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Bolo, obligado a reinventarse

La expulsión de Enrich puede forzar al técnico vasco a cambiar su sistema, ya que ahora mismo solo cuenta con dos puntas

Enrich, junto a Marcelo Flores en el partido contra el Andorra Irma Colín

Bolo debe estrujarse la cabeza. La derrota en el debut ante el Andorra, sumado a la expulsión por roja directa de Sergi Enrich, hace que el técnico vasco se plantee cambios de cara al encuentro de este domingo ante el Leganés (17.30 horas) . Todavía no debe cundir el pánico en la parroquia azul, pero Bolo debe empezar a agitar la coctelera si no quiere entrar en una mala dinámica que acabe hundiendo a su equipo.

La primera modificación, la más visual, puede ser un cambio de sistema. Ante el conjunto andorrano el Oviedo formó con un 4-4-2 con Bastón y Obeng en punta, pero la ausencia de Enrich hace poco probable que los oviedistas vuelvan a apostar por una doble punta, ya que si ocurre un imprevisto arriba no hay opciones en el banquillo para remediarlo. Por ello, todo apunta que el domingo Bolo apostará por un 4-2-3-1, esquema que utilizó con frecuencia durante la pretemporada y con el que se vio una buena versión del equipo. A la espera de saber qué pasa con Borja Sánchez, que ayer no se entrenó con el grupo, este dibujo devolvería a Hugo Rama a su posición ideal, la mediapunta.

Además, la posible ausencia del canterano azul abre las puertas de la titularidad a Marcelo Flores. El mexicano fue uno de los mejores el lunes ante el Andorra y ante el Leganés podría tener su hueco en el once, formando tridente junto a Rama y Viti. El jugador cedido por el Arsenal mostró un desparpajo y valentía impropia de su edad, y aunque se le nota que aún está un poquito verde, puede darle una velocidad extra al equipo en ataque.

El 4-2-3-1 parece el esquema más probable, pero tampoco se debe descartar un dibujo que potencia la creación del juego, como sería el 4-3-3 con centrocampistas más de contención. Bolo parece convencido de que Hugo Rama puede jugar lejos del área rival, por lo que podría juntar al gallego con Luismi y Jimmy y formar así un trivote que permita al Oviedo ser el dominante en el juego. Ante el Andorra el equipo tuvo el 36% de la posesión y realizó 346 pases en los 90 minutos, la mitad que su rival, por lo que tener más hombres en la zona de creación puede solucionar esa diferencia.

Por suerte Bolo cuenta con una plantilla amplia, que le permite tener varias opciones a su disposición, por lo que ahora queda por ver como junta todas las piezas de su puzle.

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