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Entrevista exclusiva a Jesús Martínez, dueño del Real Oviedo: "Vamos a aprender de lo que ha pasado, no cometeremos los mismos errores"

"La afición azul ha dado una lección en un año tan complicado; nuestro modelo está claro, pero nos hemos equivocado mucho" | "Yo no he ganado un euro con el Oviedo, lo que hago es invertir"

Jesús Martínez, en la Universidad del Fútbol de Pachuca, en 2023

Jesús Martínez, en la Universidad del Fútbol de Pachuca, en 2023 / Nacho Azparren

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

Oviedo

En un momento decisivo para el futuro del Real Oviedo, marcado por la búsqueda de entrenador, la planificación de la próxima temporada y el debate sobre el rumbo del proyecto azul, Jesús Martínez (Papantla, México, 1957), máximo accionista, atiende a LA NUEVA ESPAÑA para hacer autocrítica, reconocer errores y explicar cómo pretende recuperar la ilusión del oviedismo tras un descenso y un año convulso en lo deportivo y en lo social.

Admite que contratar a Luis Carrión fue un inmenso error. ¿Lo fue también despedir a Paunovic?

A lo mejor sí. Nos precipitamos en esa decisión, puede ser. Pero ya es pasado y no podemos hacer nada. Paunovic merece todo mi respeto: consiguió un ascenso inolvidable y debemos agradecérselo siempre. Con Carrión sí tengo un sentimiento muy encontrado, porque no se portó bien ni como esperaban, sobre todo, Martín (presidente) y Agustín (director general), que confiaban mucho en él. Para mí, muchas veces la persona es más importante que el profesional.

Ha contratado a cinco entrenadores en cuatro años, ¿no es síntoma de inestabilidad?

Son muchos, está claro. El estilo que busco para un entrenador está muy definido: mucha presión, trabajo y un juego muy dinámico. Por eso me gustaba Almada. Quiero que mis equipos jueguen con esa personalidad, pero a Almada no le llegó y tengo que asumir mi responsabilidad. Ahora hay que acertar con el nuevo técnico. Son lecciones de vida.

¿En qué se ha equivocado más allá de contratar a Carrión?

En los fichajes, inequívocamente. Nos equivocamos gravemente con las incorporaciones. Primero, confiamos en el criterio del entrenador, Paunovic, porque también creíamos que iba a estar mucho tiempo con nosotros y confiamos en varios jugadores que él recomendó. No le estoy echando la culpa, la historia fue así.

Pero usted es un dirigente muy intervencionista, ¿por qué en esta ocasión el entrenador influyó tanto en los fichajes?

Por la confianza. Pero fue lo que pasó y no hay vuelta atrás. Hay algunos fichajes que quizá en otras circunstancias hubiesen rendido. Esto ha sido una experiencia para mí. A veces puedes fichar jugadores por recomendación del técnico y luego ese técnico no dura tanto y te quedas con futbolistas que quizá no rindan.

¿Qué ha aprendido de esta temporada?

Mucho. Primero, que debemos tener mucha más tranquilidad para elegir al entrenador y tenemos que estar plenamente convencidos, tanto mi grupo de trabajo como yo. Pensándolo ahora, cuando tomamos la decisión de destituir a Paunovic yo habría puesto ya a Almada, porque tenía mucha confianza en él. De hecho, hubo varios momentos de la temporada en los que el Oviedo me gustó con Almada: vi personalidad y un equipo reconocible, pero creo que nos faltaron jugadores de calidad. En vez de contratar quince, debimos contratar cuatro o cinco de gran nivel, que marcaran diferencias. Eso es lo que intentaremos hacer ahora.

Desde fuera no se entiende cómo usted, que supervisa casi todo lo importante, pudo en cambio dar luz verde a dos movimientos que no le convencían, como el fichaje de Carrión o varios refuerzos.

Yo soy el responsable de todo, porque los acepté. No puedo echarle la culpa a nadie. Ni a mi gente en Oviedo, que ha trabajado con la mejor intención. Con Carrión, en Segunda, el equipo jugó bien. A toro pasado es muy fácil analizarlo, pero es evidente que no medimos bien lo de Carrión. Toda la afición tenía razón en lo que decía. Fue un error tremendo y lo acepto.

