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La caída de una rama sobre la línea deja a Bueño sin luz durante tres horas

El apagón obligó a los vecinos a utilizar linternas y generadores hasta que los técnicos lograron acceder al lugar de la avería y restabecer el servicio

Un hórreo de Bueño con decoración navideña.

Un hórreo de Bueño con decoración navideña.

Lucas Blanco

Lucas Blanco

Todos los vecinos de Bueño, en el concejo de Ribera de Arriba, quedaron sin suministro eléctrico durante cerca de tres horas este sábado por la tarde debido a la caída de una gran rama sobre la línea de alta tensión que alimenta la localidad. Los hechos se produjeron en torno a las seis menos cuarto, cuando una rama procedente de un árbol situado en la ladera de la parte alta del pueblo, junto a la carretera que conecta Bueño con El Caleyo, se precipitó sobre la línea que suministra energía al transformador local.

El lugar en el que se produjo la avería resultó de difícil acceso, lo que complicó los trabajos de reparación. El personal de mantenimiento de la línea tuvo que emplear maquinaria especial y grupos electrógenos para poder iluminar la zona y trabajar con seguridad en la restauración del servicio. Mientras tanto, los vecinos comenzaron a improvisar con linternas, generadores y otras soluciones ante la falta de luz, temiendo posibles complicaciones por la noche.

Tras casi tres horas de espera, la electricidad fue restablecida, lo que provocó un profundo alivio entre los habitantes del pueblo. «Menos mal, ya nos veíamos con muchos problemas esta noche», comentaban, mostrando su agradecimiento por la rápida actuación de los técnicos. Desde el primer momento, la avería contó con la preocupación del alcalde riberano, Tomás Fernández, quien siguió de cerca la evolución de los trabajos para garantizar la seguridad de los vecinos y la pronta restauración del servicio.

Caso puntual

Los habitantes de Bueño calificaron el incidente como "algo puntual", aunque señalaron que la causa podría estar relacionada con el abandono de la ladera, donde la vegetación se ha vuelto cada vez más frondosa y el mantenimiento de la flora prácticamente inexistente. La caída de esta rama pone de relieve la necesidad de un control más regular de la zona para evitar que situaciones similares puedan volver a afectar a la población en el futuro.

Finalmente, la normalidad volvió al pueblo tras un largo periodo de incertidumbre, dejando un ejemplo claro de la importancia de la rapidez y coordinación en la atención de incidencias eléctricas en zonas de difícil acceso. n

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