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El Oviedo se queda con la miel en los labios en El Toralín tras un descuento loco: crónica del partido (1-1)

El equipo azul cedió el balón a la Ponferradina, aprovechó su ocasión en un partido en el que se jugó a lo que quiso Cervera, pero cedió dos puntos al final y Bastón falló un penalti en el último minuto

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Ponferrardina - Real Oviedo, en imágenes

 Cervera tiene una virtud: no engaña a nadie. El espectador sabe que al sentarse no verá una película de misterio. Si en la función hay un giro de guion es que no está pasando lo que quiere el entrenador. Que nadie espere no quitar el ojo de la televisión sin pestañear. A veces, muchas, tocará aburrirse. También irse más contento que unas castañuelas. Pero también habrá días de sufrir y quedarse con la miel en los labios. El Oviedo se fue con un punto de El Toralín ante la Ponferradina (1-1) pero con claro sabor de derrota tras un final loco, con un penalti fallado por Bastón en la última jugada del partido. El encuentro estuvo en todo momento justo donde quería Cervera, salvo en el descuento, cuando se le fue el partido al Oviedo. Por eso su plan no salió del todo. Antes de los minutos finales, que deprimieron al Oviedo, pasaron un montón de cosas. Por partes.

El plan es el plan y quien no lo siga no tiene nada que hacer con el cántabro-canario-guineano. El Oviedo salió ante la Ponferradina decidido a darle la posesión al conjunto de José Gomes, juntar líneas y esperar su ocasión. Y le hubiese funcionado de no ser por una concesión atrás en el descuento que estuvo a tiempo de arreglar con un penalti a favor en el último suspiro que Bastón tiró a las nubes. Fue, pues, un descuento de locos cuando el Oviedo ya saboreaba la victoria. Un dato resume la primera parte azul: los locales tuvieron la posesión casi el 80% del tiempo. Indicativo de que la cosa iba bien, en parte, de cara a lo que quiere Cervera. Pero mal para ganar partidos: casi ninguna opción de peligro y todo balones largos. Lo del equipo azul fue una oda al pelotazo.  

Tanta posesión de la Ponferradina no se tradujo en ocasiones, casi ninguna de la Ponferradina con el Oviedo bien armado, con Jimmy y Luismi de pivotes y Enrich y Bastón arriba. A los puntos, ambos equipos tuvieron los mismos acercamientos peligrosos. El partido empezó con un tiro desde lejos de Bretones, lateral izquierdo. Poco después, el equipo azul tuvo en sus manos una opción que pudo cambiar el devenir del encuentro. Bastón se la puso franca a Rama tras una rapidísima combinación y el gallego no logró controlar el balón y armar un disparo franco. A partir de ahí, toda la iniciativa fue de la Ponferradina, con el Oviedo bien plantado y esperando.

En el minuto 16 llegó el disgusto azul que corrigió el VAR. Espiau logró anotar tras un saque de banda y una mala salida de Braat, pero el vídeoarbitraje apreció una clara mano previa de Pascanu. El guion seguía igual. La Ponferradina tocaba y tocaba y el Oviedo no se ponía nervioso, con Luismi de portero de discoteca. El problema es que con defender y estar bien colocados no bastaba. Cuando el balón llegaba a un jugador del Oviedo cundía la precipitación.

No había ritmo en ataque, solo fiereza en defensa. La Ponferradina daba sensación de peligro, pero tenía poquísimo colmillo. En el último tramo de la primera parte se fue hacia arriba y tuvo varios acercamientos. Dani Ojeda probó desde fuera, Yuri remató de cabeza tras un buen centro y Paris también puso otro envío que detuvo Braat. ¿Y el Oviedo? Un centro de Bretones y poco más. 0-0 al descanso.

El Oviedo adelantó algo la presión en la segunda parte. Bastón probó fortuna con un tiro inocente nada más empezar. Y poco después tuvo la más clara tras una dejada de Calvo, que detuvo bien Makaridze, aunque era fuera de juego. En la Ponferradina se percibían nervios. También alguna perdida absurda que podría ser oro para el Oviedo. En la grada empezaba el runrún: buena señal para Cervera.

Y lo que parecía una mejoría quedó claro en el 57. Luismi cortó un balón, Jimmy se la dio a Rama y el gallego se inventó una asistencia con un pase picado a la espalda que Bastón transformó en un movimiento de nueve puro. ¿Quién quiere posesión teniendo a Bastón? En un inicio de año regulero, lleva ya seis goles. Fue el primer tiro a puerta del Oviedo. La hinchada azul se vino arriba en El Toralín. Incluso tiró una valla de la emoción. El partido estaba justo y donde quería Cervera. La Ponferradina estaba muy nerviosa, con el entrenador ya con el puesto en el alambre, y el Oviedo feliz. Sangalli entró por Viti y en su primera cabalgada puso un centro a la puntera de Enrich que no fue gol de milagro. El partido estaba para que el Oviedo lo matase. Ojeda probó suerte desde lejos, pero no se veían ataques serios. Cervera se vio obligado a mover el banquillo. Rama pidió el cambio por unas molestias. Entraron Obeng y Pomares y también se fue Enrich. Al Oviedo le quedaban 8 minutos para irse con tres puntos de oro. Obeng puso un centro peligroso por la derecha y hubiese sido justo un 0-2. Todo estaba para la victoria del Oviedo, pero....En el descuento llegó el gol del empate de la Ponferradina. Dani Ojeda puso un centro al corazón del área y Derik ganó la posición y la coló en la portería de Braat. No hubo tiempo casi para lamentarse. En el 95 Lucas forzó un penalti con un centro que dio en la mano de Naranjo: penalti claro. Y con todo a favor, Bastón falló en la última jugada del encuentro. Al final, 1-1.

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