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Paunovic también es estratega: Así se cocinó desde la pizarra la victoria ante el Levante

El serbio, superior tácticamente a Calero y su Levante, lanza al Oviedo: ya son 11 puntos de 15 posibles con él a los mandos

Los jugadores celebran con la afición el triunfo ante el Levante, con Paunovic en primer término.   | MIKI LÓPEZ

Los jugadores celebran con la afición el triunfo ante el Levante, con Paunovic en primer término. | MIKI LÓPEZ

Nacho Azparren

Nacho Azparren

Oviedo

Frustrado por un empate que dejaba a su equipo lejos del play-off, Iván Ania confesó hace dos jornadas que a los suyos les había faltado más habilidad para atacar el flanco derecho del Oviedo, el más débil de los azules. Allí donde Cazorla, improvisado extremo, no llegaba a las ayudas, debía el Córdoba buscar el dos contra uno con Vidal. Pero apenas aprovechó esta circunstancia. Cosas del fútbol, tan solo seis días después, Veljko Paunovic planteó un patrón similar al reclamado por Ania para desarbolar al Levante de Calero. Con éxito, tras ese 1-0 que relanza las opciones azules al ascenso y subraya la pericia del entrenador desde la pizarra.

Se percibían buenas sensaciones con el Oviedo de Paunovic, primero porque los números apoyaban, pero sobre todo porque había logrado como primer paso recuperar el mejor nivel de algunas piezas claves. Pero a la obra del serbio aún le faltaba una tarde redonda, una victoria de prestigio. Se dio contra el Levante en una cita con miga. Un partido perfectamente planteado por el serbio y con Rahim de actor principal inesperado.

Paunovic y el cuerpo técnico detectaron la debilidad del rival en su flanco derecho. Allí, en posición de teórico extremo, se plantó Carlos Álvarez, un talentoso zurdo con la portería rival siempre en la mente. Pero que no destaca por su rigor defensivo. La salida de balón del Oviedo fue aseada y directa. Con Colombatto incrustado como un central más, orientado a la izquierda, el movimiento permitió a Rahim ganar altura. Portillo, teórico extremo zurdo, se movió hacia posiciones interiores, y ahí le entró la duda al lateral derecho del Levante: ¿Seguir a Portillo? ¿Salir a Rahim? ¿Mantener la posición?

Fue ahí donde supo hacer daño el Oviedo, encontrando una y otra vez al nigerino al espacio, explotando sus condiciones atléticas. Pero nada de eso hubiera sido posible sin el trabajo de análisis anterior. El despliegue de Rahim se basó primero en la pizarra de Paunovic. En su primera gran cita, el entrenador solventó con nota el examen. Por cómo salió el Oviedo, por esa decisión a la hora de atacar. Pero también por las soluciones que fue encontrando sobre la marcha.

Paunovic ha logrado enchufar a futbolistas que parecían a bajo nivel. Se vio el sábado con Portillo, muy hábil como falso extremo. Y no le ha temblado el pulso a la hora de hacer rotaciones. Alemão lo puede corroborar. Incluso para tirar de los chicos de abajo. El estreno de Eze, aunque forzada la decisión por las lesiones en la zaga, confirma que las palabras del serbio hacia los chicos de abajo tienen traducción práctica.

La victoria ante el Levante deja el ascenso directo a cuatro puntos de distancia, y eleva el saldo con Paunovic a 11 puntos de los últimos 15 en juego. Ahora, el calendario sigue anunciando curvas, con un doble enfrentamiento fuera de casa, Huesca y Racing, con aroma a play-off. El Oviedo de Paunovic parece preparado.

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