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Gerardo Cabrera, el jefe de las finanzas del Oviedo: así es el hombre en la sombra de Pachuca

El mexicano, con un perfil discreto, es el filtro de todas las operaciones económicas del club | Regresará a Asturias en noviembre y su reto es hacer que la entidad sea autosuficiente

Gerardo Cabrera, en las oficinas de Pachuca. LNE

No figura en el organigrama del Real Oviedo, ni tuvo anuncio oficial. Resulta complicado encontrar imágenes de él en internet. Está siempre en un discreto segundo plano. Pero, desde la llegada del Grupo Pachuca al accionariado de la entidad azul, es una pieza indispensable en el funcionamiento del Oviedo. El filtro de cualquier operación financiera. El que, por ejemplo, decide si un patrocinio entra o no. En el entorno de Pachuca se le conoce como "el contador". Gerardo Cabrera, mexicano de 63 años, está al frente de las finanzas del Oviedo por decisión directa de Jesús Martínez, dueño del club ovetense.

Cabrera estuvo recientemente en la capital asturiana y regresará otra vez el mes que viene para tomar decisiones sobre el terreno. Es un directivo con peso dentro del conglomerado mexicano que lleva en Pachuca desde los inicios del Grupo.

La suya es una labor silenciosa que busca reestructurar toda la sección económica del Oviedo. En el club azul dicen que, junto con Martín Peláez, presidente, Cabrera es la segunda persona más importante en el día a día.

Cabrera, economista, se ocupa de la parte legal, fiscal y financiera de los equipos de todo el Grupo Pachuca, aunque ahora su prioridad principal es el Oviedo. El azteca ya está al día de las cuentas del club, su responsabilidad, mientras que el presidente Martín Peláez, en comunicación constante con él, tiene un perfil más deportivo y de administración. En la práctica, Cabrera se ocupa de lo que antes hacía Federico González, que de la mano de Carso vino para auditar las cuentas y, según él mismo explicó, "poner orden". Esa labor, junto con la legal, se hace ahora desde México en la figura de "el contador".

Además de Cabrera, hay otra persona importante en el funcionamiento de la entidad: Jorge Luis Hernández Ortiz, contable que de la mano de Pachuca está en el Oviedo de forma presencial. Hernández actúa en el día a día como director financiero y es el que informa a Gerardo Cabrera, encargado después de tomar las decisiones importantes.

Para Pachuca, el de Cabrera se trata de un puesto de máximo nivel y responsabilidad, puesto que uno de los objetivos del Grupo es que el Oviedo crezca en el área comercial para así ser rentable y autosuficiente.

Todos los proyectos económicos futuribles pasarán por Cabrera, un tipo discreto y eficiente, según comentan en los círculos de Pachuca, y que tiene despacho en Ciudad de México. Desde ahí se ocupa diariamente de las cuentas de todos los equipos del conglomerado de Jesús Martínez. En Oviedo ya esperan otra visita del "el contador", pieza fundamental para entender el nuevo orden en el club.

Un modelo que se integra paso a paso

A su llegada a Oviedo, Pachuca expresó su deseo de ir introduciendo poco a poco un modelo de gestión propio, el "modelo Pachuca", pero descartaba cambios drásticos de la noche a la mañana. Sin embargo, solo ha sido necesario esperar un par de meses para constatar movimientos profundos en el organigrama. Jesús Martínez, con Martín Peláez como presidente, aterrizó con la intención de ver primero el funcionamiento de la entidad antes de tomar decisiones, aunque sí había una que venía de serie: prescindir de Federico González. Había sido el hombre que Carso situó en Oviedo para controlar el día a día, así que su función carecía de sentido con el cambio de propiedad. Después cayó David Alonso Mata, gerente en los últimos años y hombre de confianza de Federico González. La salida de Mata se produjo casi al mismo tiempo que se confirmaba la llegada de Agustín Lleida, otro de los que tenía experiencia en la forma de trabajar de Pachuca. Fue nombrado director general y ya ha empezado a decidir: le ha comunicado a Pedro Luis González, mano derecha de Antonio Rivas en la cantera, que no seguirá en la entidad. De forma paralela a los movimientos y en un segundo plano, Gerardo Cabrera se ha asentado como un hombre clave en el funcionamiento de la entidad, a medio camino entre México y Oviedo y centrado en las finanzas.

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