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El Tartiere da vitaminas para el estreno

500 aficionados animan a los de Bolo en un entrenamiento con las puertas abiertas

Enrich se hace una foto con unos aficionados Irma Collín

"¡Vamos Marcelito!". Así de animado se mostró Jesús Martínez, dueño del Real Oviedo, en su primer día con público en el Tartiere. Aún quedan unos días para su primer partido en el palco del coliseo azul (el debut oficial es el día 15) pero el mexicano tuvo ayer su primera dosis de lo que se avecina el lunes. Bolo celebró la sesión de entrenamiento en el césped del Tartiere, con las puertas abiertas para que todo aficionado azul pudiera acercarse y ver de primera mano las evoluciones de su equipo.

A la izquierda, Calvo con los seguidores azules. A la derecha, un grupo de aficionadas en la grada. | Irma Collín

Aunque el mandatario azteca tardó unos minutos en salir a escena, el recibimiento de la grada a la plantilla del Oviedo estuvo marcado por los aplausos. Tras realizar unas vueltas al campo para estirar las piernas, los pupilos de Bolo realizaron varios ejercicios para practicar la ocupación de espacios en ataque. El técnico vasco no quiso dar pistas sobre cuál será su once titular ante el Andorra, ya que ninguna de las parejas que juntó parecían las que sobre el papel saldrán de inicio el lunes. Tras eso, los carbayones realizaron varias rutinas de disparo, llevándose una ovación de la grada cada vez que un balón acababa en el fondo de la red.

El Tartiere da vitaminas para el estreno

Para cerrar la mañana la plantilla aprovechó los equipos que se habían creado para realizar un partido en formato reducido que causó las delicias de la grada. Eso sí, en ese mini-encuentro se mantuvo la tónica de toda la pretemporada y no se vieron goles.

El entrenamiento contó con las ausencias de Costas, Miguelón y Montoro, que a pesar de que poco a poco empieza a trabajar junto al grupo ayer no quiso forzar.

Tras la jornada de trabajo llegó el momento esperado por todos los aficionados, sobre todo por los más jóvenes. Tras un fuerte aplauso a Jesús Martínez, que salió al terreno de juego a saludar a los presentes, Enrich, Dani Calvo, Tomeu Nadal y Bolo se acercaron a las gradas para atender a todos aquellos que querían una foto o un autógrafo. El central oscense fue especialmente atento con los seguidores azules, pasando alrededor de 20 minutos detrás de una portería realizándose selfis. Mientras, Tito Blanco, presente como es habitual en la sesión de entrenamientos, mantuvo una charla con parte del staff de Bolo y con la directiva.

Para cerrar la mañana y mientras sus compañeros pasaban por las duchas, Miguelón estuvo atendiendo a todos los aficionados que se agolpaban a las puertas del parking del Tartiere, calmando a las masas mientras el resto se preparaba para la visita a Covadonga.

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