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¿Convertir Oviedo en un paseo por la historia oviedista? La original idea de Les Sacaveres que hoy echa a andar

La asociación instalará placas por la ciudad para rememorar momentos clave del club

Marcos Carbayín, José Mangas y Marcos García, Basiliscus, ayer en el Club Prensa Asturiana. | Irma Collín

Marcos Carbayín, José Mangas y Marcos García, Basiliscus, ayer en el Club Prensa Asturiana. | Irma Collín / LNE

Nacho Azparren

Nacho Azparren

El día del gran cumpleaños, el redondo, el de los 100, está repleto de celebraciones. No solo las oficiales, las que organiza el club, también de aficionados. Ahí está el lanzamiento de 3.000 fuegos artificiales en la medianoche que sorprendió a los ciudadanos de Oviedo por la iniciativa impulsada por el Fondo Norte. La idea que hoy empieza a plasmar la asociación Les Sacaveres tiene también su origen en el aficionado. Su plan: convertir a medio plazo Oviedo en un paseo por la historia oviedista.

La iniciativa está inspirada en el programa “Blue Plaques” (Placas azules) de Londres, que identifica edificios vinculados a personajes o hechos históricos y consiste en la instalación de placas de bronce conmemorativas en puntos de la ciudad con un significado especial para el Real Oviedo. “Fue Sid Lowe –miembro de la asociación– el que nos dio la idea y nos pareció genial. Queremos poner en valor rincones de Oviedo que han sido claves en la vida del club”, relata Marcos García, Basiliscus, representante de Les Sacaveres.

Para el acto de esta tarde, el primer capítulo. Será en Gil de Jaz, la calle que vio nacer al Oviedo. En su número 3 estaba la antigua sede de La Voz de Asturias, donde se firmó el acta de nacimiento de la entidad. En realidad, se instalarán dos placas, la primera, el kilómetro 0, que es un homenaje a los fundadores y la placa fundacional que reproduce el documento de fusión entre el Real Stadium Club Ovetense y el Real Club Deportivo de Oviedo. Para dotarlo de más significado, el descubrimiento de las placas corre a cargo de la familia Tartiere, descendientes del histórico presidente, clave en la formación del club y que da nombre al estadio.

“La idea que tenemos es ir poniendo una placa al año más o menos. Cuando ya llevemos unas cuantas los aficionados o turistas podrán hacer un paseo por Oviedo empapándose de la historia del club”, relata Basiliscus, que habla de los detalles para poner en marcha la iniciativa: “Como las placas van en las paredes hay que ir hablando con las comunidades de vecinos de cada edificio para que nos den el permiso”.

Las Placas azules echan a andar hoy empezando por el kilómetro cero de su historia, pero la asociación guarda lugares menos conocidos y sorprendentes para las próximas ediciones de una idea que promete asentarse en el ideario común del oviedismo.

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