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Santi Cazorla se sincera tras su retirada del Real Oviedo: “Yo me veía para jugar, pero me han hecho ver que no tengo el rol que quiero tener”

“La opinión del míster para mí era decisiva y la conversación que tuvimos me ayudó a tomar la decisión. Él fue sincero conmigo”, explica la leyenda azul

Santi Cazorla se sincera tras su retirada del Real Oviedo: “Yo me veía para jugar, pero me han hecho ver que no tengo el rol que quiero tener”

Real Oviedo

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Javi Viso

Javi Viso

Tan solo unos días después de causar un terremoto en el mundo del fútbol con su retirada del Real Oviedo, Santi Cazorla eligió despedirse en su casa, en el Carlos Tartiere, con una charla distendida con seis periodistas que cubrieron su carrera y su paso por el club. El Mago de Fonciello reflexionó sobre su salida, sus planes de futuro y valoró el momento actual de la institución carbayona. “Son días en los que estoy asimilando lo que me toca vivir ahora, sabía que algún día iba a llegar y tengo que afrontar lo que viene”. 

Su retirada. “Mucha gente se ha quedado sorprendida de que me retire. Es verdad que seguía teniendo el amor y las ganas por seguir jugando, creo que podía ser importante sobre todo tras el descenso a Segunda. Creo que en primera me hubiera quedado un poco grande quedarme en el club. Las circunstancias son las que son y hay que respetar todas las partes”. 

Ha recibido mucho cariño. “Es difícil quedarse con un solo mensaje de agradecimiento. Empecé a recibir muchísimos mensajes y reconozco que se me cayó alguna lagrimilla. Era difícil no emocionarse, pero en especial me quedo con el de mi hijo que hizo una publicación y me hizo ver que había merecido la pena todo el esfuerzo que hice durante mi carrera”. 

¿Tienes la sensación de que el club no hizo todo lo posible para que siguieras? “Yo me veía para jugar, si hubiera tenido lesiones o sufriendo muchísimo a nivel físico… pero fue al contrario. Acabé jugando, tuve buenas sensaciones y tenía la espinita de volver a intentarlo un año más. Muchas veces cuando se dice ‘él decide’ no es así. Esto no es jugar con amigos en un colegio, se trata de representar a un club y estar todos convencidos de que hay que ir todos a una, y es verdad que he sentido algunas cosas durante la temporada pasada que me han hecho ver que no tengo el rol ni la importancia que yo decido tener. Es respetable y no hay nada que reprochar”.

¿Cómo fue ese proceso hasta la retirada? Durante la temporada hubo un momento que tenía claro que me retiraba porque no participaba en muchos partidos y veía que no era importante. No quería ser una carga para el club, era una sensación que yo tenía. Luego la plantilla me dijo que esperase al verano, que no me precipitase y les decidí hacer caso. En el Bernabéu digo que no sé que voy a hacer, que quería disfrutar el final de la temporada. Hubo momentos que variaron en ese sentido. Decidí esperar hasta última hora para ver que quería el club y por eso paré la despedida”. 

¿Ha influido el cuerpo técnico en tu decisión? “Es una decisión mía personal de lo que yo siento.Todos han tenido respeto y me han dicho las cosas claras, pero la decisión la tomo yo. Si no voy a tener un rol que yo creo que es el idóneo o voy a ser un problema, yo voy a apartarme. Es una decisión totalmente personal porque no voy a tener el rol de ser importante”.  

¿Ha hablado con Jesús Martínez? “El día de la despedida sí se pusieron en contacto conmigo. Jesús me llamó, pero ese día tuve muchas llamadas, desconecté del teléfono y no pude contestarle. Nos intercambiamos mensajes de agradecimiento mutuo. Ha sido una relación de respeto y amistad que hemos tenido durante estos tres años y estoy totalmente agradecido de como me ha tratado la directiva. También quiero agradecerles que hayan estado pendientes de mí en estos momentos”. 

La conversación con Julián Calero. “La opinión del míster para mí era decisiva porque es el que va a llevar el timón del equipo. He tenido una relación corta, pero intensa y sana. Hemos tenido una conversación hace pocos días y me ha dicho lo que él piensa y eso me ha ayudado a tomar la decisión. Él fue sincero conmigo, porque estaba en un momento de dudas y me ayudó a tomar la decisión”. 

¿Qué sentiste ayer en el primer entreno del equipo sin ti? “Siento cosas difíciles de asimilar porque es verdad que no estoy en el día a día allí, pero sigo al equipo en redes sociales, veo a mis compañeros, y tienes ese gusanillo porque todavía lo sientes. Lo llevo de la mejor manera posible, intentando estar más alejado y menos al corriente porque me gustaría seguir jugando al fútbol. Voy a sentirme siempre futbolista y hay que vivir con ello”. 

