Alimerka, desde hace ya 23 años, apuesta por el apoyo al sector pesquero y compra los primeros bonitos del norte de la temporada. El primer barco Gaztelugatxeko Doniene ha atracado en la rula de Avilés la madrugada del lunes con los primeros ejemplares y la cadena asturiana de distribución ha comprado la primera tina de 91,5 kilos a 350,60 euros el kilo y la cantidad restante de 304,50 kilos a 15,40 euros el kilo.

Vuelve así el bonito del norte a las rulas asturianas y Alimerka ha estado en primera línea de la mano de Armando Prendes, responsable de Pescadería, quien asegura que “es un orgullo para nosotros poder corresponder con el esfuerzo y la excelente labor de los pescadores que cada año nos traen los primeros ejemplares de la temporada”.

Conscientes del contexto que ha acentuado la emergencia social Alimerka dona el total de la compra, tres veces más respecto a años anteriores, a 12 entidades sociales con las que colabora de manera habitual a través de su Fundación. “Nuestro mayor deseo es que los colectivos más vulnerables puedan disfrutar de un producto fresco, de alta calidad y a su vez respetuoso con el medioambiente” afirma Armando Prendes.

Algunos de los primeros bonitos del año en la rula de Avilés. | foto cedida a Lne

La Fundación Alimerka mantiene una estrecha colaboración desde hace años con las 12 entidades sociales que recibirán el bonito del norte. Todas ellas son beneficiarias del programa de donación de excedentes “Alimentos sin Desperdicio“ mediante el cual recogen los productos retirados de la venta por motivos comerciales de los supermercados Alimerka. Además, varias de ellas también reciben apoyo a través del Plan de Asistencia Alimentaria, que consiste en la entrega de vales de compra para canjear en los puntos de venta.

En 2021, Fundación Alimerka ha reforzado su apoyo a las Cocinas Económicas de Oviedo y Gijón y al comedor social AMICOS de Mieres mediante un nuevo programa para el que destinará más de 108.000 euros con los que sufragar el 50% de su gasto anual en alimentos.

Además, el Albergue Covadonga, la Asociación Benéfica Hospital Asilo de Luarca (ABHAL) y la Fundación Siloé han recibido apoyo económico a través de la Convocatoria anual de ayudas de la Fundación para este 2021.

Sor Mª Fernández García (Responsable de Cocina de la Cocina Económica)

El bonito puede salvar la temporada pesquera

En la Nueva Rula prevén que a finales de esta semana comiencen a entrar más barcos con bonito del Norte, una especie de alto valor comercial que salva las cuentas de los pescadores asturianos cada verano. Y es que son muchas las razones que lleva a depoositar este año las máximas esperanzas en la pesquería de túnidos, y el bonito se ve como la oportunidad de resarcirse. Además, existe satisfacción en el sector por la medida aprobada por la Unión Europa de anticipar la recomendación de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT) y situar el total admisible de capturas (TAC) de bonito del norte en 37.801 toneladas para el 2021. Esa cifra representa un incremento del 12,5 por ciento respecto al cupo de 33.600 toneladas aplicado en 2020 y viene a fortalecer al sector pesquero. La cuota anual para España será de 17.704,08 toneladas en esta campaña recién estrenada.

El crecimiento del cupo de bonito que propuso la ICCAT se basa en observaciones y análisis científicos del estado del recurso y es el segundo consecutivo desde 2017, año en el que el organismo aprobó un incremento del 20 por ciento, para pasar de 28.000 toneladas a 33.600. El TAC de 28.000 toneladas de 2017 había sido el más bajo de la serie histórica.

Las últimas costeras de bonito se cerraron de manera muy temprana –durante el mes de agosto, algo de lo que no hay precedentes– al acabarse la cuota asignada a la flota española. La mejora del TAC es un alivio para el sector pesquero, pero por otra parte debe tenerse en cuenta que cada año son más las embarcaciones que compiten por la captura de túnidos y, en consecuencia, el reparto de las disponibilidades pesqueras se hace entre más actores. Precisamente porque cada vez más lanchas pequeñas salen a bonitos, el Ministerio ha extremado este año las medidas de control sanitario y seguridad marítima para atender posibles urgencias a bordo.