Pese a los errores, defiende mucho a su grupo de trabajo en la dirección deportiva, como Agustín Lleida o Roberto Suárez, ¿no es algo contradictorio?

No, porque sé cómo han trabajado. Han cometido errores, como todos, pero si hacemos un balance desde que llegó Pachuca, el mismo es claramente positivo. No puedo echar a mi gente y estoy seguro de que vamos a aprender de lo que ha pasado para no cometer los mismos errores. Le digo otra cosa: tengo un director deportivo en Pachuca que lleva conmigo veinte años; el del León, quince. La estructura de Pachuca la conforma gente que lleva años, no personas que cambian temporada tras temporada. Necesitamos reforzar el área deportiva, también la de comunicación y otras más. Por eso buscamos un director deportivo.

¿Les ha trastocado mucho la negativa de Cata a aceptar la dirección deportiva?

Había muchos avances, pero todavía no estaba contratado. Conmigo aún no había hablado. Antes de esa conversación que teníamos pendiente tomó la decisión de seguir en su club, que es muy respetable. Nosotros vamos a tratar de reforzar ese área.

¿Usted tiene claro el modelo que quiere para el Oviedo?

El modelo está claro y es el que hemos ido aplicando, quitando los errores recientes que hemos tenido y que ya he admitido. Tenemos que aprender de las experiencias pasadas para mejorar. Quizá lo que digo no se entienda en este momento, pero, mientras no se haga la ciudad deportiva, el Oviedo va a seguir sufriendo muchísimo si logramos otra vez el ascenso a Primera. El Villarreal no hizo su proyecto en un año, tampoco el Celta. Cuesta mucho dinero, pero la ciudad deportiva es fundamental.

Más allá de la ciudad deportiva, el Oviedo ya tiene una cantera, pero apenas llegan jugadores al primer equipo y, en cambio, se fichan muchos futbolistas que no rinden. ¿Cómo lo explica?

Tenemos que tener un técnico y una estructura de cantera en el club, para que los canteranos tengan confianza y luego puedan subir al primer equipo. El problema general es que hay mucho nerviosismo, mucho cortoplacismo, y por eso a veces es muy difícil dar oportunidades a los jóvenes. Por eso necesitamos un entrenador de cantera y una infraestructura adecuada. Eso no se construye en uno o dos años, sino en diez.

Se le ha criticado el lema de Pachuca, "fútbol y negocios". ¿En qué consiste?

Es muy sencillo de entender, especialmente en el fútbol moderno. Si no haces rentable un equipo y no generas negocio, no avanzas. Pero no negocio para que el dueño se enriquezca y se lleve veinte millones, sino para que la institución crezca. Le pongo ejemplos. Hemos triplicado las ventas en todas las áreas del club: abonos, patrocinios, camisetas, comercios... ¿Ese dinero es para nosotros? No. Cada euro que entra sirve para tener mejores jugadores, mejores instalaciones y mejores proyectos. A veces se entiende mal. Si usted me dijese: "Jesús Martínez llegó hace cuatro años, no hace nada, ya está sacando millones de euros en dividendos para su grupo", podría entender la crítica. Pero es al contrario: hemos hecho aportaciones de capital y hemos puesto las capacidades de nuestros equipos para intentar ayudar al Oviedo. ¿Usted cree que el Oviedo, si no estuviésemos súper implicados, hubiese podido fichar a un jugador como Viñas? Creo que sería imposible. Viñas se venderá por una gran cantidad. Pachuca ha venido al Oviedo a intentar aportar. ¿Cree que al Pachuca o al León les gusta que jugadores buenos vayan al Oviedo? Yo no he ganado dinero con el Oviedo; al contrario, no he parado de invertir. Tenemos que ser responsables administrando equipos. El día de mañana no puedo permitir que el Oviedo deba dinero o esté quebrado. Esa es una línea roja.

¿Se trata de reinvertir?

