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Informe Almada (hablan jugadores que pasaron por sus filas en Pachuca): "Gol, intensidad y kilómetros"

Cabral y Guzmán aseguran que el nuevo entrenador del Oviedo tiene claro su esquema: "Contra el Real Madrid jugó sin plan defensivo"

Almada, en El Requexón.

Almada, en El Requexón. / Irma Collín

Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Oviedo

Guillermo Almada aterriza en Oviedo con la mochila cargada de experiencia y un estilo de juego muy definido. El técnico uruguayo llega con el cometido de sacar al Oviedo del pozo, y para conocer mejor cómo trabaja, qué exige y qué puede esperar la afición azul, LA NUEVA ESPAÑA ha contactado con varios jugadores que pasaron por sus filas en Pachuca. Las conclusiones son claras: intensidad, exigencia y un fútbol ofensivo que no admite medias tintas.

Gustavo Daniel Cabral, jugador argentino que desarrolló prácticamente toda su carrera en el Celta, próximo rival del Oviedo, estuvo tres años bajo las órdenes de Almada en Pachuca. El defensor asegura que el técnico "es un entrenador intenso y exigente. A nivel intensidad busca que el equipo trabaje y en los partidos es igual. No es un entrenador que busque ser defensivo, todo lo contrario. La idea de juego se basa en eso".

Cabral destaca que Almada trata a los jugadores como profesionales y que sus entrenamientos son muy exigentes. "Trata de exprimir al máximo al jugador. Tiene un recorrido de kilómetros dentro del entrenamiento, quiere llegar al máximo", explica el argentino, que vivió en primera persona la metodología del uruguayo.

Víctor Alfonso Guzmán, futbolista mexicano del Pachuca, coincide en la descripción. "Almada siempre trata de sacar lo mejor de cada jugador. Es muy intenso en sus entrenamientos, su forma de jugar hace que los jugadores tengan competencia interna", asegura.

Guzmán destaca que Almada suele dar resultados positivos muy pronto. "Normalmente, el nivel de los equipos cuando llega Guillermo suele aumentar y suele tener resultados positivos muy pronto. Siempre trata de sacar lo mejor de cada jugador y por eso da buenos resultados", añade el mexicano, que vivió de cerca la transformación que el técnico provoca en los equipos que dirige.

En cuanto al esquema táctico, Guzmán asegura que "le gusta jugar 4-2-3-1: media punta, dos extremos y un nueve. Es muy ofensivo y así juega siempre". El futbolista recuerda que en Pachuca jugaban igual contra todos los rivales, sin importar el nivel. "Acá nos tocó jugar contra Querétaro, contra Mazatlán, contra Puebla, contra América y siempre se jugaba igual. Les tocó jugar contra el Real Madrid y jugaban igual". Esa filosofía de juego, que no cambia independientemente del rival, es una de las señas de identidad de Almada. No hay plan B defensivo. No hay especulación. El uruguayo cree en su idea y la aplica con convicción, pase lo que pase.

Guzmán, además, asegura que él mismo experimentó una mejora notable en su rendimiento bajo las órdenes del técnico. "Empecé a aumentar mis goles, mis metros en los partidos... Todo eso gracias a Guillermo.

Las declaraciones de Cabral y Guzmán dibujan el perfil de un entrenador que no va a cambiar su forma de trabajar por estar en un equipo en descenso. Almada exigirá intensidad, trabajo y compromiso. Los entrenamientos serán duros (en Oviedo ya ha alargado la duración de los mismos), y en los partidos, el Oviedo saldrá a proponer, a jugar de tú a tú contra cualquier rival, sin complejos.

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