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Estreno con golpe para el Oviedo: derrota 0-1 ante el Andorra

Los azules, imprecisos durante gran parte del encuentro, tuvieron sus mejores ocasiones en el tramo final pero cayeron en un córner en el añadido

Real Oviedo vs Andorra F. C.

Ni el 4-4-2, ni Bastón como referente, ni siquiera el dinamismo de los cambios. Nada pudo con el orden del Andorra en el estreno liguero, que aprovechó la que tuvo, ya en el tiempo añadido, para golpear en un córner y llevarse los tres puntos. Cruel desenlace para un Oviedo que se mostró romo en gran parte de la tarde, solo salpicado por algunos momentos de dinamismo, puntuales en todo caso.

El Oviedo salió dispuesto a torpedear al Andorra arriba. Los de Sarabia tienen como arma el balón, así que, debió de pensar Bolo, mejor quitárselo. El intento de desnaturalizar al rival aguantó un cuarto de hora, aproximadamente. Quince minutos en los que el Oviedo fue superiores a su rival. Instalado en el campo del Andorra, Rama ejerció de cerebro para tratar de llevar la pelota a las alas, con Borja más presente que Viti.

Bastón voleó a las nubes a los 4 minutos y 6 después Obeng cabeceó flojo una jugada de pizarra en una falta lateral.

Cambió el partido entonces. El Andorra se sacudió los miedos del debutante y empezó a crecer. No es que inquietara la meta de Tomeu, pero al menos sí se hizo dueño del rondo. Pases con efecto somnífero para un Oviedo que perseguía sombras. Entonces, el que parecía más desubicado fue el equipo de Bolo.

Se escapó el Oviedo por una rendija superada la media hora pero a Bastón se le fue largo un control que traía incluida una invitación para el gol. Del Andorra, poco más que una aparente y saneada salida de balón. Un intento tímido de Bover desde la frontal fue el pobre saldo ofensivo de un primer acto que se cerró con otras dos llegadas azules, centros de Viti y Aceves sin ejecutor en el área.

La propuesta sí parecía acertada aunque la ejecución no había salido como se pensó. Lógico a estas alturas de pretemporada. El equipo sí trató de morder más arriba que con Ziganda, intentó ser corto, con la defensa instalada en la medular siempre que se podía. Pero con la pelota quedan automatismos que interiorizar. Eso que solo te da la repetición. Una y otra vez. Al Oviedo de Bolo le queda trabajo por delante.

Tras el descanso, se agitó el partido. Ambos pusieron de su parte. Petxarroman visitó territorio enemigo y lanzó con la derecha cerca del poste. Y al instante respondieron los azules. Chut duro de Rama que el meta visitante despejó con problemas. Tras una intervención de Tomeu a otro intento lejano, Bolo movió al banquillo. El técnico metió en escena a Flores, primero, y a Enrich y Sangalli, después. Montoro y Jimmy completaron la reforma.

Enrich rozó el gol en un cabezazo a 11 del final. A continuación siguió un asedio. Montoro disparó en el área y a su ejecución solo le faltaron centímetros. Sangalli fue el siguiente, con otro balón franco en el área. Pero chutó centrado. Todo, en apenas 3 minutos. El Oviedo estaba volcado.

Cuando el equipo parecía decidido a ir a por el triunfo, ya con poco margen de maniobra, una acción advertida por el VAR le quitó picante al Oviedo: roja a Enrich por una entrada a un defensa visitante. Los de Bolo perdieron fuelle con uno menos y el Andorra no quiso exponerse más de la cuenta.

El partido parecía morir sin novedades, pero el Andorra se encontró con un córner en una acción en la que los azules reclamaban saque de puerta. Pau, el último en entrar el campo, cabeceo libre a la red para poner patas arriba al Tartiere. El 0-1 noqueó al Oviedo, incapaz ante tanto en contra. La maldición de los inicios se mantiene otro año más.

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