Locura oviedista: desde las cuatro de la madrugada en Caveda para conseguir una entrada a Ferrol

"Podrían haber enviado muchas más entradas y las que mandan deberían repartirse equitativamente; muchas más para el aficionado y menos para peñistas", asegura la afición

Joaquín A. Cuesta

Joaquín A. Cuesta

Los primeros llegaron a las cuatro de la madrugada. Los siguientes, apenas unos minutos después. Pero no fueron solo unos pocos, ni mucho menos. A eso de las cinco, la cola de gente que esperaba paciente para conseguir una entrada para ver el Racing de Ferrol-Oviedo del próximo sábado en la tienda del club azul de la calle Caveda llegaba hasta Salesas. La pasión azul no entiende de lluvia ni de frío. Ni siquiera de horarios, "aunque sea laborable", como decía David Rubio, uno de los que encabezaba la comitiva.

La tienda abría a las 10.00 horas. No tardaron mucho en agotarse las 150 entradas que el conjunto gallego envió al Oviedo. José Antonio Fernández y César Díaz, de Avilés, salieron de trabajar a las seis de la mañana y vinieron a toda prisa. "Gracias a Dios", consiguieron entrada. Irán a pasar el fin de semana a un hotel en Coruña, como suelen hacer en los desplazamientos del equipo carbayón. Eso sí. Si una cosa tenían clara, es que el Ferrol "podrían haber enviado muchas más entradas y las que mandan deberían repartirse equitativamente; muchas más para el aficionado y menos para peñistas", aseguraron.

David Rubio llegó a eso de las seis de la mañana. No tenía miedo a quedarse sin entrada, aunque quizá pecó de optimista, porque fue de los últimos en comprar. A él también le parecía "injusto" el reparto de las entradas: "No puede ser que tantas vayan para la Aparo, da igual que seas peñista o no, lo que importa es ser del Oviedo", aseguró. Rubio irá con amigos, comerá "por ahí, que se come bien seguro", y después irá al campo a "sacar los tres puntos", indicó.

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