Claro. Por eso digo que el lema es sencillo: si no hay generación de negocio para reinvertir en el propio equipo, nada funciona. Lo que genera el Oviedo va para el Oviedo y para nadie más. Por eso me ha dolido ver lo de "más fútbol y menos negocio", porque creo que no se ha entendido bien ese lema. Voy a hacer una pregunta muy clara a cualquier aficionado del Oviedo que lea esta entrevista. ¿Usted pensaba que el Oviedo, en cuatro años, iba a estar en números positivos, que iba a jugar una final de play-off y que iba a ascender a Primera División? Creo, sinceramente, que poca gente lo pensaba.

¿Y por qué cree que todo el apoyo que tenía Pachuca, y su figura, ha caído este año más allá de lo deportivo?

Porque tenemos que reconocer nuestros errores. Fichamos a Carrión y no estuvimos nada acertados en la planificación, apostando por jugadores que no resultaron. Esos son nuestros errores, indiscutiblemente.

¿Cómo va a volver a ilusionar al oviedismo?

No volviendo a cometer los errores que cometimos y siguiendo invirtiendo para traer buenas incorporaciones. No tenemos que traer diez o doce jugadores, sino cuatro o cinco. Y debemos seguir creciendo en la parte comercial para tener un club saneado y rentable. Hay que conformar una plantilla súper competitiva y para eso necesitamos ingresos. Esto es muy sencillo: trabajar, acertar con el entrenador y traer buenos refuerzos, pero quizá no tantos.

¿Tiene decidido el entrenador?

Tengo una lista de tres o cuatro candidatos que estamos estudiando con mucho detenimiento, viendo sus fortalezas y debilidades. Tenemos que acertar, pero hay que decidirlo pronto. Es lo más importante.

¿Calero está en esa lista?

No puedo decir nombres, tampoco de jugadores. Si tuviésemos uno solo, lo diríamos.

¿Y el estilo?

Debe conocer el fútbol español, pero tenemos que calibrar bien el momento y saber lo que ahora necesitamos.

¿El que más le gusta está libre?

Me gustan los tres o cuatro perfiles que tenemos. Insisto: debemos hacer un análisis profesional para saber cuál es el indicado en este momento. Me encantaría un entrenador con presión alta y fútbol ofensivo, pero ¿qué pasa si no tiene el liderazgo adecuado para dirigir la plantilla? Necesitamos liderazgo y personalidad para devolver la ilusión al Oviedo. Le aseguro que quien escojamos dejará contenta a la gente.

En su comparecencia mencionó a Berizzo. ¿Es una posibilidad?

No. A mí me encanta Berizzo. Tiene mucha experiencia y una gran carrera internacional, conoce el fútbol español, pero ahora mismo no es una posibilidad para entrenar al Oviedo. Fíjese que incluso lo veo como director deportivo; me encantaría. Pero él quiere seguir siendo entrenador y tiene propuestas.

¿Y de director deportivo le gusta Rubén Reyes?

Sí, me gusta, pero tiene un gran contrato en Grecia y es imposible. Claro que me gusta. Me encanta Rubén, lo considero amigo y hablamos mucho de fútbol. Ahora tiene un gran contrato.

¿Hay plazo para fichar director deportivo?

No. Ahora mismo lo más importante es el entrenador y en eso sí que ponemos plazo. Lo normal era que ya tuviésemos director deportivo, pero ha pasado lo que ha pasado y no nos podemos frenar.

¿Qué hace Rafael Monge en el Oviedo?

Es la persona que me apoya todos los días en cuestiones relacionadas con jugadores, contrataciones y situaciones del día a día. Es un buen negociador, tiene olfato y supone un gran apoyo. No sé de dónde salen tantas críticas, porque es una ayuda para Pachuca. Yo le digo, por ejemplo: "Rafa, ve con Almada y arregla esto"; o "Rafa, ve con este jugador y soluciona esto". Es un apoyo. Él contrató a Alemão, por poner un ejemplo.

¿Se arrepiente de haber fichado a Borbas?

No salió bien, es innegable, pero tengo confianza en él como jugador de futuro. Voy a intentar que venga a Pachuca. Estoy de acuerdo en que no salió bien, igual que ocurrió con Forés. También digo que de delantero teníamos a Viñas, que a ver quien lo quitaba. La locura fue ponerlo de extremo durante varios partidos.

¿El año que viene habrá jugadores del grupo que puedan venir al Oviedo?

Si existe la oportunidad de incorporar buenos jugadores y el técnico los quiere, claro que seguiremos apoyando. Esa fórmula ha funcionado y puede volver a funcionar.

