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"La sonrisa de Cazorla seguirá por el Tartiere": los excompañeros de cantera de El Mago recuerdan al llanerense, un tipo "único"

Jairo, Robi Toral y Piero, compañeros del llanerense en las inferiores del Oviedo, lo recuerdan con cariño: "A Santi lo cedieron al Astur por pequeño y a mí, por malu"

Cazorla (agachado, a la izquierda) con el juvenil del Astur

Cazorla (agachado, a la izquierda) con el juvenil del Astur / LNE

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Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

Oviedo

La retirada de Santi Cazorla sigue dejando reacciones en el mundo del fútbol asturiano. Y, sobre todo, entre quienes crecieron junto a él en las categorías inferiores del Oviedo. Jairo, Piero Manso y Robi Toral, dos de los futbolistas más recordados de aquella generación azul, coinciden en dos cosas: la retirada del llanerense les ha pillado por sorpresa y llega demasiado pronto. Los tres hablan del Mago con nostalgia. Los tres, también, con cariño. Es normal. Eran los tres escuderos del llanerense, tanto en los campos de tierra de la época, como fuera de ellos.

Jairo recuerda con especial cariño una etapa clave para la formación del capitán azul. Ambos fueron cedidos por el Oviedo al Astur, en División de Honor Juvenil, en una temporada que marcó a ambos. "A él lo cedieron por pequeño y a mí por malu", bromea Jairo. "Hicimos una temporada buenísima. Había buen equipo. En cuanto la cogía Santi, el partido cambiaba por completo, era brutal. En aquel equipo fue donde creció. Luego volvió al Oviedo y ya la rompe".

Sobre aquel Astur, Jairo recupera la memoria de un equipo modesto que sabía plantar cara a rivales muy superiores. "Jugábamos contra Deportivo, Celta… Éramos inferiores, pero les ganamos a muchos de ellos. Cuando lo pasábamos mal, Santi agarraba el balón, la aguantaba en el córner y no se la quitaba nadie. Era brutal. Se zafaba de los defensores, conseguí algún saque de esquina... Pero nunca fallaba", explica. "Solo tengo agradecimiento hacia él. Que haya querido acabar la carrera en nuestro club del alma es un lujo para nosotros".

Para Piero, su fiel amigo, sin embargo, reconoce que la retirada le ha dejado un sabor amargo. "Me enfadan un poco las formas por parte de el club , pero pienso que debería haberse retirado tras el ascenso. Con su regreso captó mucha expectación y ha conseguido que mucha gente se haga del Oviedo. Todavía recuerdo que en el club nos buscaron salida por nuestro desarrollo tardío, pero con Santi fue con el único con el que se equivocaron", bromea.

Dani Calvo, Reina, Costas, Nacho Vidal y Aarón visitaron ayer a Cazorla en Llanes

Dani Calvo, Reina, Costas, Nacho Vidal y Aarón visitaron ayer a Cazorla en Llanes / Mamba Playa Ballota

Robi Toral, otro de los compañeros y grandes amigos de Cazorla desde niños, piensa bastante parecido. Ya lo comentaron por el grupo de Whatsapp que tienen todos aquellos canteranos azules, cuando leyeron la noticia de que el llanerense decidía colgar las botas,. "Me pilló por sorpresa. Tenía todas conmigo de que iba a seguir, pero no ha sido así. Su intención, creo, era esa", asegura. Toral, muy tocado, no oculta lo que supone para él el adiós del llanerense. "Se va el mejor futbolista de mi generación, y que encima es mi amigo. Se cierra un círculo de todos los que seguimos, y la pena es que se retira a un nivel altísimo. No es la retirada que esperábamos porque él tenía ganas de continuar".

Y, como Jairo, Piero, Toral también es claro sobre lo que la marcha de Cazorla como jugador supone para el Oviedo. "Es un palo gordo para el club. Deja vacío y tristeza. A ver qué decisión toma ahora", explica en referencia al futuro rol del mago en el club, todavía por definir. Su despedida, sin embargo, la envuelve en una imagen que siempre ha caracterizado al doble campeón de Europa. Incluso, en aquella época en la que tanto Piero, como Robi, Jairo y Cazorla, acudían, tras disfrutar de la calidad del Mago sobre el verde, (aunque a ninguno de los cuatro les faltaba) a la discoteca Stravaganza, un local de moda entre los adolescentes de Oviedo en los 90, en la cual no les dejaban entrar porque decían que no teníamos la edad. En aquella época, Santi ya era el futbolista feliz que todo el mundo conoce. Y eso es lo que dejará como legado. "Su sonrisa seguirá por el Tartiere", desliza Toral.

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