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salud

Ludopatía: un mal sueño del que se puede despertar

CC Adicciones ha logrado rehabilitar en sus centros de todo el país a un buen número de personas “enganchadas” al juego que habían perdido el control de sus vidas

Una sesión de terapia en un centro de CC Adicciones. |  | CEDIDA A LNE

Una sesión de terapia en un centro de CC Adicciones. | | CEDIDA A LNE / Elena CASERO

Elena CASERO

Oviedo

En el juego, la mayoría de las veces nadie gana. Es una realidad. La sociedad actual vive inmersa en un mundo donde las apuestas , ya sean deportivas, de juegos de azar, etcétera, están adquiriendo un papel protagonista muy peligroso, pues se han convertido en una de las principales causas de adicción en España. Desde que en 1977 se legalizaron los juegos de azar en el territorio nacional, éstos han terminado por convertirse en un grave problema psicosocial, aunque son muchas las personas que siguen sin dar la importancia que merece a un problema que se extiende día a día, asemejando las adicciones con el vicio cuando realmente es una enfermedad muy grave que puede tocar muy de cerca a cualquiera.

Para tratar este problema, CC Adicciones, clínica de rehabilitación y desintoxicación fundada por el asturiano Francisco Prados, cuenta con numerosos centros por toda la geografía nacional, uno de ellos en Asturias –Gijón–, para prestar ayuda a todas aquellas personas que necesiten una mano profesional y amiga. Lo hace con conocimiento de causa, pues él mismo, así como muchos de los terapeutas y personal del centro, vivieron en sus propias carnes el drama de ser adicto, algo que genera una fuerte vinculación con las personas en tratamiento.

Bajo el lema “existe salida siempre”, Prados y su equipo ayudan a muchas personas que, como él, están o han estado “en el pozo”, usando como principales herramientas la empatía y la comprensión, así como diferentes tratamientos como las terapias de grupo y herramientas que ayudan a reeducar hábitos y conductas adictivas.

Son muchos les testimonios de personas que, tras haber pasado por uno de los centros de CC Adicciones, han conseguido dejar atrás su dependencia por el juego y han logrado que la ludopatía sea un mal sueño del que han logrado despertar.

Personas para quien, en algunos casos, el juego ha sido una prolongación de otro inicio de consumo, el de sustancias. Así lo cuenta un adicto recuperado de CC Adicciones, para quien “la falta de consciencia en la que entras por un consumo elevado y la falta de dinero para terminar no soportando esta situación, hacen que a la desesperada busques dinero donde sea. Además, esta sociedad está para que crean que puedes conseguir dinero fácil mediante el juego”, señala. Según apunta, se trata de la “combinación perfecta para que el adicto se autoengañe y entre en la dinámica de la malvada enfermedad, creyendo que ganara y sin ningún tipo de autocontrol”. Así se generó la adicción al juego. Una adicción que no sólo lleva a una pérdida total de control, sino también lleva consigo un sinfín de sensaciones negativas. “Decepción, impotencia, baja autoestima, vergüenza, sentimiento de inferioridad e infinidad de contrariedades que sólo eres capaz de aplacar con el consumo de sustancias, un auténtico infierno del que no puedes salir si no es con ayuda”, cuenta el paciente rehabilitado, quien asegura que normalmente no se pide auxilio hasta que no se llega al límite. “Plantearse uno mismo perder la vida por no saber gestionar absolutamente nada es lo que me hizo reaccionar”, cuenta, “ver que te vas quedando sólo, apartado y sin dignidad es un autocastigo generado por la propia adicción, queriendo tenerte ahí para continuar jugando y consumiendo, para poder evadirte; es como suicidarse lentamente”, apunta. “Darme cuenta de esto es, o fue para mí, el límite. Plantearte que no existen ex adictos, existen adictos recuperados o adictos que se recuperan”.

