El Oviedo se cita con la épica: Los azules, a la conquista de Ipurúa con una novedad en su once

Carrión promete un equipo ofensivo ante un Eibar al que le vale el empate: la afición azul volverá a estar con los suyos

El Oviedo se cita con la épica: Los azules, a la conquista de Ipurúa con una novedad en su once

El Oviedo se cita con la épica: Los azules, a la conquista de Ipurúa con una novedad en su once / LNE

Nacho Azparren

Nacho Azparren

Las recordadas páginas de los ascensos están repletas de historias imposibles, de triunfos épicos, de goles que se celebran con el alma. Nadie se imagina el ascenso de un equipo dando un paseo y silbando con las manos en los bolsillos. Aquí se trata de superar todas las trampas, de derrotar a los enemigos más voraces. De conquistar el castillo enemigo. La épica se abre paso en las fases de ascenso para convertir un simple partido en algo más. En una cuestión de fe, pero también, cuando sale bien, en ese partido que el aficionado siempre recordará. Nada más y nada menos eso es lo que tiene hoy el Oviedo delante (21.00 horas, Ipurúa): no es solo un partido, es la oportunidad de firmar una actuación que el oviedismo nunca olvidará.

Ipurúa y el rocoso Eibar son la antesala de un ascenso. El penúltimo escalón, el que de superarlo te da cita con la gloria. Quién sabe: quizás el día de cobrarse deudas con el pasado.

Viajan los azules con una ardua misión a la espalda pero con una cuenta simplificada. Esta vez no se trata de jugar con el resultado ni de mirar a otros campos. Es mucho más sencillo – de explicar-; porque al Oviedo solo le vale ganar. Y eso, según explica Carrión, hace que su equipo sea más afilado, más valiente.

Tampoco tiene que volverse loco. No hay una eliminatoria que remontar ni será necesario invocar espíritus de hazañas pasadas. Solo hay que marcar un gol más que el rival, y eso puede hacerse a los 5 minutos, a los 85 o, incluso, a los 120. La igualada al final del tiempo reglamentario llevaría el choque a la prórroga pero de mantenerse en la media hora extra daría el pase a la final al Eibar por su tercer puesto en la fase regular. El Oviedo solo pudo ser sexto y gracias: que nadie olvide que cuando Carrión asumió el cargo, tras la disputa de la sexta jornada, los azules navegaban por el penúltimo puesto.

La misión es ardua, pero este Oviedo está abonado a la épica: en la séptima jornada era penúltimo

Esa sensación de que a este Oviedo le van la épica se acentúa con esa referencia a hace unos meses. ¿Es complicado meterle mano al Eibar en Ipurúa? Sí. ¿Era más difícil remontar desde el penúltimo al play-off? Sin duda. Los datos históricos de la categoría dicen que, además del Oviedo, solo un conjunto lo había hecho antes: el España Industrial hace más de 70 años, en la campaña 1952/53, concretamente.

Así que al Oviedo de Carrión le va la marcha. Así lo ha demostrado. Ha superado cada obstáculo para citarse con la gloria. Está a tres paso de lograr un hito para el que sería recordado. De pasar a la eternidad del oviedismo. De grabar el video con más reproducciones en Youtube de los años venideros.

Seoane actuará en la media punta, por delante de Colombatto y Luismi, y Bastón será suplente

Lo intentará el equipo con su particular estilo desenfadado y ofensivo. Así al menos lo ha anunciado un Carrión -y conviene creerle porque se trata de un entrenador coherente con su discurso- que ha trabajado en El Requexón con un matiz en su dibujo: adiós al 4-4-2 que solo funcionó a medias en la ida; hola de nuevo al 4-2-3-1.

Jaime Seoane, una vez cumplido su partido de sanción, será la principal novedad y se situará en la media punta, por delante de Luismi y Colombatto, por detrás de Alemão. Boja Bastón será el sacrificado de inicio.

Santi Cazorla no llega a tiempo al seguir lesionado, pero todos los futbolistas están convocados

En el resto de posiciones no parece que habrá novedades, por lo que el equipo que inicie el choque en Ipurúa sería el formado por Leo Román; Viti, Luengo, Calvo, Pomares; Luismi, Colombatto; Moyano, Seoane, Borja Sánchez; y Alemão. El club anunció ayer que están todos los futbolistas convocados, pero se quedarán fuera los lesionados (Tarín y Cazorla) y los carentes de ritmo (Costas y Mario), por lo que esperarían en el banquillo Braat, Lucas, Homenchenko, Bretones, Jimmy, Yayo, Camarasa, Paulino, Dubasin, Masca, Millán y Bastón. Habrá que estar atentos a los cambios porque en un partido de tantas emociones y vaivenes los que acaben el choque pueden ser aún más importantes que los lo que lo empiezan.

Se esperan unos mil oviedistas

Y todo ello, lo meramente deportivo, teñido de un azul intenso durante toda la jornada en Eibar. Como ya sucedió hace semana y media, en la disputa de la última jornada de Liga, se esperan más oviedistas que los que indica el protocolo.

El Eibar ha cedido a los azules 350 localidades, que apenas tardaron unos minutos en ser reclamadas. Pero habrá quién se las ingenie para estar fuera de ese paquete de entradas. En la última fecha había cerca de medio millar de oviedistas en el campo, y así se espera que suceda esta noche.

Y muchos otros lo seguirán desde fuera. Porque, como también sucedió entonces, habrá otros tantos que tienen programado el viaje sin entrada.

Algunos lucharán por conseguir un tíquet a última hora; otros se conforman con prestar su ánimo al equipo en las horas previas y seguirlo en algún bar cercano al estadio. En total, se espera que un millar de oviedistas, en día laborable, estén presentes a lo largo de la jornada por las calles eibarresas para repetir el buen ambiente, con armonía entre ambas aficiones, que se dio hace apenas diez días. Ambiente de día grande, fútbol emotivo y una hazaña por conquistar. El deseado ascenso a Primera pasa por Ipurúa.

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