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Análisis de un fracaso, capítulo 4: Un golpe al bolsillo

El descenso del Oviedo afecta de forma directa a los ingresos, sobre todo en derechos televisivos

La no inversión de 2 millones restantes en el tope, principal crítica a Pachuca

EN IMÁGENES: El Real Oviedo recibe al Getafe en el Tartiere

EN IMÁGENES: El Real Oviedo recibe al Getafe en el Tartiere / Miki López / LNE

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Nacho Azparren

Nacho Azparren

Oviedo

Una planificación deportiva más que cuestionada, una elección de entrenadores desacertada y una separación con el oviedismo más que evidente y expresada en varias ocasiones desde la grada son las causas de un descenso que ha dolido especialmente en un año tan especial, con el Centenario del Real Oviedo de fondo. Las consecuencias del descenso impactan de lleno contra la alegría de oviedismo desatada ese ya lejano 21 de junio de 2025. Pero hay más efectos directos. Por ejemplo, el económico.

Y esa pata, la del dinero, es la cuarta y última para terminar de dibujar el panorama que le queda al Oviedo tras el descenso de la máxima categoría. Competir en Segunda supone una merma evidente en cuanto a los ingresos, especialmente por todo lo que procede de los derechos televisivos. El equipo más débil de Primera suele recibir más de 40 millones de euros en el reparto de estos derechos, una cantidad que se matiza dependiendo de varias condiciones. En el caso de haberse mantenido otro año más en la máxima categoría, el Oviedo hubiera subido en ese escalafón. En Segunda, el impacto es importante en este aspecto.

Los que sacan mayor tajada son los descendidos del curso anterior, situación en la que se encuentran los azules. Por ejemplo, en esta temporada actual, el Cádiz, que venía de Primera, ingresó 22,62 millones de euros, seguido por el Almería (18,80) y el Granada (17,16), todos ellos empujados por la compensación por descenso. El resto de clubes de la categoría se mueven entre los 5 y los 8 millones de euros.

A esa ayuda por el descenso se agarra ahora el Oviedo para pensar que puede construir un equipo ganador. Sin embargo, también desde este punto de vista el descenso es una malísima noticia, porque el hecho de estar solo una temporada en la máxima categoría te sitúa en una posición de desventaja con otros descendidos. El Oviedo recibirá 9 millones de euros en este concepto, a repartir en dos temporadas consecutivas. Pero la comparación con Mallorca y Girona es descriptiva: 18,5 y 18,2 millones respectivamente.

También se resentirá la economía del club en otros conceptos clave. La cantidad ingresada por socios es la más evidente. El club ya ha dejado caer que adaptará los precios a la nueva realidad, en Segunda, lo que parece traducirse en abonos más baratos. Habrá que ver si se resiente la masa de socios, aunque lo visto en las últimas temporadas invita a pensar que otra vez se moverá por el máximo de abonados. En todo caso, el ingreso en este concepto será menor que en cursos anteriores.

Vistas las consecuencias, la mayor crítica que se le hace a Pachuca en el año del descenso tiene que ver con la inversión, y concretamente con el hecho de haber dejado 2 millones de euros sin gastar en los dos mercados de fichajes. Jesús Martínez defiende con fuerza esta postura, argumentando que no quiere hipotecar al club y sacando pecho de las cuentas: "Por primera vez en mucho tiempo, el Oviedo presentará números negros".

Sin embargo, la sensación es que si el club hubiera apostado por algún fichaje de altura con ese excedente de 2 millones de euros, la cosa podría haber sido distinta. La comparativa con el Levante, que estaba por detrás del Oviedo en algunos momentos de la temporada, es la que hace que ese "y si hubiera hecho algún fichaje más…" funcione, pero en todo caso es imposible saberlo a toro pasado.

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