El goleador de la vuelta a Segunda División habla sobre un posible ascenso del Oviedo a Primera: "Haber podido aportar algo a este regreso para mí es muy importante"

"Seré oviedista hasta la muerte, tanto como zaragocista, una cosa por nacimiento y la otra por lo que viví aquí"

Por la izquierda, Miguel Linares, con sus hijos, Miguel y Elsa, y su mujer, Nazaret Tejedor. |

Por la izquierda, Miguel Linares, con sus hijos, Miguel y Elsa, y su mujer, Nazaret Tejedor. | / M. L.

Antonio Lorca

Antonio Lorca

Antes de decirle nada, Miguel Linares (Fuentes de Ebro, Zaragoza, 1982) saca a colación el recibimiento que la afición del Oviedo hizo al equipo después de lograr clasificarse para la final del play-off de ascenso a Primera División. "Cuando piensas que lo has visto todo, llega un oviedista y te sorprende", dice, impresionado por algo que ya conocía, la locura que se vive en la capital del Principado por su equipo. "Hay que disfrutarlo", asegura uno de los grandes protagonistas del ascenso a Segunda División de la temporada 2014-15. El delantero aportó a ese equipo nada menos que 28 goles en Liga, liderando a un equipo confeccionado para subir y que dio en Cádiz un paso imprescindible para que el Oviedo esté ahora en la situación en la que está. A un paso de Primera.

–¿Qué se le viene a la cabeza cuando se le pregunta por la temporada 2014-15?

–Toda mi estancia en Oviedo fue un sueño para mí, pero esa temporada fue especial. Teníamos mucha presión. Éramos un equipazo, pero el Cádiz también y no subió. Lo disfrutamos un montón, me acuerdo un partido en León en las primeras jornadas al que se desplazaron más de 4.000 personas. Venir a Oviedo fue una de las mejores decisiones que tomé en mi carrera.

–Me decía que era un equipo hecho para subir y que por eso había presión.

–Es que luego hay que hacerlo. El sitio de clubes como Oviedo y Zaragoza es Primera División, pero nosotros teníamos una presión de que nos jugábamos la vida. Ahora es distinto, lo que han hecho es para sentirse orgullosos, pase lo que pase ahora peleas contra un equipo que la pasada temporada estaba en Primera, con jugadores de Primera. La presión es para el Espanyol. Nosotros teníamos la obligación, la del Oviedo actual es una presión buena.

–¿Suele ver los partidos del Oviedo?

–A veces coinciden con los del Zaragoza y estoy en la radio comentando, pero si no coinciden los veo siempre. El partido del otro día ante el Eibar me recordó al del año del Cádiz, hicieron un partido defensivamente perfecto y supieron aprovechar una ocasión para marcar y con ese gol estaban prácticamente clasificados. Es un Oviedo muy seguro. Además, tiene un portero que lo hay que hacer para meterle un gol es increíble, lo vamos a ver en Primera División y destacando. A él y a muchos. Ascendí con el Elche y luego jugadores de ese equipo acabaron en Primera. Jugadores como Alemão, Moyano, Colombatto... se están revalorizando mucho.

–Después de lo que vivieron en su ascenso, ¿se puede imaginar lo que puede ser si el Oviedo consigue subir a Primera?

–Creo que será similar porque me parece imposible que sea mucho más. Aquello fue increíble. Puede ser igual pero más... Aunque ahora veo los vídeos del recibimiento al equipo a las 4 de la mañana después de ganar en Éibar y es que no tiene sentido. Si no has estado allí es difícil de entender, ya lo canta la afición "solo entiende mi locura quien comparte mi pasión". Es difícil de encontrar algo como lo que se vive en el Oviedo. Entiendo que puede ser algo más, es Primera, es la élite. Tengo mucha ilusión por verlo desde lejos, pero algo de vacío porque no puedo ir. Me encantaría, pero no puedo.

Linares puso los goles para que el Oviedo ascendiera a Segunda

Sin los goles de Miguel Linares, la temporada 2014-15 difícilmente hubiera sido tan redonda como fue. El delantero zaragozano vino a jugar al Oviedo en Segunda B después de cinco años seguidos en Segunda y demostró que la categoría de bronce le quedaba pequeña. Siguió de azul otras tres temporadas tras subir. La afición siempre le agradeció tanto sus goles como su entrega.

–Ya en Segunda, se quedaron cerca del play-off. ¿Ustedes abrieron el camino?

–Yo, más que con los años de Segunda, me quedó con el del ascenso. Cuando el Oviedo esté en Primera podré decir que ayudé en ese camino. Sigo estando muy agradecido por haber jugador allí, tengo un sentimiento oviedista para toda la vida y haber podido aportar en ese regreso para mí es algo muy importante.

–¿Siguen en contacto los jugadores de ese ascenso?

–Suelo tener contacto con algunos compañeros. Estuve con Font hace poco, hablo con Bautista, con Esteban de vez en cuando, con Cervero... Lo que tiene que ser para Cervero con el barro que ha tenido que tragar... El destino es caprichoso. Tras tanto sufrimiento es imposible no emocionarse viendo al Real Oviedo pelear por subir a Primera División.

–¿Cómo ve esa eliminatoria ante el Espanyol?

–Hay delante un equipazo, pero si el Oviedo es capaz de ganar en el Carlos Tartiere no se le escapa. El Oviedo llega muy entero, le metió tres al Eibar en su campo en el último partido de Liga y luego dos en el play-off. Están en un muy buen momento.

–¿Sigue en contacto con aficionados del Oviedo?

–Tengo amigos allí que son como familia, voy todos los años, son gente que no son del mundo del fútbol y sé cómo lo viven, cómo te lo cuentan. Haría lo que fuera porque el Oviedo subiera a Primera División.

–¿A qué se dedica?

–Estoy fijo en tertulias de radio y de televisión, en Aragón TV. También disfruto teniendo tiempo para la familia. Soy el chico de los recados y parece mentira, pero tengo menos tiempo que antes (ríe), siempre para arriba y para abajo.

–¿Cómo están las cosas ahora en el Zaragoza?

–Un club de la talla del Zaragoza tiene mucha presión y la situación ahora mismo no es muy halagüeña. Tengo la alegría por la parte del Oviedo pero ahora hemos tenido la decepción de que al final no va a venir Ander Herrera al Zaragoza, se va a hacer limpieza, van a venir jugadores nuevos. El Zaragoza lleva doce años en Segunda, el año antes de que yo llegara al Oviedo bajó. El Oviedo-Zaragoza es un partido de Primera División. Con todos los respetos, ves un Andorra-Amorebieta y lo comparas con un Oviedo-Zaragoza... Pero una mala gestión y le toca pagar siempre a los mismos. En fin, volveremos.

–¿Siente el cariño que le tiene la gente del Oviedo?

–Me fui del Oviedo haciendo 10 goles y jugando 40 partidos, no tuve oferta de renovación y creo que me la merecía, a veces me preguntan "¿y cómo eres tan oviedista?". El cariño que siento cuando voy o cuando me encuentran por ahí... Seré oviedista hasta la muerte. Tanto como zaragocista. Una cosa la soy por nacimiento y la otro por lo que viví. Lo que viví yo y lo que vivió mi familia. Cuando escuché la canción que hizo Javi Robles se me hizo un nudo en la garganta. Para toda mi familia Oviedo es su segunda casa.

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