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"No tiene ningún sentido suspender ahora": La indignación de los aficionados del Real Oviedo tras la cancelación del choque de Vallecas

"Ayer ya tenían que saber que no se iba a jugar, no tiene sentido que lo suspendan ahora; De ayer a hoy no empeoró el campo", se quejan los seguidores

VÍDEO: Los desplazados a Vallecas claman contra Presa y LaLiga: “Esto es una vergüenza, que nos devuelvan el dinero y nos den los tres puntos”

Joaquín Alonso

Benavente (Zamora) / Madrid

La suspensión del Rayo Vallecano – Real Oviedo a menos de cuatro horas de la disputa del partido ha despertado un profundo malestar en la afición azul. Unos 300 habían planeado el desplazamiento y la mayoría estaba de camino cuando se ha confirmado de forma oficial, lo que supone un grave perjuicio, además de un riesgo por el estado de las carreteras con el temporal que azota a España, para los cientos de desplazados.

El Oviedo ha emitido un comunicado expresando su malestar y anunciando que estudiará las medidas a tomar. El enfado de los aficionados es más que evidente.

“Estábamos a tres cuartos de hora de llegar a Madrid. Justo cuando estábamos pagando el peaje, sacaron el comunicado”, relata Adrián Rodríguez, de la peña La Colonia, que viajaba con otros tres seguidores. Su plan, salir pronto, a las 5.30 de Oviedo, por si había problemas en el Huerna, recoger las entradas en Madrid y acudir pronto a Vallecas.

“Cuando salimos no sospechábamos nada, vimos el comunicado de ayer, pero es problema del Rayo. Si el Oviedo ya viajó… No se entiende muy bien”, se queja el seguidor, que insiste: “Que el campo no está bien ya se sabía antes. Ayer ya tenían que saber que no se iba a jugar, no tiene sentido que lo suspendan ahora. De ayer a hoy no empeoró el campo. Tienes que avisar antes porque la gente ya salió de casa. Tenemos amigos que venían en tren y se bajaron en León. Los que reservaron hotel, ¿qué hacen? No puede suspenderse a cuatro horas”.

"Es una faena"

Otro caso, este diferente, es el de José Manuel Fernández, aficionado salmantino de la Peña Azul Olivares. Él viajó ya el jueves y tiene previsto acercarse a Vallecas a pesar de todo. “No supe nada hasta ahora. Me levanté preparado para el partido y nos encontramos con esto. Dije, nos pasó como en Valencia, dos horas antes lo cancelan. Es una faena”, indica.

“Por lo menos debían avisar con más tiempo, yo lo tengo más fácil para volver a Salamanca, pero los que viajan desde Asturias es peligroso”, incide. “Ya no es solo gestión de La Liga, sino también del Rayo Vallecano. Ahora juega con ventaja porque recupera dos jugadores sancionados y a los lesionados, porque a ver cuándo se juega”, añade.

Los que ya estaban en Madrid, decepcionados

Una mañana fría madrileña en el barrio obrero de Vallecas amaneció este sábado con una noticia que cayó como un jarro de agua helada sobre cientos de aficionados del Real Oviedo: el partido entre el Rayo Vallecano y el conjunto carbayón, previsto para las dos de la tarde, quedaba suspendido. Problemas en el césped del estadio de Vallecas fueron el motivo esgrimido por LaLiga para aplazar un encuentro que ha dejado un reguero de indignación entre los oviedistas desplazados hasta la capital.

La indignación no solo se respiraba entre los aficionados del Oviedo. Los Bukaneros, el grupo ultra del Rayo Vallecano, convocaron una manifestación para pedir la dimisión de Martín Presa, su presidente, y en defensa de la afición visitante. Los peñistas se posicionaron de forma rotunda contra la gestión del club local y de LaLiga. A la marcha se sumaron de forma masiva todos los oviedistas presentes en Vallecas, en una protesta conjunta contra una decisión que consideran injusta e irresponsable.

Las palabras de los Bukaneros no dejaron lugar a dudas. “Nos solidarizamos completamente con ellos. Gente que está siguiendo a su club como colista, pagando un dineral para viajar, en hoteles, la entrada… Nos parece totalmente injusto que cuatro horas antes del partido se suspenda. A nosotros nos gusta ver a nuestro equipo fuera de nuestro estadio, y por esta incompetencia no se puede. Están en todo su derecho a pedir los tres puntos porque el club local no se muestra competente”.

Las declaraciones resumen la magnitud del despropósito: cuando hasta la afición local reconoce la negligencia de su propio club y sacan la cara por el rival, la dimensión del problema es evidente.

LaLiga decidió suspender el choque a la espera de buscar una nueva fecha, aunque desde el oviedismo ya se reclama la victoria y los tres puntos correspondientes por la no comparecencia del Rayo Vallecano. Es una de las principales exigencias de una afición que viajó hasta Madrid y que ahora se marcha para casa sin haber visto a su equipo jugar, con el bolsillo vacío y la sensación de haber sido víctima de una chapuza organizativa.

Al menos trescientos aficionados visitantes tenían previsto ocupar la grada de Vallecas, aunque se esperaban muchísimos más, puesto que el Oviedo cuenta con una importante diáspora en Madrid y muchos compraron entradas en el sector local. La afición azul no solo reclama los tres puntos, sino también la devolución del dinero de las entradas y, en algunos casos, hasta los costes del viaje y los hoteles.

Muchos oviedistas se enteraron de la suspensión a medio camino entre Oviedo y Madrid, cuando ya era demasiado tarde para evitar el gasto, y optaron por dar la vuelta en la autopista. Pero otros tantos ya estaban en la capital, habiendo llegado por la mañana para pasar el fin de semana, y se dieron de bruces con la realidad al llegar a Vallecas: en las taquillas les comunicaron que no se vendían entradas debido a la suspensión del partido.

Ana Isabel Molina, autónoma que tuvo que dejar muchos trabajos para estar en Vallecas, no ocultaba su enfado: “Es una vergüenza y el Oviedo debe ganar el partido, queremos que nos devuelvan el dinero”.

Álvaro González, que viajaba en un autobús de Alsa desde las seis de la mañana, se enteró de la suspensión durante el trayecto: “Es una negligencia, estaba claro que no se iba a disputar, debemos ir a los despachos”, reclamaba con indignación.

Una jornada para olvidar en Vallecas que deja tras de sí una afición enfadada, un club en el punto de mira y muchas preguntas sin respuesta sobre quién asumirá las responsabilidades de este desaguisado.

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