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El despertar de Ilyas Chaira: ya produce en Primera División

El extremo estrena su cuenta una semana después de firmar su primera asisencia: Almada recupera su mejor versión

EN IMÁGENES: Ambientazo en el Carlos Tartiere para vivir el Real Oviedo-Betis

EN IMÁGENES: Ambientazo en el Carlos Tartiere para vivir el Real Oviedo-Betis / Irma Collín

Nacho Azparren

Nacho Azparren

Oviedo

Hay algo en el fútbol de Ilyas Chaira que le convierte en una pieza protegida por los entrenadores: su capacidad de producir. Tenga el día bueno o uno más aciago, el marroquí es de esos futbolistas que siempre ronda el gol o la asistencia. Por eso sorprendía mucho que aún no hubiera engordado su cuenta en Primera. Lo tuvo cerca. Por ejemplo, ante el Levante, con un derechazo al poste en el último encuentro dirigido por Paunovic. Ante el Rayo, cuando Batalla tuvo que tirar de envergadura para detener un lanzamiento que se iba a la escuadra. Pero no ha sido hasta la llegada de Almada cuando ha empezado a producir. Ya son dos semanas seguidas en las que Chaira deja su sello y el equipo se aprovecha de ello.

Ante el Alavés, el extremo cedió con tiento al medio a la llegada de Viñas para que hiciera el 0-1 del choque que acabaría en empate. Contra el Betis fue aún más protagonista. Recibió de Forés un balón lanzado por Aarón, controló, condujo y disparó con malicia, abajo, donde Valles era imposible que llegara. El 1-0 ante los verdiblancos fue un golazo y una liberación: el Tartiere llevaba más de 3 meses sin festejar un gol.

Tampoco esta vez la fiesta fue completa, porque el tanto de Lo Celso impidió una celebración que ya se saboreaba en la grada. Pero al menos la llegada de Almada ha permitido ver a un equipo más incisivo, descarado y, con él, la mejor versión de Ilyas Chaira.

El marroquí fue una de las grandes apuestas de Pachuca esta temporada. No hay que olvidar que después de los 2 millones invertidos en Ilic, la de Chaira fue la inversión más fuerte: 1,5 millones para que los azules se hicieran con la propiedad de un futbolista que pertenecía al Girona.

Se decidió Martínez por el desembolso tras erigirse Chaira en uno de los puntales del Oviedo el año del ascenso. Otra vez sus números fueron su mejor aval: 8 goles y 3 asistencias en 31 partidos con el Oviedo. El tanto firmado ante el Mirandés en la vuelta de la eliminatoria por el ascenso, ese 2-1 que ponía las cosas de cara, es historia del oviedismo.

Lo del pasado año fue la demostración de su amplia contribución ofensiva, ya que el curso anterior, cedido también en el Mirandés, el marroquí empujó a la salvación a los de Anduva con 5 goles y 4 asistencias en 38 encuentros. Y también corroboró lo visto antes en Primera Federación, 11 tantos y 4 pases de gol con el San Fernando.

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