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Por un Tartiere más atractivo

Pachuca y el Ayuntamiento celebran la primera reunión con un objetivo común de fondo: convertir el estadio en un centro de ocio

Alfredo Canteli y Martín Peláez, ayer, en el Ayuntamiento de Oviedo. | Irma Collín

El «modelo Pachuca» apunta en varias direcciones. Está el deportivo, por supuesto, su prioridad absoluta. También pesa, así se ha encargado Jesús Martínez de resaltarlo, la labor social de la entidad. Y hay muchos más proyectos en mente. Uno de ellos, que ya valoró Carso sin dar el paso definitivo tiene que ver con el Carlos Tartiere. Se trata de convertirlo en algo más que el escenario donde se disputan los partidos. Que se convierta en un centro de ocio. Ayer, Martín Peláez, nuevo presidente del Oviedo, conoció a Alfredo Canteli, Alcalde de la ciudad, con Federico González, asesor de Carso, como nexo entre ambos. El encuentro tenía como misión una primera toma de contacto entre dos fuerzas de la ciudad condenadas a entenderse, pero tienen en el Carlos Tartiere su objetivo a medio plazo común.

Alfredo Canteli y Martín Peláez, ayer, en el Ayuntamiento de Oviedo. | Irma Collín

El modelo a seguir se sitúa en Pachuca, en el estadio de Hidalgo concretamente. Con capacidad para 30.000 asistentes, medio millar menos que el Tartiere, el conglomerado mexicano tiene montada una infraestructura que se orienta hacia el ocio. El estadio cuenta con restaurantes, tiendas y museos. Su actividad va más allá que los 90 minutos de un partido.

«Por ahí está Federico (González). Podéis preguntarle porque ya lo hemos hablado», salió como pudo Canteli cuando se le preguntó, una vez finalizada la reunión, sobre el eterno proyecto de dotar a los bajos del Tartiere de vida. «Ahora supongo que avanzaremos», añadió.

Para Martín Peláez, la cita su primer encuentro con el máximo regidor, el comienzo de un camino que, consideran desde Pachuca, debe ir de la mano. Está el estadio como punto en común entre ambas entidades. Un campo que suele traer de cabeza al Consistorio. Esta vez, mientras el césped aguante. Las críticas se centran en los accesos. Canteli descarta de momento mejoras en ese sentido.

Pero el regidor sí abrió la vía de una vuelta de tuerca a los bajos del Tartiere, de propiedad municipal. Desde finales de 2021, el Consistorio ha vuelto a valorar la opción de convertir el estadio en un espacio de ocio para la ciudad. El Oviedo, reforzada la idea con Pachuca, acoge la iniciativa con estusiasmo.

De fondo quedan otras cuestiones que también volverán a unir los caminos de ambos. La ciudad deportiva como culmen de la apuesta de Pachuca por el Oviedo. Pero antes toca dar pequeños pasos. Darle un mayor atractivo al Tartiere es un asunto que persiguen tanto Ayuntamiento como club.

El «modelo Pachuca» apunta en varias direcciones. Está el deportivo, por supuesto, su prioridad absoluta. También pesa, así se ha encargado Jesús Martínez de resaltarlo, la labor social de la entidad. Y hay muchos más proyectos en mente. Uno de ellos, que ya valoró Carso sin dar el paso definitivo tiene que ver con el Carlos Tartiere. Se trata de convertirlo en algo más que el escenario donde se disputan los partidos. Que se convierta en un centro de ocio. Ayer, Martín Peláez, nuevo presidente del Oviedo, conoció a Alfredo Canteli, Alcalde de la ciudad, con Federico González, asesor de Carso, como nexo entre ambos. El encuentro tenía como misión una primera toma de contacto entre dos fuerzas de la ciudad condenadas a entenderse, pero tienen en el Carlos Tartiere su objetivo a medio plazo común.

El modelo a seguir se sitúa en Pachuca, en el estadio de Hidalgo concretamente. Con capacidad para 30.000 asistentes, medio millar menos que el Tartiere, el conglomerado mexicano tiene montada una infraestructura que se orienta hacia el ocio. El estadio cuenta con restaurantes, tiendas y museos. Su actividad va más allá que los 90 minutos de un partido.

«Por ahí está Federico (González). Podéis preguntarle porque ya lo hemos hablado», salió como pudo Canteli cuando se le preguntó, una vez finalizada la reunión, sobre el eterno proyecto de dotar a los bajos del Tartiere de vida. «Ahora supongo que avanzaremos», añadió.

Para Martín Peláez, la cita su primer encuentro con el máximo regidor, el comienzo de un camino que, consideran desde Pachuca, debe ir de la mano. Está el estadio como punto en común entre ambas entidades. Un campo que suele traer de cabeza al Consistorio. Esta vez, mientras el césped aguante. Las críticas se centran en los accesos. Canteli descarta de momento mejoras en ese sentido.

Pero el regidor sí abrió la vía de una vuelta de tuerca a los bajos del Tartiere, de propiedad municipal. Desde finales de 2021, el Consistorio ha vuelto a valorar la opción de convertir el estadio en un espacio de ocio para la ciudad. El Oviedo, reforzada la idea con Pachuca, acoge la iniciativa con estusiasmo.

De fondo quedan otras cuestiones que también volverán a unir los caminos de ambos. La ciudad deportiva como culmen de la apuesta de Pachuca por el Oviedo. Pero antes toca dar pequeños pasos. Darle un mayor atractivo al Tartiere es un asunto que persiguen tanto Ayuntamiento como club.

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