no volviéramos a un pozo del que sabemos lo difícil que es salir.

Sábado, 22:00 horas, Las Palmas-Oviedo. Espadas en todo lo alto en un choque que puede ser decisivo para alcanzar ese play-off. Todos los números y cábalas que hagamos son meras hipótesis porque al final hablamos de fútbol y en este juego influyen multitud de factores imposibles de cuantificar. Horario unificado, me gusta, me recuerda a los años en los que los partidos eran a las 5 de la tarde por estas fechas y se convertían en tardes de transistores cuando no jugábamos en el Carlos Tartiere; cuando el partido era en Buenavista nos anunciaban los goles en el marcador.

En las finales nunca hay favoritos, en las finales no hay nadie que salga con ventaja porque son partidos distintos, diferentes, como los son los derbis, y ese partido en las islas lo será, será una final. Confío en el equipo, porque me lo lleva demostrando toda la temporada, sobre todo en este último tramo de campeonato. Un equipo que lleva 10 partidos sin perder en esta Segunda División es digno de admiración. Estoy seguro de que todos nosotros sentiríamos envidia por cualquier cuadro que tuviera estos resultados. Todos nos preguntaríamos “¿cuándo hará esto mi Oviedo?”. Pues lo está haciendo y es admirable, y no por ser nuestro equipo tiene que tener menos mérito, todo lo contrario. La afición está con el cuadro de Ziganda y se vivió el lunes al inicio, durante y al final del encuentro contra el Zaragoza y eso el jugador lo sabe, le ayuda y le hace crecerse y empaparse de más oviedismo. Solo pido ver a ese Oviedo que me gusta ver, que compite, que va a las disputas, que no da un balón por perdido y que es atrevido cuando lo tiene que ser. Que lucha por esa camiseta y por ese escudo. Al final pasará lo que tenga que pasar, porque nunca se nos tiene que olvidar que esto es fútbol, pero lo que estamos disfrutando con este equipo que está en predisposición de lograr cosas muy bonitas nadie nos lo va a quitar. Porque nadie nunca nos va a quitar la ilusión y esa la tenemos intacta.

¡Hala Oviedo !

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