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Segunda División | Los equipos asturianos

Cervera, el recuperador: Luismi y Rama, en su mejor momento

Los dos centrocampistas se recuperan de un mal inicio y son clave en el buen momento azul

Luismi presiona a De Blasis, del Cartagena. | Miki López

La primera parte ante el Mirandés, la que mostró la imagen del Oviedo más compacto, consciente de lo que quería, sirvió para subrayar el gran momento de Luismi y Hugo Rama, dos piezas fundamentales en los planes de Cervera. La cosa no tendría más recorrido si no fuera porque habían sido dos de los nombres más señalados en el decepcionante arranque de temporada. Luismi y Rama, que acusaron en el comienzo el mal momento de los azules, parecen volar de la mano del nuevo técnico.

El sevillano parece, por condiciones, uno de los futbolistas más favorecidos con el cambio de registro en el Oviedo. Luismi es un pivote táctico, que sabe incrustarse entre los centrales, busca la sencillez en la elaboración y lee bien los partidos. La propuesta de Bolo apuntaba a un 4-4-2 en el que los dos pivotes estaban expuestos a un gran desgaste. Así lo apuntó el técnico desde el primer día: quería medios de ida y vuelta. De recorrido largo. Algo a lo que Luismi intentó adaptarse sin llegar a cogerle el punto al asunto.

El medio cuajó una gran primera parte de pretemporada hasta que unas molestias le dejaron ausente cerca de comenzar el curso. Aquella chispa que mostró en los inicios y que había convencido a Bolo (a pesar de su perfil no parecía encajar en la idea del técnico) ya no se llegó a recuperar.

A Luismi, el mal momento del equipo le llevó por delante. Nunca pareció encontrarse en los planes del entrenador, y el golpe en la cabeza de la primera jornada tampoco ayudó a que mostrara confianza en su juego. Pero el nuevo rol que le ha asignado Cervera sí le ayuda a brillar. Ahora está protegido, jugando más cerca de su área. Ahí es donde puede leer los ataques rivales e interrumpirlos. Se le ve incluso más suelto con la pelota. Contra el Mirandés destacó en algo que no se le tiene entre sus fuertes: dar agilidad al juego.

Lo de Rama tiene puntos en común, aunque con matices. El gallego contó con la confianza de Bolo desde el primer día, que le probó en el doble pivote y le dio algo de vuelo. No cuajó. Y ahí ya le costó más. Empezó entonces a ayudar en las segundas partes, pero esa falta de continuidad parecía minar su confianza.

Ahora, vuelve a brillar. Cervera le ubica en la izquierda y, aunque parece subsistir el debate sobre cuál es su posición idónea en el campo, desde el flanco izquierdo ofrece soluciones por su buen tacto con la pelota y le añade trabajo y unas condiciones físicas que siempre han llamado la atención.

Como en el caso de Luismi, Rama también ha recibido los halagos públicos de su entrenador. Cervera expuso algo que se barruntaba desde la llegada del gallego en el pasado mercado de invierno, que el atacante contaba con condiciones para jugar al fútbol, pero se trataba de focalizarlas en algo que ayudara al equipo. Tanto en su etapa en el Lugo como en sus primeros meses en Oviedo se le había percibido como un futbolista disperso, de momentos, pero alejado de la continuidad que elige competir en una categoría tan dura como la Segunda. Cervera va camino de lograr la reconversión.

Los casos de Luismi y Rama son los más claros en la rotación azul, pero no son los únicos. Los centrales, Enrich o Bretones como lateral son piezas que parecen encajar perfectamente.

Sangalli, otra lesión muscular. El vasco no pudo estar en la lista del Oviedo ante el Mirandés por unos problemas físicos en el entrenamiento previo a la cita. Sufre otra lesión muscular y estará de baja las próximas semanas por lo que, entre otros partidos, parece seguro que se perderá el derbi ante el Sporting del 17 de diciembre.

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