Tus planes de futuro. “Agradezco al Oviedo que me abran las puertas, pero ahora tengo la cabeza en modo futbolista y no es momento de pensar lo que quiero hacer. A corto plazo no tengo ninguna decisión tomada en ningún sentido y no voy a empezar a trabajar en el club. Quiero tomarme un tiempo, ver qué me apetece, qué proyectos me salen y en base a eso decidir. Ahora mismo no pienso en ello”. 

En unos años, ¿en qué parcela te ves más? “Me veo en el verde porque al final mi vida es estar aquí abajo. Voy a formarme y abrir otros campos para saber qué me gusta de verdad. Pero a día de hoy te diría que me gustaría estar en un staff, convivir con los futbolistas y sentir la adrenalina de estar cerca de un terreno de juego. Creo que voy a tirar por ahí pero abriré todos los campos”.

¿Te planteaste acabar la carrera en otro equipo? No, para nada. Mi sueño era acabar en mi casa, daba igual que me hubieran llegado ofertas o no. No he tenido ninguna duda ni me he planteado seguir jugando a fútbol fuera de Oviedo. Cumplí el sueño de niño de terminar en casa, la etapa se acaba aquí y así iba a hacer”. 

¿Te arrepentiste en algún momento de volver? “Al contrario, tenía que haber vuelto antes. Fue la mejor decisión que he tomado en mi vida, fueron tres años increíbles, aunque el descenso fue duro. Estos tres años han sido maravillosos a nivel personal, incluso mejor de lo soñado cuando había venido. Poder ascender después de tantos años siendo partícipe es algo que no olvidaré nunca”. 

¿Qué te dijo el vestuario? “No he tenido mucho tiempo porque tuve la reunión el jueves y los compañeros tuvieron las pruebas físicas el sábado. Tenía que tomar una decisión antes del fin de semana y tampoco sabía lo que iba a pasar. Al día siguiente hablo con varios compañeros y vinieron a verme a Llanes, donde veraneo con mi familia. No les pude avisar con mucha antelación porque todo ha ido muy rápido”. 

La falta ante el Almería. “Ese día, no sé por qué, tenía ese feeling de que iba a salir bien y de que iba a ser importante. Tuvimos la suerte de tener esa falta en la frontal, que pudiese entrar y sirvió para meter al equipo en la final del play-off. Es un momento único e irrepetible que tendré para mí toda la vida. Junto al penalti de la final ante el Mirandés, han sido los dos momentos más especiales a nivel profesional en este club. Pasado el tiempo y retirado me daré cuenta de todo lo que viví”. 

El gol ante el Mirandés. “La noche anterior a la final tenía intuición de que podía haber un penalti, se lo dije a los compañeros. Le pregunté a los porteros que mi idea era tirarlo al medio y me dijeron que iba a ser gol 100%. Fue un momento bonito y son detalles que demuestran que había un vestuario bonito. También fue clave para subir a Primera”. 

Elige tres momentos de toda tu carrera. “El ascenso con el Oviedo lo pongo en el número uno de todo lo que he vivido, y me quedaría también con la primera Eurocopa de 2008 y con mi debut con el Villarreal en Primera División”. 

El gran bloque del año del ascenso se quebró el pasado. “Completamente. Los grandes equipos ganan porque tienen grandes bloques. El PSG tenía a Mbappé, Neymar y Messi y no ganaron la Champions, sin ellos parece que es un grupo que va todos a una. Los bloques ganan campeonatos y títulos. La Selección con lo que ganamos todo teníamos estrellas pero era un grupo unido que matábamos unos por otros, Eso se palpaba en el Oviedo. Hacías una comida de equipo y no se iba nadie para casa, los grandes grupos son los que consiguen los objetivos". 

El equipo se queda sin gente de la casa. “Lo de Lucas a mi me duele por la relación que tengo con él y porque llevaba desde niño en el club. Era un referente para mí, el mejor ejemplo y espejo en el que mirarse para los jóvenes porque ha hecho carrera en el club de su vida. Nunca ha dado problemas, ha dado el nivel futbolisticamente y me hubiera gustado que se retirase en el Oviedo. Hay que desearle lo mejor y ojalá haya más Lucas en el Oviedo". 

Guillermo Almada. "Mi relaciones con los entrenadores siempre han sido buenas. Se han dicho muchas cosas, pero yo he tenido relación respetuosa con todos. Almada fue sincero conmigo y me dijo que para lo que él quería igual no iba a ser todo lo importante que yo quería. Para mí fue duro porque hubo moementos difíciles a nivel personal, pero también a nivel colectivo. Ver al equipo cada vez más lejos me hacía sufrir más porque no participaba, no podía ayudarles y me sentía un poco culpable de la situación que estaba pasando el equipo. También por eso doy el paso de retirarme porque no quiero que vuelva a ser así".

¿Te arrepentiste de renovar en Primera? "No, para nada. Era lo que quería y siempre que tomo una decisión es porque realmente lo siento así. En aquel momento consideraba que podía seguir jugando al fútbol. Me decían que era el escenario perfecto para mi retirada, pero me apetecía jugar con el Oviedo en Primera independientemente de que saliese bien o mal. No me arrepiento aunque luego a nivel colectivo haya salido mal".

¿Cómo llevas el proceso de tu hijo Enzo? "Ahora espero que no le afecte nada. Él tenía la ilusión de que yo sigiuiera un año más, pero quiero que este tranquilo, que disfrute. Está en un momento muy bonito de su carrera deportiva y entra en una categoría en la que más va a disfrutar (juvenil). Solo quiero que disfrute, ayudarle, apoyarle y que lo alargue lo maxímo posible. Espero que no le afecte mucho esta decisión de no continuar. Ahora se me abre una etapa que es de disfrutar de él y de estar mas cerca de la familia". 

¿Qué pasos tiene que dar el club para mejorar? "A Pachuca le diría que haga caso a la afición. Estos no fallan, van más de 26.000 abonados pese al descenso. Hay que tenerlos contentos, trayendo gente que se deja la vida por el club. Ellos han vivido la cara buena del club subiendo a Primera y luego un poco la división por cosas que no han hecho bien. Hay que intentar mejorar, yo he hablado con Martín (Peláez) muchas veces de esto porque tengo una buena amistad y ellos son conscientes. Ahora hay que volver a convencer a la gente y que se vuelvan a ilusionar haciendo una gran plantilla con un gran entrenador, pero eso hay que demostrarlo sobre el terreno de juego. Recuperar la identidad con el aficionado es importante". 

Sensaciones sobre el césped en Primera. "Es más complicada, pero creo que hubo momentos que mi posición debería haber sido más cerca de los centrales para sacar la pelota. Con Almada me veía más de segundo punta porque creía que ahí tenía menos esfuerzo físico. Estas últimas temporadas en mi carrera deportiva me sentía más válido jugando de pivote, más cerca de los centrales, porque creo que era más válido ahí. De joven siempre me gustaba estar más cerca del área, pero las circunstancias hacen que tengas que rearmarte en ese sentido y creo que podría haber aportado más en otras posiciones. He intentado ayudar al equipo en todo lo posible, momentos mejores y peores. Salir muchas veces desde el banquillo no es fácil, y más a una edad. Muchas veces salía con marcador a favor y era para defender el área porque tampoco éramos un equipo de tener la pelota. Hubo momentos que sufría un poco porque al no tener la pelota soy menos aprovechable".

¿Cuánto te ha pesado la sensación de no querer fallarle a nadie en el Oviedo? "Es una mochila que he llevado porque el cariño que me dan es imposible de devolver. Es una autoexigencia que tenía que estar al 200% todos los días. Ha habido momentos que me he autoexigido mucho, de que tenía que estar al 200% todos los días. Creo que se lo debo a la gente por cómo me han tratado durante este tiempo. Me crié aquí y siento este club como el resto, soy un symmachiarii más".

Un momento con el que te quedes del año pasado. “Recuerdo jugar contra el Madrid y el Barcelona y fijarme en esa gente, que habían visto muchos partidos de Tercera, viendo a su equipo competir. Me tocó jugar contra el Barcelona como titular con el equipo de mi vida. Son momentos muy especiales y ver esa ilusión al inicio de la temporada fue muy bonito”. 

Un mensaje final. "Me gustaría acabar agradeciendo. Agradeciendo a Pachuca, por haberme dado la oportunidad de volver a casa y acabar mi carrera aquí. Si ellos no me hubiesen llamado, no hubiese sido posible. Hemos pasado tres años muy bonitos yendo de la mano, con momentos mejores o peores, pero yendo de la mano. Agradeciendo a mis compañeros, porque muchísimos de ellos ya son amigos. Me han ayudado muchísimo en el día a día. Y a agradeciendo a todos los trabajadores del club, que en el día a día hemos hecho una piña, hemos disfrutado y sufrido y hay que mirar por los de casa también, arrimando el hombro. Y sobre todo a la afición, claro. Sin ellos el Real Oviedo no existiría y he sido un privilegiado formando parte de esta historia, ahora lo haré de otra manera. Seguiremos sufriendo juntos".

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