Una tarea, la de tomar de nuevo las riendas de la visa, en la que es fundamental la labor de centros como CC Adicciones, sobre todo porque la sociedad actual suele dar la espalda a este tipo de problemas, provocando el aislamiento y la incomprensión de estas personas, cuyo único delito ha sido, y es, estar enfermos. “La sociedad estigmatiza al adicto juzgándolo por falta de información real. La adicción es una enfermedad mental y como tal te hace funcionar de una manera determinada y tremendamente destructiva, para ti y los que te rodean”, comenta el paciente, para quien la clave está en la información. También en saber a quién recurrir. No pudo haber elegido mejor. “ CC Adicciones me ayudó, en primer lugar, a que fuera capaz de aceptar que soy un enfermo adicto. A partir de ese momento, empieza el encuentro con mi realidad y el dolor que supone el crecimiento personal, sanar de manera interna y externa, el cambiar todos aquellos hábitos que me acercaban al consumo, entender la vida desde otro punto y sobre todo el poder tener la capacidad de valorarme como persona”, relata. “El camino de crecer y entender por qué funcionaba de aquella manera no fue algo edulcorado y esto es situar por delante de mi lo que no era capaz de ver. Gracias a que CC Adicciones me enseñó y acompañó durante el camino, ahora puedo gestionar la vida desde otro lugar, no siendo una opción para gestionar nada, ni el juego ni el consumo de sustancias, sencillamente no lo necesito”, destaca. Por todo ello, estará “eternamente agradecido al increíble equipo que se preocupó de que pudiera renacer y vivir la vida que se merece mi familia y yo”. Un renacimiento pleno, pues, asegura, dejando atrás el juego “se es otra persona: mejor, más auténtica, más real y con mas ganas de vivir y de sentir.

Tratamiento integral

Para que el proceso de recuperación llegue a buen puerto, todo en engranaje debe funcionar a la perfección. Según desvela este paciente, en el día a día del centro “la estructura es muy profesional desde que te levantes hasta que te acuestas, iniciando el día con un orden de vida que el adicto desconoce, como rutinas deportivas, fundamentales para estructurar la parte biológica; terapias donde el paciente enfrenta esa realidad que no es capaz de ver y tratar, el crecimiento personal; horarios de comida con estructura ordenada y alimentos equilibrados; y dinámicas o información mediante talleres impartidos tanto por los terapeutas como los monitores y clínicos”, cuentan antes de añadir que otro punto fundamental “fue el seguimiento a mi familia y la preocupación en empatizar con ellos. Crearon un equipo entre ellos, infranqueable, donde mi enfermedad no podía penetrar, algo que me sorprendió y me hizo darme cuenta de que algo estaba cambiando. En definitiva, es un trabajo diario”.

Un trabajo diario y un camino que anima a emprender a todos aquellos adictos al juego que quieran volver a tomar las riendas de su vida. “Han de saber que existe salida siempre y que deben pedir ayuda, pues con el acompañamiento adecuado es posible y real el cambio, reconstruir y ser por fin la persona que se desea ser cuando uno esta inmerso en el consumo. Por desgracia, existen muchas personas que son adictas, afortunadamente en mi caso, existía y existe CC Adicciones”.

Pero ya se sabe que hay veces que las cosas salen mejor cuando se trabaja en equipo, y en el caso de las adicciones, los compañeros tienen también un papel fundamental. Los compañeros completan el todo en una recuperación. Es necesario tener a tu lado a personas que estén o hayan estado en la misma situación ya que en las terapias donde no llega uno llega el otro, produciéndose así algo que es imposible que pueda pasar en otro sitio. El posicionamiento de la realidad es fundamental en una recuperación y si no lo ve uno mismo, la terapia con los compañeros te la pondrá por delante para que seas capaz de verlo, reconducirlo y sobre todo, cambiarlo. En definitiva, su ayuda es absolutamente necesaria”, concluye este paciente rehabilitado, quien vuelve a hacer hincapié en la importancia de tener una buena información “ para poder salvar muchas vidas y no sólo de los adictos, sino de los familiares y personas allegadas al enfermo. Estamos acostumbrados a intentar reducir los destrozos cuando hay que impedir que se produzcan. Ahí reside el cambio fundamental”.

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