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“Humildad”, “unidad” y “competir como bestias”: la receta de Calero para resetear al Oviedo

"Me gusta de mis equipos el equilibrio, aunque alguno lo confunda con ser defensivo; jugaremos bien, pero no será en dos días", indica el entrenador azul

Julián Calero

Julián Calero / Irma Collín

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Nacho Azparren

Nacho Azparren

Oviedo

Ya en su primer mensaje como entrenador del Oviedo, a través de sus redes sociales, Julián Calero se había encargado de resaltar un concepto, la "humildad", para ir avisando al personal del reto al que se enfrenta el Oviedo en su regreso a Segunda. Ayer, en su puesta de largo en el Carlos Tartiere, acompañado en el estrado por Martín Peláez y Agustín Lleida (presidente y director general respectivamente), primero, y por sus ayudantes Pedro Hernández y Roberto Ovejero, después, el de Parla se mostró encantado con la oportunidad de dirigir al Real Oviedo. Pero también aprovechó la ocasión para empezar a lanzar los primeros mensajes sobre su método y el Oviedo que se espera ver bajo su tutela.

Pies en el suelo

Parecía Calero haber preparado a conciencia su discurso de presentación pues ya en su introducción mencionó dos palabras clave: humildad y unidad. Sabe el parleño por dónde debe empezar a asentar su proyecto. "Venimos con la mochila cargada de ilusión y de energía positiva, y la transmitiremos al club. Sé que el Oviedo ha pasado un año complicado y hay que saber resetear, pasar el parabrisas y mirar hacia adelante. Llegamos con una palabra por encima de todas: humildad. Eso tenemos que trasladarlo al campo, con sacrificio y una idea de juego. Nuestra afición es extraordinaria, no es lo que falló el año pasado. Y quiero seguir teniéndoles al lado. Toca volver a competir como bestias en Segunda".

Sobre su regreso a Oviedo 10 años después, tras ser asistente de Fernando Hierro, indicó con sorna que "la diferencia es que soy más mayor, me han salido arrugas. He visto cambiado el club, el estadio, más gente trabajando… Y eso es signo de crecimiento. Son 10 años más de experiencia, he tenido aventuras, y la madurez es importante. Lo que no ha cambiado es la ilusión. Tenemos que trasmitir esta limpieza en nuestras cabezas al entorno". Y habló sobre el papel de favorito que jugará el Oviedo tras su descenso: "Pasa todos los años, los que bajan son favoritos, pero una cosa es lo que se diga y otra lo que nosotros transmitimos. No me preocupa pero sí me ocupa tener los pies en el suelo. Como diría Luis Aragonés, al que le tengo un cariño tremendo, tenemos el culo pelado, como los monos".

Su idea de fútbol

La elección de Calero por parte del Grupo Pachuca se basa en su trayectoria y su capacidad para exprimir a sus equipos. El entrenador también defiende que su estilo puede casar con la sensibilidad de Jesús Martínez, con el que ha hablado estos días antes de la firma del contrato. "Hemos tenido una conversación sincera, buena. Me gusta porque los dos vamos de cara. Le expliqué que mis equipos compiten, pero que también juegan bien. Me gusta de mis equipos el equilibrio, aunque alguno lo confunda con ser defensivo. O se hace un estereotipo. Otra cosa es qué herramientas tengo y qué puedo hacer. Lo adaptaré a los que tenga. Pero lo primero es que mi equipo compita bien. A partir de ahí, jugaremos bien, pero no será en dos días", advirtió.

Cazorla y la plantilla

Uno de los asuntos candentes en la actualidad azul es qué sucede con su capitán. Calero relató ayer que tiene una charla pendiente con Santi Cazorla para saber qué sucede con su futuro: "Opino lo mismo que todo el mundo, que es un futbolista que ha marcado una época. Es un tipo extraordinario y sé lo que significa. No he hablado con él pero lo haré, es muy importante. No sé su planteamiento. Quiero ser respetuoso, reitero las palabras de Jesús: se ha ganado el derecho a decidir".

Con Cazorla como duda, más interrogantes se ciñen sobre el futuro de hombres importantes con contrato, como Aarón, Reina, Chaira o Hassan. Calero reconoció que «habrá movimientos, pero con los que se queden iremos de verdad. Será un equipo bonito. Todo se mueve por criterios deportivos pero una o dos salidas puede ser por ajustar los números. Vamos a ir a ganador. El club peleará las condiciones económicas y veo decisión y ganas». E insistió: «Los jugadores buenos hay que retenerlos, pero no siempre se puede. Y el tope nos comprime a todo. Hay que tener intuición para quedarnos con el máximo de jugadores buenos, a ver cuántos somos capaces. Ahí empieza la maniobra de la dirección deportiva ver cómo montamos el equipo».

Sobre la plantilla sí lanzó una idea concreta, la de la extensión de la misma. «No me gustan las plantillas largas porque no le das espacio a la cantera», una línea que coincide con la expresada por el club ya hace algunas semanas de apoyar la plantilla del primer equipo con los chicos del Vetusta. Este sistema, además, permitiría ahorrar salarios en determinados puestos, pudiendo apostar fuerte en zonas del campo llamadas a marcar diferencias, como la delantera o los pivotes.

Segundas partes

Para finalizar, a Calero se le ofreció la oportunidad de lanzar un último mensaje. Algo que no dejó pasar: «Aunque digan que las segundas partes nunca salen bien yo sí he visto algunas buenas, como El Padrino 2 y Terminator 2. Ojalá que todos montéis en el barco y que todos estén orgullosos de ser azules». n

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