Con amargura por cómo se cerró el estreno del Oviedo en la competición, ese 0-1 en la jugada postrera que mantiene el gafe de los azules con las primeras fechas de cada temporada, Jesús Martín puso ayer rumbo al Aeropuerto de Asturias a primera hora de la tarde para, previa escala en Madrid, regresar a México. Lo hizo acompañado de José Ramón Fernández, vicepresidente del Grupo Pachuca que se ha convertido en su sombra durante las últimas semanas en tierras asturianas. El máximo accionista queda ahora representado por Martín Peláez, presidente del Oviedo, y Bernardo Entrialgo, que se integrará en la dirección deportiva encabezada por Tito Álvarez. Sin embargo, el control del día a día será habitual por parte de Jesús Martínez, que tiene como objetivo a medio plazo desarrollar en el club azul el famoso "modelo Pachuca" que suele aplicar a los conjuntos en los que participa. Aún no está fijada la fecha de la próxima visita de Martínez, aunque durante su estancia en Oviedo repitió en varias ocasiones que le gustaría estar presente el 18 de diciembre en el derbi ante el Sporting.