Esta es la inspiración del artista ovetense Díaz-Faes para pintar el mural de bienvenida al festival Vesu

El trabajo se remata con una frase que resume las ganas de festival que se respira ya en el aire de Ribera de Arriba: "Naguo por date un Vesu"

Juan Díaz-Faes, ayer, trabajando en su mural debajo del puente en la rotonda de Las Segadas.

Juan Díaz-Faes, ayer, trabajando en su mural debajo del puente en la rotonda de Las Segadas. / LNE

Chus Neira

Chus Neira

 Lo que pasa en el Vesu no se queda en el Vesu. Ni siquiera se queda solo en Bueño, donde en su quinta edición la cita asturiana del indie-rock tendrá su nueva sede principal los días 21 y 22 de este mes. Acudir a un festival, más si se trata de una ubicación tan llamativa como la localidad de Ribera de Arriba, como saben bien los fieles de su festival de jazz, puede cambiarle la vida a los espectadores. Con esa premisa, y apoyándose en un verso de Ángel González en el que el poeta se pregunta "¿cómo seré yo cuando no sea yo?", el ilustrador ovetense Juan Díaz-Faes ha pensado que cada espectador que llegue a Bueño para el Vesu protagonizará, quizá, múltiples historias, podrá encontrar pareja, hacer nuevos amigos o quedarse a vivir allí. Todo eso es lo que ha empezado a plasmar ya en un inmenso mural que recibirá a los visitantes en el desvío de la glorieta de Las Segadas y en el que los icónicos muñecos del artista ilustran todas esas posibilidades que uno se puede encontrar si va al Vesu a Bueño.

El trabajo se remata con una frase que resume las ganas de festival que se respira ya en el aire de Ribera de Arriba ("Naguo por date un Vesu") y se amplía en distintas direcciones a través de otras colaboraciones impulsadas por la organización del festival. Su director, Íñigo Domínguez, recuerda que las anteriores ediciones del Vesu siempre han tenido su intervención artística, involucrando a distintos creadores con acciones muy llamativas. "Esta año, con el cambio y la reinvención queríamos dejar un mensaje, una huella, y así surge la colaboración con Juan Díaz-Faes", resume. Se refiere el director del festival a que esta edición abandona por primera vez la fábrica de armas de La Vega y se muda a la localidad riberana, aunque mantendrá en Oviedo el escenario Fundación Municipal de Cultura, en los Jardines de la Rodriga, limitado a las sesiones matinales de vermú del sábado 22 y el domingo 23, abiertas a todo el público.

Juan Díaz-Faes, ayer, trabajando en su mural debajo del puente en la rotonda de Las Segadas.

Estudiantes de la Escuela de Arte, trabajando ayer en el mural de Juan Díaz-Faes. / F. V.

El resto del festival y sus platos fuertes ("Derby Motoreta’s" el viernes, Xoel López y "Fillas de Cassandra" el sábado, entre otros) se desarrollarán en el recinto de la Central Artística de Bueño (CAB), donde, además, Juan Díaz-Faes expondrá esos días algunas de sus piezas escultóricas gracias al comisariado y la colaboración con Colección Solo.

La presencia y la huella del trabajo del artista asturiano en el festival no se acaba ahí. En la confección del mural están participando también un grupo de alumnas de la Escuela de Arte de Oviedo que ayer, precisamente, finalizaron las clases y se incorporaron a la tarea debajo del puente ferroviario en la salida de la N-630 en Las Segadas. Por último, el Vesu colabora en esta edición con el proyecto de agitación cultural y de venta de camisetas Puru Remangu, y de su mano, además de haber programado un "conciertu embaxo l’horru" con la cantante y panderetera Leticia Baselgas, seleccionarán uno de los 18 muñequinos que conforman el mural de Díaz-Faes para elaborar un "mantel de prao". La pieza, una tela festivalera, apta para las romerías del verano, estará confeccionada en un material impermeable. Vesu lanzará una edición limitada de este diseño que se podrá adquirir en el propio festival y en la tienda de Puru Remangu. Solo queda ir a Bueño, ponerlo en el prao y esperar a ver qué pasa.