De las franjas de los clubes fundadores al dorado real del centenario: los cien años de la camiseta azul del Oviedo
Un siglo de equipaciones que cuentan la historia económica, deportiva y sentimental de la entidad carbayona

Cien años de pieles azules / LNE
Antes de ser Real Oviedo, fueron dos. El Real Stadium Club Ovetense vestía franjas amarillas y azules. El Real Club Deportivo de Oviedo, rayas blanquiazules. Cuando ambos se fusionaron en 1926, el azul sobrevivió a todo lo demás. Y desde entonces no ha dejado de hacerlo.
Durante décadas, nadie firmó esa camiseta. Sin etiqueta, sin marca, sin patrocinador. El club la fabricaba como podía, y los jugadores la vestían con orgullo. El azul de Buenavista no necesitaba logotipos para saber quién era. En todos los campos de España se identificaba el color del mar con el Real Oviedo.
La comercialización llegó en los años ochenta, cuando la Federación Española autorizó la publicidad en las camisetas. El Oviedo estrenó patrocinador: Fiat primero, Central Lechera Asturiana después. Y fabricante con nombre: Meyba, luego Casabella, la marca asturiana que vistió al equipo durante el regreso a Primera División en la 87-88. Eran tiempos de presupuestos ajustados y aspiraciones enormes, y la camiseta lo reflejaba: modesta en el tejido, grande en lo que representaba.
Con Kelme llegaron los primeros noventa y el Cajastur en el pecho. Con Joluvi, otra marca de la tierra, llegó también la camiseta más recordada de aquella época: la de Santa Bárbara, patrona de los mineros, estrenada en septiembre de 1996 en Valladolid. Causó polémica. Con los años se convirtió en objeto de culto. De hecho, esta temporada se hizo una reedición de la misma. Pocas prendas resumen mejor lo que es el Oviedo: su vínculo con Asturias, con sus industrias, con su gente... De aquella elástica atrevida nadie se olvidó.
Después vinieron Erima, Puma, otra vez Joluvi, Nike, Joma, Hummel… Cada cambio de marca contaba algo: un descenso, una crisis, una supervivencia. El crowdfunding de 2012, cuando miles de aficionados de todo el mundo pusieron dinero para evitar la desaparición del club, no tiene camiseta propia en ningún catálogo. Pero está cosida en todos los corazones.
Adidas llegó en 2016 y se quedó. Con ella han venido el ascenso a Primera, el centenario y la camiseta más ambiciosa en décadas: azul real con detalles dorados. Las alternativas de esta temporada completan el círculo: la segunda, con franjas amarillas y azules, homenajea al Stadium; la tercera, blanquiazul, al Deportivo. Los mismos colores de 1926, cien años después.
Una camiseta es tela. Pero la camiseta del Oviedo ha sido también un documento histórico, un termómetro económico y, en los peores momentos, una razón para seguir. Cien años de azul que no se lavan.
Suscríbete para seguir leyendo
- Los padres de Mael, el niño gijonés de 3 años al que tuvieron que amputarle manos y piernas, crean una asociación para ayudar a los demás: 'Es nuestra forma de decir gracias al mundo
- Nacen diez pastores del osu en un parto clave para salvar la única raza de perro asturiana: 'Son increíbles
- Atención conductores, la Guardia Civil vigila el número mínimo de ocupantes: multado con 200 euros por no respetar la nueva señal de tráfico azul con rombo blanco
- ArcelorMittal aprovecha el 'boom' de la Defensa: los nuevos buques de la Armada Española se fabricarán con acero asturiano
- Aarón Martínez, el adolescente castrillonense que hace arte con un boli Bic, estrena exposición en Avilés
- En el concejo de Asturias con menos mujeres: 'En mi pueblo viven mi marido y tres solteros
- La Primera Flor pone a bailar a moscones y visitantes con dos grandes verbenas y las orquestas Pasito Show y Tekila
- El gran mercado (con decenas de puestos) que vuelve al corazón de Oviedo este fin de semana tras el éxito de 2025
