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¿Qué dice la IA sobre la permanencia del Real Oviedo? Las cinco claves para luchar por quedarse en Primera División

La inteligencia artificial arroja su veredicto, frío y sin concesiones, pero con un halo de esperanza: los azules todavía pueden salvarse, pero tienen que remontar

Real Oviedo - Valencia.

Real Oviedo - Valencia. / Eloy Alonso / EFE

Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Oviedo

La matemática no miente, pero tampoco sentencia. A 17 de marzo de 2026, con la jornada 28 recién cerrada, el Real Oviedo ocupa el último puesto de la clasificación con 21 puntos, siete por debajo de la salvación, que marcan en este momento Mallorca y Alavés con 28. Por encima de la línea de descenso también asoman Elche, con 26, y Levante, con 23. Diez partidos por delante. Una sola dirección posible.

Ante ese cuadro, LA NUEVA ESPAÑA le ha preguntado a la inteligencia artificial que ofrezca un veredicto sobre la situación. Esta herramienta muestra unos resultados fríos y sin concesiones, pero con un halo de esperanza: el Oviedo todavía puede salvarse, pero ya no está en una pelea ordinaria por la permanencia. Está en plena remontada. Y para eso, los datos sirven de poco.

El análisis parte de dos cifras que lo explican casi todo. La primera: el Oviedo necesita entre 16 y 17 puntos en los diez partidos que restan, lo que se traduce en algo parecido a cinco victorias y uno o dos empates, o directamente seis triunfos. La segunda: en 28 jornadas, el equipo azul solo ha ganado cuatro veces. Para un equipo con ese rendimiento, el reto es mayúsculo. La horquilla de la permanencia en esta Liga se sitúa, según los modelos estadísticos, en los 40 puntos. Sin embargo, tal y como está esta temporada, todo indica que la permanencia estará en los 38 puntos. El Oviedo tiene 21. A todo eso hay que sumarle que el Oviedo tiene el peor ataque de la Primera División: 18 goles en 28 jornadas, 0,64 por partido, una cifra insuficiente para Primera. Y una diferencia de goles de -26.

Aquí es donde el análisis da un giro. Porque si las cifras pintan un panorama severo, el calendario introduce un matiz que ofrece esperanza. Al Oviedo le quedan partidos contra Getafe, Celta, Villarreal, Betis y Real Madrid. Esos cinco compromisos representan la parte más oscura del camino. Pero también le quedan Sevilla en casa, Levante fuera, Elche en casa, Alavés en casa y Mallorca fuera. Es decir: cinco encuentros directos contra equipos que están justo delante en la tabla. Cinco finales con nombre y apellido.

Esa es la gran baza del Oviedo. No persigue a rivales que ya se han ido; persigue a equipos contra los que todavía tiene que jugar. Y en eso, en la capacidad de quitarles puntos directamente, reside el único argumento matemático serio a favor de la permanencia.

La primera final: Levante, el sábado

El análisis identifica con claridad cuál es el partido más importante de la temporada del Real Oviedo: el que se disputará el próximo sábado 21 de marzo en el Ciutat de València, a las 18.30 horas. No es una opinión, es una conclusión que se desprende de la lectura de la tabla y del calendario simultáneo del resto de implicados.

Ese mismo día, el Elche recibe al Mallorca y el Celta se mide al Alavés. Si el Oviedo gana en Valencia, no solo suma tres puntos y se acerca a Levante: también entra en un fin de semana en el que sus rivales directos se miran entre ellos y necesariamente van a repartir puntos. De hecho, el Oviedo podría irse al parón de selecciones a cuatro puntos de la permanencia. Ojo. Perder en el Ciudad de Valencia, en cambio, ampliaría la distancia y dejaría al equipo ante una situación prácticamente irrecuperable con el margen que queda.

La inteligencia artificial traduce su análisis en un objetivo concreto: el Oviedo necesita sacar al menos nueve o diez puntos de los cuatro partidos contra Levante, Elche, Alavés y Mallorca. Menos de eso lo obligaría a rascar puntos en escenarios como el Bernabéu, Balaídos o el Villamarín, lo que convierte cualquier cálculo en milagro. Pero el análisis va más lejos. No solo importa ganar esos partidos. En algunos casos, importa ganar con margen. El reglamento de LaLiga establece que el desempate entre equipos iguales en puntos se resuelve primero por el resultado del enfrentamiento directo. Y ahí el Oviedo llega con el saldo desfavorable: perdió 0-2 ante el Levante, 0-1 ante el Elche y 0-2 ante el Getafe en la primera vuelta. Solo empató 1-1 con el Alavés y 0-0 con el Mallorca. Es decir, no basta con ganar. En algún caso, conviene hacerlo con amplitud para no llegar al desempate perdiendo también el cara a cara.

Los cinco mandamientos de la inteligencia artificial

Si el análisis de datos tuviera que redactarse en un decálogo, quedaría en cinco puntos. Primero, ganar en Levante el sábado. No hay otra lectura posible del momento en la tabla. Segundo, convertir el Tartiere en una fortaleza. Al Oviedo le quedan en casa partidos ante Sevilla, Villarreal, Elche, Getafe y Alavés. De esos cinco encuentros necesita una cosecha muy alta. Tercero, ganar al menos tres de los cuatro cruces directos contra Levante, Elche, Alavés y Mallorca. Son los partidos en los que la permanencia se gana o se pierde. Cuarto, llegar con opciones a la última jornada, que se disputará en Son Moix. El partido ante el Mallorca puede convertirse en un desempate encubierto con todo lo que eso implica. Quinto, y más urgente que todos los anteriores: encontrar más gol.

El Oviedo necesita hacer en diez jornadas lo que no ha hecho en veintiocho. Las posibilidades existen, pero son reducidas y exigen una recta final casi perfecta. La permanencia ya no pasa por resistir, pasa por golpear a los rivales directos.

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