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17 años, cero vértigo; así es el debutante del Oviedo Enzo Pérez: "Es mucho más maduro que los chicos de su edad"

El pivote, hijo de Óscar Pérez y canterano desde el prebenjamín, culminó su crecimiento en el Tartiere

"Va a ser futbolista", resumió Julián Calero la primera vez que le pidieron referencias

Enzo Pérez, en su estreno.

Enzo Pérez, en su estreno. / Real Oviedo

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Nacho Azparren

Nacho Azparren

Oviedo

Lo que más llama la atención de primeras es su aplomo. El balón circulaba de lado a lado a ritmo endiablado, con el partido amenazando romperse, algo que parecía ayudar más al Granada que a un Oviedo que daba algún síntoma de desesperación. Pero a Enzo Pérez (Oviedo, 2008), hijo del exfutbolista azul Óscar Pérez, no le pesó el momento, aunque fuera el primero para él. El de su estreno. Asumió con naturalidad su entrada al campo, pidió la pelota y dio la calma necesaria para ese intento de arreón final que tampoco pudo deshacer el 0-0 con el que los de Calero echaron a andar en la Liga. Eso de pedirla y pausar el juego es algo normal en cualquier medio centro. No tanto en alguien que no ha cumplido la mayoría de edad.

Lo primero que llama la atención de Enzo es la edad, no puede ser de otra forma. 17 años tiene. Cuando la mayoría se faja con juveniles de complexión similar, él tiene que ganarse minutos entre hombres. Lo cierto es que, por lo visto en pretemporada y en este estreno, no parece achicarle.

Los que le conocen más de cerca destacan de él su mentalidad, "mucho más madura a la de un chico cualquiera de 17 años". En el Oviedo ponen un ejemplo. A finales de 2025, al canterano se le salió el hombro y tuvo que operarse. La operación quedó programada a dos semanas vista, así que él propuso seguir jugando hasta entonces, con el hombro en mal estado. "Total, si me tengo que operar…". Una opción que se descartó por salud, pero que habla del carácter valiente del joven futbolista.

Fue el pasado verano el que le sirvió para dar el estirón —futbolístico— definitivo. Enzo fue reclutado por Roberto Aguirre para hacer la pretemporada con el Vetusta. En principio, hasta ahí llegaba el plan: entrenamiento con el filial y luego ya se vería, con el División de Honor como lugar más lógico donde seguir formándose. Pero desde el primer día demostró que tenía que quedarse. En el primer amistoso ante el Lugo, ya todos quedaron convencidos de que se quedaría con los de Aguirre, con los que sumó 18 encuentros, 14 como titular; solo la operación en el hombro le impidió gozar de más protagonismo aún.

El estreno en el Tartiere sirve para culminar una carrera modélica en la cantera carbayona. Porque Enzo es uno de los productos más genuinos de El Requexón. Tanto, que entró en la casa azul en prebenjamines, la primera categoría competitiva de fútbol sala, y ha ido escalando por todas las categorías hasta culminar el sábado, con su debut en el escenario principal.

"Va a ser futbolista", resumió Calero su visión sobre el chaval la primera vez que le preguntaron este verano. "Está trabajando bien pero hay que manejarlo. Tiene personalidad, la edad no es un condicionante. El chico tiene que tener la capacidad de saber dónde está y hacer las cosas bien", se extendió en la previa ante el Granada, la que anticipaba su estreno.

Tras los pasos de su padre

Según los datos del historiador azul José Ángel Muñiz Mangas, es la cuarta generación oviedista padre-hijo que sigue ese camino. Los Herrerita forman el caso más productivo, con Eduardo Herrera, el símbolo, reinando en los años 30 y 40, al que sucedieron después tres descendientes: Chus (que jugó también en el Real Madrid), José Luis y Eduardo, estos dos con menos recorrido en la élite, aunque al menos llegaron a estrenarse. Los otros dos casos son los de los García Barrero, con Falín y su hijo Santi, y los Marigil, Quique e Iñaki, sucesores de Julio, a los que ahora se suman los Pérez.

El recorrido de Óscar con el primer equipo del Oviedo se limitó a 15 partidos, entre Primera, Segunda y Copa del Rey, comprendidos entre diciembre de 2000 y junio de 2003. Después, hizo carrera en el fútbol tras sus pasos por Eibar, Córdoba, Bolton, Tenerife, Granada, Cádiz y Racing, además de Caudal y Marino.

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