¿Qué va a pasar con Hassan?

Hassan me encanta. Es un jugador que tiene que madurar más, pero posee unas cualidades increíbles. Veremos qué pasa. Si llega una buena oferta y él quiere irse, tendremos que valorarlo.

¿Se imagina la venta de Reina, Escandell o Chaira?

Yo no querría vender a ninguno de ellos, pero no puedo asegurarlo. Si alguien viene, paga la cláusula o una cantidad cercana y el jugador quiere irse no puedes hacer nada. Si Hassan viene y me dice que quiere irse a la Primera División italiana y nos pagan, ¿qué le digo? Con el resto pasa lo mismo. Veremos qué sucede con cada jugador.

¿Cómo está funcionando ahora el Oviedo?

Acabo de hablar con Martín, que precisamente está cerrando la entrada de un nuevo patrocinador. Hablo constantemente con todos los responsables del club, sin parar.

¿Y se puede llevar bien un club a distancia?

Tampoco estoy en persona en León ni en Chile. Tengo gente muy capaz. Martín Peláez es el presidente ha hecho una labor extraordinaria. Yo no soy el presidente del equipo, soy el presidente del Grupo. Cuando ya no pude estar tan pendiente del día a día de Pachuca, puse a mi hermano Armando al frente. Pues ahora es lo mismo.

Pero usted, siendo presidente del Grupo, está encima de muchas cosas.

Sí, pero de otras no, porque no es mi función. Por eso confío en mi equipo. Otra cosa es que supervise operaciones que considero muy importantes. Ya no tengo edad para estar pendiente todos los días de miles de detalles. Si alguien cree que Jesús Martínez se ocupa de todo, se equivoca, porque ese modelo sería inviable. Nuestro modelo consiste en estar pendientes de todos nuestros equipos, pero cada uno con su propia estructura. Nuestro modelo, ahora que tanto se critica, es reconocido. Hemos tenido un descalabro muy triste, sí, y me duele en el alma. Pero también hay que ver lo que pasa en el mundo. Ahora mismo se discute a Florentino Pérez después de haber ganado tres Copas de Europa consecutivas. Yo no soy el más listo ni el mejor, pero tampoco el peor. Somos gente íntegra, que ha invertido y que seguirá haciéndolo. Claro que me duele el descenso y claro que me duele que me digan que no sirvo para nada. También le digo que empresarios asturianos me han llamado para trasladarme su apoyo.

Si pudiese volver atrás, ¿repetiría aquella rueda de prensa?

Pues probablemente sí. Así soy. Soy ganador y así lo sentí. Creo que en el Oviedo hemos hecho un buen trabajo en términos generales y ahora, con el descenso y los errores que tuvimos, hemos recibido una lección de vida. ¿De qué me sirve volver atrás y pensar ya que si hice esto o aquello? Solo para no repetir errores deportivos, porque los ha habido. Y quiero decir otra cosa: la afición del Oviedo se ha comportado de manera excepcional. Es un ejemplo a seguir y este año, que ha sido tan complicado, ha dado una lección de oviedismo.

¿Cómo lleva las críticas?

Es verdad que existe alguna crítica malintencionada, porque en la historia del Oviedo hay cosas del pasado que han quedado grabadas. Hay gente que tiene envidia por no poder estar en el Oviedo y actúa con muy mala intención y creo que la crítica debe ser equilibrada. Insisto: no somos los mejores, pero tampoco los peores. Y los resultados están ahí. Si hubiese comprado el Oviedo en Primera División, habríamos hecho un pésimo trabajo. Pero llegamos en Segunda y en cuatro años lo posicionamos para competir, además de reactivar la ilusión. No me olvido de aquel maravilloso día del ascenso. La afición del Oviedo es de diez y sabe recompensar a la gente trabajadora.

¿Hay plazo para decidir qué pasa con Cazorla?

No. Cazorla tiene que disfrutar ahora y descansar, porque lo ha pasado muy mal. No lo digo exagerando: hemos pasado momentos muy duros. He visto llorar a mis hijos y a mi esposa por el descenso del Oviedo, pese a que no somos nacidos allí. Pero hay que seguir adelante.

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