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El Real Oviedo, a resistir hasta la última bala: este es el posible once azul y las posibilidades de que descienda en el Tartiere

Solo una victoria garantiza al cuadro de Guillermo Almada seguir una jornada más con vida

Reina jugará en el doble pivote y Chaira, de mediapunta

Javi López, Santi Cazorla y Thiago Borbas. Detrás, Rubens Valenzuela.

Javi López, Santi Cazorla y Thiago Borbas. Detrás, Rubens Valenzuela. / EFE

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Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Oviedo

El Oviedo afronta esta tarde, a las 18.30 horas en el Tartiere, la cita definitiva. La visita del Getafe no es un partido más en el calendario carbayón: es, sencillamente, la última oportunidad para seguir con vida en la lucha por la permanencia. Las cuentas, tras la victoria del Sevilla por 2-1 ante el Espanyol, son inapelables. Si el Oviedo gana, sigue vivo. Si empata, mantiene un hilo de oxígeno extremadamente fino. Y si pierde, descenderá matemáticamente a Segunda División.

La situación clasificatoria deja al Oviedo último, con 28 puntos, y sin margen. Por delante, Sevilla con 40 (con el goal-average ganado a los azules, lo que lo convierte en inalcanzable), Espanyol, Elche y Valencia con 39, Mallorca y Girona con 38, Alavés con 37 y Levante con 36. Una victoria esta tarde llevaría al Oviedo a 31 puntos, con un techo final de 40, suficiente para mantener todas las opciones abiertas. Un empate dejaría a los carbayones en 29, con un máximo final de 38, que aún permitiría salvarse siempre que al menos uno de los dos (Girona, que juega mañana contra el Rayo; o Mallorca) siga siendo alcanzable a esa cifra. Tiene a su favor, en ese escenario, el average ganado al Girona y un duelo abierto con el Mallorca tras el 0-0 de la primera vuelta. Una derrota, en cambio, dejaría al Oviedo con un techo de 37 puntos, insuficiente para superar a un mínimo de tres rivales.

Guillermo Almada llega al duelo con la plantilla prácticamente al completo. La única baja confirmada es la de Dendoncker, mientras que Agudín se ha marchado con el filial. Colombatto arrastra alguna molestia, pero el técnico aseguró que llegará en condiciones. "El equipo está golpeado. Hemos intentado recuperarnos de lo anímico. Quedan dos semanas para cerrar el campeonato y no queremos ninguna lesión. Debemos conseguir una victoria por nuestra gente", afirmó el preparador uruguayo en la previa.

Almada también dejó claro que su cabeza está exclusivamente en este encuentro. Sobre la visita del jueves al Bernabéu para medirse a un Real Madrid rodeado de polémicas tras la pelea entre Tchouameni y Valverde, fue tajante: "Es una situación que no depende de nosotros. Lo pensaremos a partir del lunes". Esa jornada intersemanal, sin embargo, sí ha condicionado la composición del once. El técnico ha decidido apostar por una alineación con varios cambios respecto a las últimas jornadas, buscando frescura, más llegadas y, en sus palabras, "más profundidad", carencia que admitió tras el partido ante el Betis.

El equipo titular previsto presenta novedades especialmente en el centro del campo. Aarón Escandell ocupará la portería; en la línea defensiva, Nacho Vidal jugará como lateral derecho, con Costas y Dani Calvo en el eje de la zaga y Javi López por la banda izquierda. La medular es donde se concentran las principales variaciones. Sibo formará pareja con Alberto Reina, que habitualmente actúa como mediapunta y que esta tarde acompañará al charrúa en labores más posicionales. Ilyas Chaira, que suele actuar como extremo, será el mediapunta, ejerciendo de enganche entre la sala de máquinas y la referencia ofensiva, Fede Viñas. Las bandas las completarán Hassan, por la derecha, y Thiago Fernández, por la izquierda. Un dibujo bastante nuevo para un partido en el que el Oviedo necesita sumar de tres.

Porque una victoria mantendrá vivo al Oviedo, aunque sea por un hilo. Cualquier otro resultado encarrila (o consuma) el descenso. La temporada, después de tanto pelear, se reduce a 90 minutos. Ahora sí que el partido es una auténtica final.

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