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Y el Oviedo volvió a sonreír: fin a la sequía 154 días después

Los azules, que no ganaban desde el mes de abril, volvieron a saborear un triunfo oficial y este domingo buscarán acabar con la mala racha ante su público

Alberto Reina celebra su tanto en Balaídos la temporada pasada.  | EFE

Alberto Reina celebra su tanto en Balaídos la temporada pasada. | EFE

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Javi Viso

Javi Viso

Oviedo

El zurdazo de Pablo Sáenz que acabó en el fondo de la red del Belmonte le quitó un peso al Oviedo de Calero y una losa acumulada de la temporada pasada a la afición azul, que llevaba muchos meses sin celebrar un gol. Pero más aún sin disfrutar de una victoria: concretamente 154 días. La última alegría fue el 12 de abril, aquella tarde en la que los de Almada se exhibieron en Balaídos y cosecharon el triunfo más holgado de la temporada (0-3) con un gran Fede Viñas. Desde entonces, el Carlos Tartiere no ha vuelto a sonreír y espera poder saborear una victoria de nuevo en casa este domingo, ante el Burgos.

Esta será la tercera oportunidad en lo que va de temporada para los azules, que no pudieron superar ni al Granada ni al Leganés en el inicio liguero. Dos encuentros en los que los de Calero tuvieron buenos momentos, pero la falta de acierto les condenó. Todo lo contrario ocurrió en el Belmonte, donde se vio un equipo mucho más práctico: menos llegador pero más eficaz. La que tuvieron se fue para dentro y eso es lo que importa en el fútbol.

Desde aquel triunfo en Vigo, que venía precedido de la victoria en casa ante el Sevilla, el Oviedo solo había sumado tres empates: ante el Villarreal (1-1), Getafe (0-0) y el mencionado ante el Granada (0-0). El resto, derrotas ante Elche (1-2), Betis (3-0), Madrid (2-0), Alavés (0-1), Mallorca (3-0) y Leganés. Pero en Albacete todo volvió a su cauce.

Con esos tres puntos, las aguas vuelven a estar tranquilas en El Requexón, donde hoy la plantilla regresa al trabajo cargada de confianza y con la esperanza de poder entrenar con más efectivos sobre el campo. Calero espera recuperar a alguna de las bajas ante el Alba y comenzar a preparar un partido importante ante un renovado Burgos en el que militan los exoviedistas Oier Luengo y Forés. Ganar en casa será el reto para dejar atrás por completo la herencia de Primera.

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