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El Oviedo prepara el duelo ante un Barça enrabietado: los azules necesitan un golpe de efecto si quieren seguir con vida en la pelea

Los carbayones se entrenan para tratar de dar un golpe sobre la mesa en el Camp Nou y vencer a un cuadro azulgrana sin Ferran Torres, su máximo goleador

Almada, en el campo número 5 de El Requexón, ayer, con Dani Calvo, Cazorla y Brekalo detrás. | LUISMA MURIAS

Almada, en el campo número 5 de El Requexón, ayer, con Dani Calvo, Cazorla y Brekalo detrás. | LUISMA MURIAS

Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Oviedo

El Oviedo se mide este domingo al Barça (16.15 horas, Camp Nou) con la obligación, ya no de competir, sino de empezar a ganar. Lo hace, además, después del varapalo de Pamplona ante Osasuna, en un partido que debería haber sacado adelante. Con esos tres puntos, los azules estarían ahora mismo a cuatro de la zona de salvación. Pero no se ganó y el equipo ya mira hacia arriba desde una distancia considerable, una losa que va pesando semana a semana y que va lastrando, poco a poco, las opciones de lograr la permanencia.

Aun así, queda media Liga por delante y el margen, aunque estrecho, existe. Pero para que la esperanza pueda materializarse, el Oviedo tiene que romper su dinámica también en escenarios grandes. Y ahí aparece el Camp Nou, con un Barça que llega como líder, pero enrabietado tras perder en Anoeta contra la Real Sociedad en un duelo cargado de polémica. De hecho, Frenkie De Jong, capitán culé, aseguró que uno de los goles anulado al Barça "no fue fuera de juego" y dijo de Gil Manzano, árbitro de la contienda, no le había dejado ni hablar con él, a pesar de portar el brazalete. Hansi Flick, además, no podrá contar con Ferran Torres, pichichi culé y baja para el choque ante los carbayones por una lesión. Una ausencia sensible en ataque que, sobre el papel, abre una rendija para el Oviedo, aunque la realidad es preocupante: sumar de tres se ha convertido en un muro inexpugnable desde hace meses para los azules.

El Barça juega mañana Champions contra el Slavia de Praga a las 21 horas, por lo que llegará algo cansado al duelo. Un factor que podría jugar a favor del Oviedo si el equipo de Almada sabe aprovecharlo. Los azulgranas tendrán que disputar un partido de máxima exigencia europea antes de medirse a los carbayones.

Guillermo Almada, por su parte, tiene a su disposición a casi toda la plantilla, con la excepción de Ovie Ejaria, que sigue recuperándose de su lesión. El equipo ya prepara el partido y ayer se entrenó en El Requexón, aunque solo trabajaron sobre el césped los futbolistas que fueron suplentes en Pamplona. Los titulares hicieron sesión de gimnasio. El técnico uruguayo sabe que se juega mucho en el Camp Nou. Sabe que necesita ganar. Y sabe que si no lo hace ahora, el margen seguirá estrechándose hasta que sea demasiado tarde.

El domingo, el Oviedo necesita un golpe de efecto si quiere seguir con vida en la pelea. Y eso, en la clasificación actual, pasa por hacer algo que no viene haciendo: ganar. Incluso cuando el rival se llama Barça. Porque si no se empieza ya, el milagro cada vez será mayor. El tiempo se agota. Los rivales directos no paran de sumar. Y el Oviedo sigue sin ganar. El domingo, en el Camp Nou, ante un Barça líder pero tocado, los azules tienen la oportunidad de demostrar que todavía tienen ganas de pelear.

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