Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Vetusta vuelve a 1926: el Real Oviedo se mide al Arenas de Getxo en recuerdo del primer partido de la historia azul

El acto comenzó con la inauguración de un mural en Fozaneldi

VÍDEO: Vetusta vuelve a 1926: el Real Oviedo se mide al Arenas de Getxo en recuerdo del primer partido de la historia azul

J.A.

Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

El barrio ovetense de Vetusta retrocede cien años en el tiempo. El Real Oviedo y el Arenas de Getxo se enfrentaron en una pista de fútbol de barrio para recrear, justo un siglo después, aquel primer partido de la historia azul que ambos equipos disputaron el 2 de mayo de 1926. Una jornada simbólica, organizada por la asociación oviedista Les Sacaveres, que sirvió para reivindicar la memoria del club y para tender un puente entre el Oviedo de hoy y el equipo recién fundado que un día saltó al césped por primera vez. “El resultado nos da igual”, repetían muchos de los presentes en la pista. A pesar de ello, los azules se llevaron el encuentro.

Aquel once de 1926 estaba formado por Óscar, Trucha, Justo, Pepín, Mieres, Emilio Menéndez, El Tiesu, Obdulio, Barril, Avilesu y Comas. La escuadra estaba entrenada por el inglés Frederic Petland.

El acto comenzó con la inauguración de un mural en el barrio de Vetusta en el que se podía ver el edificio fundacional del club y el primer once de la historia del Real Oviedo. La afluencia fue tal que la policía tuvo que cortar la calle, ante las decenas de personas que se acercaron a presenciar la inauguración y a hacerse fotos junto a la obra. Una imagen poco habitual en una mañana cualquiera, pero la respuesta de la calle siempre acaba siendo más grande de lo previsto.

La presentación corrió a cargo de Les Sacaveres, encabezadas en esta ocasión por el periodista de RTPA Miguel Fernandi, el expresidente del Real Oviedo Manuel Lafuente y el historiador del club José Ángel Muñiz, "Mangas”. El acto fue organizado por las peñas Casa Tina, Manolín y La Colonia; la Aparo, AVRO y la inmobiliaria TerraMar. Fue precisamente Mangas el encargado de contar al público la historia de aquel primer partido azul. Lo hizo recordando un detalle pintoresco: el Real Oviedo tuvo que jugar de blanco, y no de azul, porque las camisetas se habían encargado a Barcelona y no llegaron a tiempo. El club apenas se había fundado un mes antes, el 26 de marzo de 1926, y los plazos se quedaron cortos. Para fidelizar el homenaje, ambos equipos disputaron ayer el encuentro con camisetas de la época, además de las boinas que muchos futbolistas utilizaban entonces, donadas para la ocasión por la propia Les Sacaveres.

Tras la inauguración del mural, los futbolistas se dirigieron en comitiva a la pista en la que iban a recrear aquel duelo. Allí esperaba ya un gaitero, que recibió a las dos plantillas tocando el himno de Asturias y, a continuación, el himno del Real Oviedo. Antes del saque inicial, Manuel Lafuente y el propietario del Arenas de Getxo protagonizaron uno de los momentos más vistosos de la jornada con un intercambio simbólico de regalos: banderines, bufandas y otros recuerdos, entre ellos el escudo del Arenas en acero, que pasó a engrosar el archivo histórico azul. Un gesto cargado de significado entre dos clubes que escribieron juntos, sin saberlo, una página fundacional del fútbol asturiano. El acto contó además con la presencia de Javier Gurrutxaga, exjugador del Oviedo y padre de uno de los benjamines del Arenas.

Lafuente, presente en su condición de miembro de Les Sacaveres, dirigió unas palabras al público antes del comienzo del encuentro. Aseguró que era “un orgullo para todos” seguir sumando años de historia y deseó “poder celebrar el segundo centenario, ya en el campo del Arenas”.

Y entonces, con el gaitero ya retirado y los banderines colocados en su sitio, comenzó el partido. Camisetas de época, boinas de los años veinte y el barrio de Vetusta convertido por unas horas en una pequeña máquina del tiempo. El resultado, como recordaban los presentes, era lo de menos. Lo importante, era el Oviedo.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents