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Carlos Domínguez, la pieza que está cerca de reforzar la defensa: así ha sido la operación que lo podría llevar cedido al Real Oviedo

El club azul ultima la cesión del defensa vigués, de 25 años, un viejo anhelo de la dirección deportiva para reforzar el eje de la zaga

Carlos Domínguez

Carlos Domínguez / FDV

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Joaquín Alonso

Joaquín Alonso

El Real Oviedo está cerca de sumar un nuevo central a su plantilla con la cesión de Carlos Domínguez, procedente del Celta de Vigo, en una operación que llevaba semanas cocinándose, tal y como avanzó LA NUEVA ESPAÑA en exclusiva el pasado 17 de julio. El defensor vigués, de 25 años, está cerca de reforzar el eje de la zaga carbayona de cara a una temporada en la que el equipo de Julián Calero aspira a pelear por el ascenso inmediato después del descenso certificado la pasada primavera.

La historia de esta operación arranca en julio, cuando este periódico adelantó que el Oviedo había puesto sus ojos en Carlos Domínguez como una de las piezas para reforzar una defensa que el club consideraba, y sigue considerando, una prioridad absoluta en este mercado. La dirección deportiva azul llevaba semanas analizando distintas alternativas para completar una retaguardia que iba a afrontar un curso de máxima exigencia, y el perfil del central gallego —juventud, experiencia ya contrastada en Primera División y margen de crecimiento— encajaba a la perfección con lo que buscaba el cuerpo técnico. De hecho, Domínguez es un viejo anhelo de la dirección deportiva azul, que ya lo intentó fichar hace dos temporadas.

El problema, sin embargo, no estaba tanto en convencer al jugador como en las circunstancias del propio Celta de Vigo. El conjunto gallego, consciente de que Domínguez venía de disputar su peor temporada desde que es futbolista de la primera plantilla —apenas ocho apariciones en Liga y en torno a 600 minutos repartidos a lo largo del curso, sin apenas protagonismo en los dos últimos meses de competición, quedando como el sexto central más utilizado por Claudio Giráldez—, no tenía inconveniente en facilitar su salida. Pero antes de dejarle marchar necesitaba cerrar la llegada de un recambio garantista para no quedarse corto de efectivos en la defensa.

Esa pieza llegó la semana pasada. El Celta cerró la incorporación de Abdoulaye Faye, central senegalés de 21 años que llega cedido desde el Bayer Leverkusen. En cuanto esa llegada quedó atada, el camino para que Domínguez saliera cedido se despejó definitivamente, y las conversaciones con el Oviedo, que ya estaban avanzadas, se aceleraron hasta desembocar en el acuerdo actual.

Durante estas semanas de negociación, Carlos Domínguez ha tenido sobre la mesa varias alternativas para salir de Balaídos, dentro y fuera de España. Pese a esas opciones, el central siempre situó al Oviedo como su destino preferido, un factor que ha facilitado que las partes puedan llegar a un entendimiento sin necesidad de una pugna prolongada por sus servicios. El propio jugador, formado en la cantera céltica de A Madroa desde categorías inferiores y con debut en Primera División en mayo de 2021, tiene contrato con el Celta hasta 2028 y un valor de mercado en torno a los tres millones de euros, por lo que su salida está cerca de resolverse vía cesión y no mediante un traspaso que hubiera exigido un desembolso mayor por parte del conjunto azul.

Para el Oviedo, la llegada de Domínguez responde a una necesidad que el club llevaba tiempo arrastrando. Julián Calero contaba hasta ahora, en el centro de la defensa, prácticamente en exclusiva con David Costas y Dani Calvo como pareja de centrales de garantías, con Marco Esteban, canterano procedente del filial, llamando a la puerta tras una buena pretemporada pero sin el rodaje necesario todavía para asumir galones en Segunda División. Con esos efectivos, el Oviedo necesitaba un central como el comer: cualquier lesión o sanción en esa demarcación hubiera dejado al equipo con una alternativa de urgencia y poca experiencia contrastada. La llegada de Domínguez permitiría a Calero afrontar el curso con centrales de nivel y perfiles complementarios.

Si la operación termina cerrándose, la incorporación del vigués podría cerrar, en principio, las necesidades del Oviedo en esa posición, aunque todo quedará supeditado a lo que ocurra en las últimas semanas del mercado, tanto en lo relativo a posibles salidas como a la evolución de otras operaciones que el club sigue trabajando en otras demarcaciones. Lo que sí parece asegurado es que Carlos Domínguez, un central formado en Primera División y con experiencia ya en la máxima categoría del fútbol español, aporta un perfil distinto al del resto de la zaga azul: capacidad de salida de balón, pierna zurda y la ambición de recuperar la continuidad que no ha tenido esta última temporada en Vigo.

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