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Cervera, a por su asignatura pendiente: ganar fuera de casa

El Oviedo busca el primer triunfo a domicilio con el cántabro para dejar de mirar abajo y plantearse objetivos más ambiciosos en la tabla

Cervera da indicaciones en un partido disputado en el Carlos Tartiere. | Irma Collín

Álvaro Cervera condensó su plan en una metáfora de supervivencia. "Lo primero era sacar la cabeza del agua", empezó el entrenador. "Después, hay que nadar, porque en cualquier momento puedes volver a meter la cabeza", completó su símil. Los tres puntos ante el Mirandés, en un triunfo basado en la defensa, otro más, suponen un salvavidas que el equipo no quiere desaprovechar. El Oviedo juega hoy en Tenerife, 21.00 horas, con la firme intención de mantener su buena dinámica y buscar, por qué no, un triunfo que le aleje de los fantasmas y le haga elevar la mirada hacia metas más ambiciosas.

La razón de la disputa del choque esta noche hay que buscarla en el centenario del Tenerife, que había programado para el fin de semana un choque amistoso con celebración añadida. La Liga y el Oviedo no pusieron reparos y el duelo se adelanta a hoy, una circunstancia extraña dentro del galimatías de horarios de la competición. A Cervera no le ha gustado un pelo, así lo ha expresado en la sala de prensa, pero no queda otra que preparar el partido de forma exprés y buscar estirar una dinámica que, ahora sí, parece haber despertado de nuevo la ilusión en el oviedismo.

No era sencillo tras un inicio de campeonato tan decepcionante. Había esperanzas en un curso con novedades desde el verano, con la mano de Pachuca en la dirección, que prometía un paso más ambicioso en la idea de club. Pero la crisis azotó desde los primeros compases y el dueño actuó con premura quitando de una tacada al entrenador y al director deportivo. Cervera, el Almirante, es el encargado de rectificar el rumbo.

Ha logrado de momento el entrenador que ya no se mire tanto a la zona de descenso. Ahora la situación del equipo se mide en puntos de colchón cuando hasta hace nada era en puntos para salir de la quema. El Oviedo ha sacado la cabeza, sí. Pero no quiere detenerse. La idea es seguir avanzando.

Tenerife emerge como el escenario ideal para seguir creciendo. Para Cervera es, además, la oportunidad de derribar otro muro: el de los triunfos fuera de casa. El Oviedo se muestra intratable en su campo con el cántabro. Ha jugado tres partidos, ha ganado los tres y no ha recibido ni un gol. Fuera, la cosa no es tan exitosa. Ha perdido dos choques (Vitoria y Villarreal B) y ha empatado otro (Ponferrada). Todos ellos condicionados por los goles recibidos en el tiempo añadido. El paréntesis de la Copa, con triunfo en la prórroga, señaló un camino que el equipo quiere ahora explorar para seguir sonriendo.

Tal sería la importancia de un triunfo que incluso permitiría empezar a mirar a otros destinos más apetecibles que la mera salvación. Basta un dato orientativo. El Oviedo navega ahora mismo 15.º en la clasificación, con 4 puntos de ventaja sobre el Mirandés, primer descendido, y a 7 del Andorra, sexto. De ganar, los azules analizarían el resto de la jornada (a jugar el fin de semana) más cerca del play-off que de la pérdida de categoría.

Atrás quedan las dudas del inicio y el debate en cuanto al estilo de juego. Con Cervera, la identidad está marcada desde el primer día. Incluso parece haberse dejado en un segundo plano las incertidumbres sobre los lesionados. Cervera sigue contando con muchas bajas, seis en esta ocasión (Aceves, Mier, Koba, Montoro, Viti y Sangalli), pero si algo ha quedado demostrado a estas alturas es que el nuevo entrenador está dispuesto a plasmar una idea reconocible independientemente de las piezas que tenga disponibles sobre el tablero.

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