Cada vez más personas sufren problemas digestivos que dificultan su día a día y disminuyen su calidad de vida. Durante las navidades y tras ellas esta problemática puede agravarse por la cantidad celebraciones que transcurren alrededor de la mesa. Los síntomas más comunes son pesadez, acidez, reflujo gastroesofágico, distensión abdominal y hábito deposicional alterado que puede presentarse en forma de diarrea o estreñimiento. Las personas que sufren este tipo de sintomatología tienen la sensación de que todo les sienta mal o de vivir continuamente hinchado.

Causas de sintomatología digestiva. Lo importante cuando se sufre cualquier tipo de problema digestivo es identificar su causa y realizar el tratamiento nutricional adecuado para revertir el problema y disminuir los síntomas que se padecen. A nivel dietético los problemas digestivos pueden deberse a tener malos hábitos alimentarios. Principalmente alimentarse a base alimentos procesados, es una de la principales causas de no seguir una alimentación saludable.

El consumo de forma masiva y habitual de alimentos procesados está relacionado con un empeoramiento de la salud y la disminución de sensación de bienestar.

El médico nutricionista Jesús Bernardo. | Pablo Solares

Cada vez más estudios corroboran los efectos dañinos de consumir alimentos procesados, como el realizado por la doctora Maira Bes-Rastrollo, de la Universidad de Navarra, que demostró como el consumo de más de cuatro raciones diarias de alimentos procesados incrementa en un 62 % el riesgo de mortalidad, independientemente de otras causas. Otra de las causas de padecer sintomatología digestiva es una disbosis intestinal. Este tipo de trastorno ocurre cuando se produce un desequilibrio constante de la microbiota intestinal. En el intestino conviven millones de bacterias de distintas especies formando una población microbiana que debe estar en perfecta sintonía para que el organismo, no sólo nuestro intestino, funcione correctamente. Cuando este equilibrio de la microbiota intestinal se rompe, aparece la disbiosis intestinal con síntomas como irritaciones cutáneas, dolor de cabeza, fatiga, entre otros. La mala segregación enzimática puede estar detrás de muchas molestias.

Las enzimas digestivas son las moléculas encargadas de convertir los alimentos que ingerimos en nutrientes, si estas enzimas no se producen en los niveles adecuados el proceso digestivo se hace muy dificultoso y provoca la aparición de malestar digestivo en forma de pesadez, reflujo gastroesofágico, acidez o distensión abdominal.

La falta de enzimas digestivas puede ocurrir por haber adoptado un patrón alimentario alejado de lo saludable, tanto por la elección de alimentos, como el desorden en cuanto a horarios de las comida o por picotear continuamente. Aunque el picoteo sea a base de alimentos saludables tampoco es aconsejado. Cuando no se realizan comidas ordenadas y estructuradas no se pone en marcha el complejo motor migratorio, un mecanismo que tiene el sistema digestivo para que una vez acaba la digestión realizar una limpieza afondo del estómago a través de unas segregaciones químicas y unos movimientos mecánicos. Cuando se produce esta limpieza llevada a cabo por este complejo motor migratorio, el estómago está en óptimas condiciones para la siguiente digestión. El picoteo continuo inhibe la activación del complejo motor migratorio ya que es indispensable que haya un periodo de tiempo en el cual el estómago descanse, es decir, que una vez acaba la digestión no se consuma ningún tipo de alimento. Por lo tanto, si se produce un picoteo continuo este complejo motor migratorio no se activa y se ha visto que su inactividad a la larga provoca problemas digestivo. Otra de las causas más comunes de padecer problemas digestivos es padecer algún tipo de alergia o intolerancia alimentaria. Respecto a las alergias alimentarias e intolerancias hay mucha confusión. La alergia se produce cuando el organismo entra en contacto con un alérgeno. Entre las más frecuentes se encuentran la alergia al huevo, al trigo o a la proteína de la leche.

La intolerancia se produce cuando por la ausencia total o parcial de alguna enzima no se puede desarrollar la metabolización de algunas sustancias y nutrientes presentes en los alimentos.

En definitiva, siempre que se tenga problemas digestivos es fundamental buscar la causa de los mismos y para ello es imprescindible ponerse en manos de un profesional de la nutrición.

Muchas personas que padecen problemas digestivos optan por eliminar de su patrón alimentario alimentos que creen que les pueden sentar mal sin fundamento. Esto acaba llevando una dieta totalmente restrictiva y deficiente nutricionalmente que no contribuye a mejorar la sintomatología que se padece sino que, por el contrario, se agrava aún más.

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